sábado, 19 de noviembre de 2016

Turismo y Folclore (XXVI)

Continuamos la entrevista a Martín Álvarez:
¿Tienes constancia de que el turista se interese o le preocupe el folclore?
Existe un tipo de turista que sí.  Pero es aquel que viene a conocernos a fondo. Al que le encanta irse al Engazo (Tasca típica en Las Candias, La Orotava). Aquello se llena de alemanes. Se interesan por el campesino, por una bodega, por un guachinche, donde, quizás, haya un ‘mago’ con una guitarra, que no lo hará muy bien, con muchos acordes, pero que canta con sentimiento.
Hay bastante de ese turismo. Incluso pretenden estudiar ese fenómeno, escribirlo, grabarlo. Muchas veces, desde las agencias, los remitimos a otra isla, como puede ser La Gomera, porque en el Puerto, difícilmente,  van a encontrar lo que vienen demandando. Ellos buscan el tipismo profundo, la raíz del lugar.
¿Crees que los organismos, públicos y privados, medios de comunicación... ponen algo de su parte para fomentar "lo nuestro"?
De eso nada. (Permanece en silencio varios segundos, cosa bastante rara en él. Algunos habrá, le replico). Mira, en TVEC existe "Taifa y Candil" y "La luchada". Pero en el primero se observa sus vinculaciones hacia Gran Canaria, que no tiene tanto arraigo folclórico como en otra isla. Los responsables buscan vistosidad en el programa, no buscan la profundidad que puedan encontrar. Entonces, como está mal enfocado, un tonto, con una voz horrorosa –peor que la mía–, se pone a hablar y te da hasta vergüenza oírlo. Y tienes que apagar el televisor para no cabrearte.
En Canal 7 hay un programa que me parece bien. Alguna vez lo he visto. El único que ha valido la pena ha sido "Tenderete", de Nanino Díaz Cutillas. Este canal privado, por lo visto, pretende hacer algo parecido
En la radio, Los Sabandeños, y porque pagan la propaganda; que si no, tampoco. Los medios de comunicación, en general, no ponen de su parte lo que debieran. Lo que sí podría interesar, y nunca se ha hecho –me interesa que recalques esto– es lo siguiente:
Cuando tú coges un avión y te trasladas a Barcelona, en el momento en que vas a aterrizar, te ponen música de ambiente: una sardana. Yo me cuestiono, si tenemos que fomentar lo nuestro, ¿por qué al aterrizar estas unidades no ponen música canaria? Si Binter tiene cientos de movimientos diarios, ¿por qué no pone un aire típico de la isla en la que aterrice? Podría ser más bonito, porque al llegar a tu lugar te pongan "tú música". Seguro que eso hasta te estimula. Y si te matas, al menos lo haces escuchando algo simbólico de la tierra. A nadie, que yo sepa, se le ha ocurrido hacer esta propuesta.
¿Y por qué no aprovechas para presentarla en algún organismo?
¡Hazlo tú al Centro de Iniciativas Turísticas! ¿Dónde estarán las iniciativas del Cit del Puerto? Habría que preguntárselo al Sr. Topham, que es su presidente.
(Le indico que más adelante tendremos la oportunidad de hablar sobre este tema. Y es que lo veía ya medio "embalado")
Un ayuntamiento turístico como es el de Puerto de la Cruz, ¿oferta entre las actividades de ocio si es que las oferta la potenciación de nuestras costumbres, incluyendo, claro está, el folclore?
El Ayuntamiento no oferta nada. Y el CIT tampoco. Y déjalo así, porque me conozco.
(Queriendo sacarle jugo al tema le indico que en más de una actuación nuestra en la Plaza del Charco, contratados por el Ayuntamiento, nos hemos encontrado con la ‘agradable’ sorpresa de que allí no hay nadie de los que organizan el evento, solo el chico de la megafonía)
O como una Cabalgata de Reyes, y me vuelvo a desviar del tema, que se organiza con una ocupación hotelera del 100%, y que da sentimiento y pena, porque es de lo más asqueroso que se pueda organizar en el Valle de La Orotava.
Y la ponen como una atracción turística en los correspondientes programas. Luego te colocan de camello en camello un grupo folclórico, que no sé a qué viene... Pero no nos desviemos. Cuando tú vayas a escribir un libro sobre eso, me avisas y hablamos de ello. El Puerto de la Cruz no potencia nada en absoluto. Tú olvídate del tema.
Tendrás constancia, asimismo me imagino, de los grupos que se dedican a "tocar en los hoteles". ¿Qué opinión te merecen?
Si van dignamente vestidos, si saben tocar y van preparados para lo que van a hacer, yo los admito, naturalmente. Si van como uno que yo conozco, que lo tienen para animar en la cena de algunos hoteles, te diría que les pegaba un tiro a los tres.
Una vez asistí a una cena y aquello fue lamentable, porque dijeron que estaban allí  para animar y para que los turistas supieran algo de folclore. Empezaron con "La farola del mar", pero te obligaban a que tocaras las palmas durante la comida . Pero, bueno, ¿usted viene aquí a animarme a mí o tengo yo que animarlo a usted para que te toque algo folclórico? Yo no puedo dejar el cuchillo y el tenedor, y ponerme a tocar palmas para que usted lo haga con la guitarra. Y lo peor no es que tú lo dejaras de hacer, sino que venía uno de ellos, te quitaba los cubiertos y te obligaba.
¿No tendrán la culpa los propios hoteleros que sólo quieren cuatro tocadores y dos parejas de baile?
