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07/12/2016

1999

Gran campaña de publicidad gratuita se está brindando en las redes sociales a un cuarto de comunicación de este norte que no se destaca por la defensa a ultranza de la gran riqueza léxica de nuestro idioma. Al reportaje por el que la Sexta nos catapultó al estrado de los más recalcitrantes insultadores, siguió una moción de Podemos en el Cabildo de Tenerife (aprobada, creo, por unanimidad) por la que se condenaba de manera genérica a todo medio que se prestara a componendas vejatorias y se particularizaba o concretaba el repudio en cierto lugar infumable que apenas abarca unos pocos metros cuadrados (de espacio), pero que propaga improperios cual metralleta al uso. Al más puro género ramboniano. Vamos, que los célebres tacos de Camilo José Cela son meras guindas de una tarta de ludibrios.
No sé si la avalancha feisbuciana pretende despertar conciencias en quienes poseen poder decisorio –me quiero imaginar que sí– o si estamos logrando el efecto contrario, es decir, conseguir reforzar conductas delictivas. Yo apostaría por el vacío integral. Si la propuesta aludida en el párrafo anterior da el resultado apetecido (cortar de raíz la financiación institucional de todo tipo), no creo que cuatro empresas constituyan suficiente aporte económico. Todo ello a expensas de que las conclusiones de expedientes abiertos sean cumplidas a rajatabla. A la espera, claro, de que caiga la venda de aquellos otros que disponen de elementos más que suficientes para actuar pero que siguen jugando a la gallina ciega en chiqueros y lodazales. ¿Shrek? Un alma en pena.
Alegar que el asunto no me preocupa porque mi vieja tele es tanto o más inteligente que su propietario a la hora de sintonizar, no es motivo de descargo. Pero lo que cada cual lleva a cabo en los ámbitos privados estará sujeto a lo que las autoridades determinen. Sin embargo, no he vislumbrado a nadie que se preocupe igualmente por la trastienda. Imaginemos por un instante que el chiringuito se cierra. Queda la segunda opción. Y les saldrá gratis. Emitiendo legalmente, con más cobertura y con los mismos elementos (sujetos y sujetas) haciendo de las suyas. Dando y repartiendo. Con la mano protectora de quien pudo haberse sentido ofendido, porque le cantaron las cuarenta allende las fronteras municipales, mas hay pátina suficiente para seguir en el fango. Muchísimas prácticas se han realizado ya con el método alternativo sin que los que apoquinamos los euros, vía impuestos, exijamos ecuanimidad (imparcialidad de juicio). Una extrapolación de manejos con idénticos protagonistas.
Son actitudes que acaban en endiosamientos. Algunos en Tenerife corren el peligro evidente de acabar como uno en La Gomera que nos sorprende con un artículo semanal (en algo deberán entretenerse los amanuenses en la soledad de La Villa mientras el jefe pasea por Santa Cruz). Y del último, dos guindas: “Más allá de las discrepancias o las utilizaciones partidistas que pretenden hacer algunos para asegurarse su cuota de poder” y “Dar nuevos pasos hacia el progreso sostenible”. ¿Lloramos, reímos o reclamamos la presencia inmediata de Hautacuperche? ¿Rompemos otro gánigo o lanzamos imprecaciones al viento desde lo alto de Agando al ritmo del aserejé?
Pierden la noción del tiempo y el sentido de la orientación. Se apropian de conciencias y venden la dignidad. Se posicionan en El Machal, abren los brazos y ambicionan más dominios cada vez. Reparten libros a tabla rasa y compran últimas voluntades en descarado ejercicio de autocomplacencia. Son, en definitiva, los señores de siempre, de los que la isla no ha sabido zafarse, por lo que persiste en seguir siendo silencio amordazado.
Y allá y aquí necesitan ondas afines, que doren píldoras y que vendan pomadas (vaselinas). Donde son válidas las acciones que arremetan contra díscolos o contra quienes no bailen al son de sus compases. Pero que destaquen diariamente estribillos consabidos, consignas y eslóganes. Que practiquen el victimismo como fórmula para ablandar espíritus rebeldes, que reproduzca súbditos, pobladores dóciles. A los que pensar o levantar algo la voz les esté vedado y cuyo voto es premio de tómbola, porque si no lo haces por mí, quién te va a ayudar aquí y en el más allá. Hasta que la muerte nos separe.
Estos sí son telepredicadores. Los otros, los voceros y antenistas, son comparsas y marionetas que se mueven al compás de los que con dinero ajeno “dan pasos hacia el progreso sostenible”, bien sea en forma de agua embotellada (estilo Taguluche o Fonteide) o “asegurar cuotas de poder” con fotos, metopas y cuchipandas (niños y viejos son sectores de amplísimo calado), bien en Vueltas bien en galas, inauguraciones y encendidos un poco más cerca. Mercados y procederes que se calcan.
Mientras, aprovechemos el 38º aniversario de la Constitución, festivos y demás, para felicitar a los negociadores del pacto, a los detractores que debaten en las redes con luz y taquígrafos y a los que las encuestas denominan ‘votantes socialistas’. Todos aciertan. Comeremos turrón también este año y degustaremos ricos manjares. Por el interés general, faltaría más.
Y el próximo viernes, final de una etapa.