Pero, bueno, ¿cuántos hoteles hay en el Puerto? Supongamos que x. Pues los directores de x-1 son godos. ¿Qué saben ellos de nuestro folclore? Solo lo toman como una actividad musical más de las que realizan en la semana. Y no se van a salir de los "cuatro duros" que tienen estipulado. Es lo mismo que pasa con los tomates. Los tiramos al barranco, mientras vas a una hamburguesería y te dan "ketchup" de Dinamarca.
(Me comenta, durante largo rato, que debe obligarse a cada hotel a comprar los productos canarios).
Hay desconocimiento total de todo. Y en eso entra también el folclore. También pasa con el flamenco en algunos hoteles. Lo que se ofrece es lamentable.
¿Son las romerías y bailes de magos buenos escaparates en los que se mire el visitante?
Creo que aquí pecas de ingenuo, porque, a su vez, yo te preguntaría ¿dónde están las romerías en Tenerife? Yo no conozco romerías. Aquí hay exhibiciones folclóricas, manifestaciones folclóricas en La Orotava, La Laguna, Los Realejos, Garachico y donde tú quieras.
Hay, como te decía, manifestaciones folclóricas que ni siquiera los touroperadores promocionan, porque los ayuntamientos no se preocupan del turismo. De momento, que yo sepa, no hay un santuario en lo alto de una montaña al que yo pueda ir de romería. Para mí, eso es una romería. Lo otro es una exhibición de unas determinadas damas, subidas a unas carretas y cantando folclore canario, y tirándote papas, como si fueras un mendigo que estás esperando al estilo de los niños de Ruanda.
El turista no está informado. Busca acontecimientos que ocurran en la isla durante su estancia, pero no se le informa adecuadamente. El ayuntamiento se olvida de que los representantes de los touroperadores, las agencias de viajes asisten a los turistas, a los que, regular y directamente, comunican lo que acontece a lo largo de su estancia. No se atiende debidamente a estas gentes, que deben ser los transmisores de esos eventos al visitante. Es más, ni siquiera muchos ayuntamientos saben que esta gente existe, y que cada mañana, a primera hora, atienden a sus clientes en el hotel.
En los Carnavales del Puerto hay una gala en el Parque de San Francisco que se llama Festival de los galardonados, o algo así, en el que actúa un grupo carnavalero de  cada clase. Pero no va prácticamente nadie. Y el Puerto está lleno de turistas. ¿Qué pasa entonces? Que el Sr. Tal o Cual y el Ayuntamiento no se enteran que existen unos guías a los que tú les tienes que dar, con una semana de anterioridad, unos talonarios de entradas, con un porcentaje por el número que venda. Así se llenará el Parque. O cuántas veces te pregunta el guía si se pueden alquilar las sillas. Al indicarle que debe llamar al Ayuntamiento, se niegan rotundamente por haber alcanzado en alguna ocasión precedente, cuatro berridos del responsable de turno.
Los de La Orotava te dirán que es una fiesta para los de aquí. Entonces, ¿para qué la consideran de interés nacional? Lo menos que deben hacer es preocuparse para que la gente llegue hasta allí. Los bailes de magos no creo que les interesen. Si no tienen traje típico, no los dejarán entrar. Y no se van a poner como tontos detrás de la valla a contemplar la gente.
¿Tienes conocimiento de algún establecimiento hotelero que pueda estar realizando una buena labor en esta faceta?
El Tigaiga. Todos los domingos, a las 11 de la mañana, en los jardines del hotel. Es el único.
(Comentamos, lo que ya se ha indicado en otros entrevistados, el final de la actuación de grupos que intercalan estribillos sui géneris en la isa. De la conversación mantenida al efecto me quedo con dos palabras del entrevistado: ¡Qué asco!)
¿Qué opinión te merece los peculiares "trajes de maga" que se observan en las vendedoras de flores, en Bananera "El Guanche", etc.?
Horroroso. El otro día fui a una y le dije: "Yo no te puedo comprar una falda, porque no tengo dinero, pero para que te pongas 'eso', y nos dejes a todos en evidencia, mejor te la quitas". Era una falda que no te puedes imaginar: "jedionda", cayéndose a cachos, a "tirijalas".
¿Hace algo el Ayuntamiento en este tipo de cosas? Mira, no quiero seguir. No hay vigilancia directa en esto. No te rías por lo que te voy a decir ahora: ¿por qué no debe existir un concejal de estética? Claro, pero que entienda, que no nos pongan otro más de los que no saben leer ni escribir.
(Volvemos a hacer un largo inciso. Le comento que es la segunda persona que, en el plazo de muy pocos días, me dice algo parecido: "hace falta un concejal del buen gusto, que vigile las obras y el ornato de las ciudades y pueblos". Se explaya citándome ejemplos negativos sobre este particular: paraguas llenos de "mierda", carteles en medio de la acera, palmeras adornadas en navidad que dan lástima...)
¿Crees que hacen verdadero folclore los grupos en general?
Creo que sí. Lo que ocurre es que cada grupo tiende a poner demasiadas notas de originalidad, sobre todo en el baile. Porque alegan que aquí, en este pueblo, se baila así. Y el otro dice tres cuartos de lo mismo. Yo empecé a bailar en la Sección Femenina. Me enseñó a bailar "La Tabeca", "El látigo negro", "La hermana Leonor" –¡coño, ¿todavía no la conoces?!–. Bailábamos, por ejemplo, "El tango de La Florida", que ella, a su vez, había aprendido de su abuela, y  ahora me doy cuenta que no se parece en nada al que se baila en La Orotava. Da la impresión de que aquel es nuevo o el nuestro era innovado.
Siempre que se coordine una estética de baile y resulte agradable, yo acepto las innovaciones, por qué no. Porque la música siempre será la misma, que es lo que importa. Considero interesante que a los bailes se les pueda cambiar algo, para quitarles tanta monotonía.
(Continuará)