30/11/2016

De gira, qué chachi

De los tiempos en la escuela de La Longuera, con don Andrés Carballo como maestro, solo recuerdo una gira. Nos llevó al Botánico y a la playa de Martiánez. Allí nos dieron un bocadillo de dos galletas con un trozo de dulce. Me supo a gloria porque jamás había probado una exquisitez semejante. Los que nacimos, crecimos y nos culturizamos en medio de plataneras solo conocíamos un cacho  de pan con plátanos. Éramos ricos en potasio. Y nuestro tránsito intestinal funcionaba a las mil maravillas. Teníamos las pocetas de las huertas abonadas. Bueno, de las horas lectivas que pasábamos en aquel pedagógico salón también recuerdo, cómo no, la leche en polvo, allá a media mañana y el trozo de queso amarillo por la tarde. Inocentes, cándidos, pero bien sazonados.
Hemos cambiado con los años. Y como estos sujetos (y sujetas) de la historia que ayer nos conmovió en las redes sociales, son más modernos que un servidor, diremos que se fueron de excursión. Aunque al final, lo mismo acabaron de jira (merienda o banquete con regocijo y bulla). Satisfacción y algazara como la esgrimida por la responsable del gabinete de prensa del ayuntamiento villero cuando entraba en la guagua. ¿No viste el vídeo en Facebook? Sí, la que precede a Linares, más conocido ahora como el (des)componedor. Otros, no seré yo, lo tildan de Pinocho. Pues aquí te dejo el enlace por si te pica la curiosidad, aunque me da que ya lo estuviste viendo: https://www.facebook.com/CarlosAlonsoTF/videos/1821116961492867/.
No, Eva, no te sumes a la fiesta. Tú eres periodista. Por mucho que te debas. Y flaco favor prestas a la profesión con esas alegrías, sonrisas y cachondos buenos días. Que los políticos se avienen a festejos tales, a componendas de muy mal gusto por la burla manifiesta a los sufridores de verdad, cabría en el sucio juego de esta vorágine en la que se ha sumergido tanto culichiche. Pero a ti te pido un fisquito más de luz. Compostura, porte y buenos modales abren puertas principales. Y no siempre las de los vehículos de transporte público. Tengo una duda: ¿Iban también aleccionados los otros pasajeros del autobús? Qué ‘fisno’ me volví.
Reconozco ser un privilegiado al haber disfrutado de un trabajo cerca de casa. Y me alegro enormemente de que aquella posibilidad de ir a ocupar un puesto en la Consejería de Educación no saliera adelante. Puede que no hubiese aguantado un curso. Solo he sido víctima de estas colas cuando una vez jubilado he servido de chófer a varios familiares para trasladarse al HUC en esporádicas ocasiones.
Pero los que han soportado durante décadas este calvario, deberán hoy estar repudiando las poses de estos impresentables. Que no dudan en tomarle el pelo a todos aquellos que no les queda otra que tragarse diariamente este martirio. Seguro que a media mañana salieron de muchos consistorios norteños unos flamantes coches oficiales para ir a buscar a tan ilustres personajes y devolverlos a sus mullidas poltronas. Falsos. O, para continuar con la fiesta, retornaron en vehículos ‘cabilderos’ puestos exprofeso al servicio de sus ilustrísimas (caraduras).
Seguro que la montada estaba preparada de tiempo atrás. Y puede que la noticia haya provocado el que Aurelio (vicepresidente) y el consejero Miguel Ángel se adelantaran con otro vídeo https://www.facebook.com/aurelio.abreuexposito/videos/1012460615550190/ al respecto. Ni doy ni quito razones. Como siempre. Reconozco, sin embargo, que estos dos últimos son también víctimas de los atascos diarios. No obstante, se me ocurre preguntar –qué ingenuo soy– si no sería conveniente encerrarlos a todos en un cuarto, sin posible salida, y discutieran cuanto fuere menester hasta que el humo blanco en asunto de tanta trascendencia hiciera acto de presencia y los ahogara en las olas del mar de sus contradicciones. Ños, me quedó bonito.
Nos estás llenado la cachimba, Carlos Alonso. No entro a valorar los intentos de ruptura del pacto que te guían. Allá ustedes con cuitas y desencuentros. Pero si yo fuera uno de los que cada día me tuviese que levantar a las tantas para llegar a la capital a las cuantas, ya te habría llamado individuo. Como mínimo. Y a los que te acompañaron en la montadita de rigor, payasos. Después del espectáculo, para persistir en la tomadura de pelo, nos deleitas en Twitter con: “La culpa de 20 años de colas en el norte es mía. Resuelto el problema del culpable, ahora vamos a solucionarlo”. Todavía te gastas la cachaza (desvergüenza o descaro) de echar más leña al fuego. Yo no quisiera pensar que todo este tinglado viene a cuento de que es una consejera la que se halla al frente de las obras públicas en Canarias. Porque mira que han pasado unos cuantos coalicioneros (a lo peor tú estabas aún en el PP) sin que desde el cabildo tinerfeño se dijera mu. Y si la bombilla se te encendió y has atisbado soluciones por todas partes, no olvides otros temas sangrantes por este Norte (yo sí lo pongo en mayúscula), como pueden ser la estación de guaguas y la piscina portuenses.
Tan cabreado estoy que comulgaría ahora mismo con otro acuerdo político en el que CC fuera mandada a tomar viento fresco. Por carotas, aprovechados y jactanciosos. A freír chuchangos, que llevan toda la vida (autonómica) manejando los hilos. También los de carreteras. Y subieron a la guagua sin bono. Con el mérito añadido de pagar el billete completo. ¿No invitaba la COPE? Pues que abone Bernardo. Y que rece unas oraciones por si se produce un milagro como el de los panes y los peces. No, el del vino no, que hay que conducir.
¿Cabreado yo? Qué va. Enciende un fósforo y compruébalo. Energúmenos. Vayan a reírse de sus más íntimos, incluyendo asesores y parafernalias varias. Un par de buenas castañas serían convenientes. Como las que me eché ayer en Casa Julio, en El Mocán. A la salud de los iluminados.
Vaya manera de terminar el mes. O este artículo que hace el 1994. Queda un suspiro para subir a La Corona. Hasta mañana.

10/05/2016

El anillo insular

No me refiero al de telecomunicaciones, tan vendido por el Cabildo de Tenerife y que debe ser la panacea para que los habitantes, y visitantes, de esta isla picuda podamos sentirnos realizados y satisfechos para siempre jamás. No, voy al más prosaico de las comunicaciones por carretera, pero que entiendo más necesario que la velocidad por la que pueda navegar nuestro móvil o cualquier otro aparatejo con conexión a Internet. Porque todos aquellos que deben hacer unos cuantos kilómetros por razones comerciales o de trabajo, cuando no meramente turísticas o de ocio, añoran circunvalaciones como la de Las Palmas o echan en falta pavimentos como los de cualquier isla que no sea, por desgracia, esta en cuyo solar vivimos y soportamos lo indecible.
Leí este lunes que se pone en funcionamiento un túnel ferroviario (el de San Gotardo, en Suiza) que tiene nada más y nada menos que una longitud de 57 km. y que llega a alcanzar una profundidad de 2300 metros bajo las bellas montañas de aquel país. Deduzco que los adelantos técnicos no supongan mayor problema para acometer obras de cierta envergadura.
Aquí, en Tenerife, siempre hemos sido reacios a túneles y viaductos. El sentido de protección medioambiental ha sobrepasado toda lógica proteccionista. Y cuando diriges la visual a tu entorno te percatas de que mucho ha debido fallar ante tanto adefesio o trazados inadecuados.
La única solución de acabar con los atascos y darle fluidez al tráfico por el Norte es finalizar de una vez el cierre del anillo insular. Que no solo consiste en la construcción del túnel de Erjos (o de El Tanque; llámenlo como gusten), sino que conlleva, además, concluir el tramo entre Los Realejos (final de la actual autopista) y la linde entre La Guancha e Icod de los Vinos, allá en la rotonda de Buen Paso. Que deberá ser rematada en las debidas condiciones.
Ya se tropezó con el rechazo a un anteproyecto que brindaba una posibilidad (me imagino que podrán existir varias más) de salvar la distancia entre El Castillo (Los Realejos) y la zona de Los Moriscos. Donde, ahora que me acuerdo, ignoro si el famoso puente ya es utilizado en ambos sentidos y que tantos retrasos provocó en la apertura de ese tramo hasta El Tanque.
No me vengan con la monserga de falta de dinero. Se establecen líneas de créditos para cuestiones de mucha menor enjundia y, esa impresión tengo, es que faltan políticos de talla y casta como para luchar con ahínco por lograr las infraestructuras que la isla demanda. Y que se pierden en batallas estériles por mor de dictados de muy difícil asimilación.
Si Puerto de la Cruz, a pesar de todos los pesares y de gobiernos que solo velan por intereses económicos propios (a saber, de su bolsillo), consolida su recuperación con un 12% más de visitantes durante el primer trimestre de este año con respecto al anterior, significará que las diatribas y esperpentos habidos en relación al controvertido asunto del puerto no conducen a nada. El emblema del turismo en esta parte de la isla necesita un plan de remodelación integral y no esta ofuscación en un muelle que pueda permitir el atraque de cruceros, como si esta alternativa fuese la poción mágica. Puerto de la Cruz precisa de un puerto deportivo y pesquero, con unas instalaciones de recreo que dinamicen la actividad comercial y que potencien los atractivos ya existentes. Todo ello con la pertinente adecuación de otros servicios dejados de la mano durante estos años de estériles enfrentamientos entre las fuerzas políticas, más pendientes del que dirán desde el Barranco de San Felipe que de abanderar una gestión encaminada a generar los puestos de trabajo que la sociedad reclama.
Cuando se haya concluido ese anillo insular, deberá ser el Puerto de Fonsalía (cuyo acceso directo a la autopista permitirá desahogar el caos existente en Los Cristianos y dejar este núcleo aronero libre de la atadura actual del tráfico marítimo que ya no puede absorber) el que permita la conexión con el resto de islas de esta provincia.
A un servidor, mero ejemplo, no le llevaría más de cuarenta minutos plantarse en la costa de Guía de Isora para sus bien merecidos viajes a La Gomera. Travesía que se acortaría, asimismo, en una proporción bastante considerable. No solo a La Colombina, sino también a El Hierro y La Palma.
Seamos prácticos y velemos por intereses generales. Dejémonos de ombliguismos baratos y pongamos el bien de la comunidad por delante de cortas miras. Porque, sencillamente, no hay mercado para tanta embarcación. De haber otras coyunturas, el transporte marítimo no estaría sujeto a estas subvenciones de las que dependen para la subsistencia y una mínima rentabilidad.
Ya está. He dicho.

23/02/2016

La nieve

Vámoloslos todos pa´rriba que yo conozco un atajo… Y partieron las excursiones. Y los excursionistas. Bien surtidos de provisiones (tortillas, croquetas, el termo con el café con leche, la botellita de anís el mono…), bien enfundados en cuanta prenda había en el armario (incluso aquellas que las guardamos por si…), los guantes de punto cruz…
–¿Tú pusiste los plásticos que guardamos en el garaje del año pasado? Ños, ponle las botas al niño y quítale esos tenis que se va a enfangar todo. Chacha, dile a tu madre que se ande, siempre lo mismo, coño, que si la nivea, la braga, el protector de los bezos, a dónde vas con los duraznos en almíbar…
–¿Y si nos quedamos bloqueados, qué? Hay que ser precavidos. ¿Tú le miraste las gomas al coche? ¿Y llenaste el depósito? ¿Cogiste la linterna? ¿Comprobaste si la radio tenía pilas?
No pretendo parodiar a Manolo Vieira, pero casi. No es gira a las playas del sur, pero casi. Por todos los canales habidos y por haber, avisos de que los accesos están cortados. Las instituciones competentes ya no saben qué hacer para contener avalanchas. A lo peor el paro tiene la culpa. Los medios de comunicación fomentan e incitan a la novelería. La televisión autonómica moviliza a las intrépidas reporteras y no escatima recursos. Ni materiales ni humanos. El gabinete de prensa del ayuntamiento villero cuelga decenas de fotografías en las redes sociales para poner los dientes largos a la población al tiempo que los anima a salir de la casa y largarse para los altos. Vayan las prohibiciones a tomar viento fresco. Arrullémonos todos. Y a los que se quedan atrapados, una palmadita en la espalda, chocolate con churros… y una buena sanción, carajo, por hacer el oso polar.
A los políticos profesionales –de los otros, los de los verdaderos actos de servicio y sentido de la responsabilidad, ya van quedando pocos– les encanta fomentar estas romerías. Pueblo entretenido no busca follones, ni ve baches, ni se percata de farolas fundidas y escaso alumbrado… Pan y circo.
Ayer caminé un rato por la mañana. Tuve que bajar a La Longuera a resolver un asunto bancario. Adiós, esteee. Luego me fui a echarle una visual al charco del final de La Gallera, debajo de la autopista. Los ingenieros saben mucho de canalizar cables de alta tensión, pero muy poco de aguas pluviales. Seguro que los vecinos no le mandaron la queja al concejal de servicios, formulario de incidencias por Internet. Para que este se lo comunicara al gerente de la empresa. Y este, a su vez, le pasara el recado al encargado. Quien debería contactar, vía móvil, con Marrón. Personaje (más controvertido que el Rascayú) que transmitiría a uno de los policías que tiene a su disposición (y fuera de servicio, con lo que la plantilla ‘activa’ es similar a la que existía cuando yo era político a la antigua usanza) la incidencia. Que la elevaría al jefe teórico del cuerpo en cuestión para que averiguara dónde se podrían conseguir unas vallas…
Por La Higuerita me encontré con un amigo, también docente jubilado. Intercambiamos cuatro frases. Me preguntó por el blog y me insinuó que debería meterme más con las cosas del Puerto. Para qué si de eso ya se encarga el nuevo alcalde. Que es el mío y el de los victorieros. El que va a arreglar la piscina para evitar las tristes y lamentables escenas de ver al equipo de natación sincronizada entrenando en el muelle. Ni Alonso ni Abreu. Yo, yo y mis circunstancias. Lope está contento de que Manolo se inmiscuya y traspase las lindes del Burgado. Un comino se le importa el que lo estén poniendo a la altura del betún. Eso se olvida a final de mes. Y como lo columbré cierta vez, y me lo ratifican indeterminados espías, parece que se observa demasiado movimiento desde El Penitente a un despacho ubicado en La Ranilla. Vivan las dedicaciones exclusivas. A pares. O a tríos. Qué cosas.
Pues sí, amigos, el cabildo tinerfeño, a la hora de redactar estas líneas, mantenía el cierre a Las Cañadas para garantizar la seguridad de las personas. ¿De cuáles? Porque las verbenas que atisbo en Facebook no desmerecen de los mogollones carnavaleros. Mejor haríamos en poner los carteles en inglés. Idioma en el que Rajoy comunicó a Cameron que habría nuevas elecciones en junio. Los progresos son evidentes. El PP valenciano le ha pagado los cursos del profesor Maurer (El inglés en mil palabras). Y todavía hay un digital que lleva unos días con esta interrogación: ¿Es Rajoy un gafe? Vaya pregunta más tonta.
Y acabo con una cuestión que de blanca (por lo de la nieve) solo tiene las canas de los dos personajes: Julio Anguita y yo. El segundo es el que opina. Sagrado derecho que me reconoce la Constitución. Ese apartado no se halla en la agenda del cambio. Y el primero, el iluminado, se debe creer un dios. Aparte de un califa. Él no se equivoca jamás. Los demás son escoria. Y siempre acaba sus disertaciones con la tonadilla de la pensión. Por lo visto es el único español que ha ocupado cargos, volvió a su profesión y ahora vive de su jubilación. Mire usted, don Julio, no presuma tanto de su buen hacer y entienda que somos muchos, antes que su eminencia, los que nos echamos a un lado y retornamos a los quehaceres que aportaban los garbanzos. Insisto, muchos. Y como creo que nada tiene que enseñarme en ese camino, baje del pedestal, sea más modesto y reconozca que en la política actual también hay gente honrada. Décadas atrás, ni le cuento. Su inquina socialista es directamente proporcional a su admiración por el ‘comunista’ Iglesias, el que lo ha hecho todo a su imagen y semejanza. Y dos huevos duros. Solo le falta resucitar la pinza. Mándese una papa. Tranquilo, corre de mi cuenta.
Hasta mañana.

02/10/2015

Transparencia

Ayer este blog cumplió seis años. Se va haciendo mayor, pero aguanta. Ni la ley mordaza (con minúscula) ni sus mentores políticos han podido con él. Más de mil setecientas entradas (las prefiero a post) y, gracias a ustedes, bastantes millares de visitas a sus páginas. Comentarios habrá, me imagino, para todos los (dis)gustos. Y si no, como pienso seguir currando, persiste en su lectura por si una día te sorprendo.
Ayer, también, fue una jornada interesante. Muchos estudiantes universitarios, de un lado, y otras personas que trabajan en la capital tinerfeña, de otro, me agradecieron que hubiese encontrado la solución a las colas tempraneras de la TF-5 sin necesidad de recurrir a baipás alguno. Hube de reconocer que el mérito, casi exclusivo, no era mío, sino de mi alcalde pluriempleado. Tanto que no acudió a la última sesión plenaria (ya te quedas menos, Adolfo, al menos hasta 2019, porque cada día despierta más gente). Era más importante lucir palmito en la entrega de ciertos premios. Por eso regala metopas en el pueblo a diestro y… diestro. Ha encargado a concejales y enchufados que busquen personas, no importa edad ni sexo, que destaquen en cualquier faceta (vale jugar a las chapas) para la foto. Yo estoy temblando. Porque valer, valgo. La pena, insisto, es que sigamos pagándole, y muy bien, desde la Villa de Viera.
Y antes que se vaya definitivamente a ocupar puestos de mucha mayor responsabilidad y relevancia (mejor remunerados, por cierto), le propongo que haga en Realejo Alto la misma operación que llevó a cabo en Los Príncipes (Realejo Bajo). ¿Ya te pagó, Manolo, o eso queda en familia? Enfila la calle El Llano, de permanente conflicto en horas de entrada y salida en los colegios de la zona, hacia la carretera nueva de La Cruz Santa. Es apenas un cachito. Y lo puedes disimular metiéndola en el Plan de Barrios, aunque se cabreen los de la capital (de arriba). Que no son ningún barrio. Hasta a mí se me está pegando cada vez que cruzo Godínez.
Con tantos preámbulos e incisos, casi no llego. El consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad, el portuense Aarón Afonso, va a elaborar un Estatuto para los altos cargos. ¿Cuántos años de autonomía llevamos? En el documento se pretende establecer un código de conducta que determine deberes, obligaciones (yo creía que ambos conceptos son sinónimos, pero él sabrá más), responsabilidades e incompatibilidades. Reitero, ¿cuántos años de autonomía llevamos? ¿Nos toman el pelo? Conmigo lo llevan claro. ¿Cuántos altos cargos ha habido desde que este estado español se descentralizó? ¿Y aún no sabían qué es lo que tenían que hacer? Porque lo de deberes y obligaciones, manda los huevos de El Teide. Es decir, si no voy mal encaminado, que hasta ahora de transparencia, nada. Opacidad total. Cada cual rascándose los bajos fondos y dando cuenta al maestro armero de su labor, Supuesta, por supuesto. Manda aquello, otra vez.
Y ya que estamos con la limpidez, démonos un salto a La Gomera. Que lo necesito, pues hace ya varios meses que no voy. Allí, Casimiro no se ha destacado jamás por su nitidez. Lo suyo raya más bien el oscurantismo. No me extraña que se halle bajo investigación en ciertos asuntillos.
Toda la oposición en peso se ha quejado porque el presidente de aquel Cabildo no mostró en el pasado pleno del 18 de septiembre una actitud muy adecuada con un consejero cuando argumentaba una moción presentada a la consideración del órgano de gobierno antes citado. Se me ocurre:
Me alegra que todos los grupos, salvo el que gobierna (Casimiro, Casimiro y Casimiro), se hayan puesto de acuerdo para este reproche. Porque si cuando era socialista debía, aunque no demasiado sujetarse a unos dictados, ahora que acapara la institución con sede cercana a la Torre del Conde y la mayoría de ayuntamientos (amén de sentirse mimado en Teobaldo Power y vete a saber con qué nos sorprende en esta inminente convocatoria de elecciones generales), me temo que lo que un servidor ha escuchado del personaje en sus continuos viajes se incremente de manera notable. Antes, casi intocable, y en la actualidad, sagrado y bajo palio.
Cuando leí la noticia me acordé del anterior alcalde de San Juan de la Rambla. Personaje de tristes recuerdos en los debates de cuanta sesión plenaria presidió. Y que al gomero no es la primera vez que se le detectan unos parámetros de más, con el inconveniente de dar fluidez a una conversa, máxime en reuniones de tal porte y calado, nada descubro que no sea vox pópuli.
Par darle barniz a la tan cacareada transparencia, demandamos más medios humanos y materiales en el parlamento para que la televisión canaria lleve a todos los hogares que hay dos baches en la carretera de Arure (que transite por cualquiera de este Norte), que unos desaprensivos envenenaron cuatro perros de caza o que unas alimañas sin control masacraron un par de cabras en un corral de Arguayoda. Silba bien alto. Y hasta ayer esa misma tele era un cortijo de Paulino y Willy.
En cierta ocasión, estaba yo en un establecimiento hotelero de la isla y llegó el “coche de la autonómica”. Se bajó una persona con una cámara y se puso a esperar. Al rato llegó la reportera… en un taxi. Y todavía pedimos más dotación. Qué bueno es jugar con perras ajenas.
Procuraré transparentarme este fin de semana, primero de octubre. Si lo consigo por la zona de la barriga, me daré por satisfecho. Pórtense más o menos.

30/09/2015

Lamentos

No es agradable finalizar el mes de septiembre con este titular, pero es que me obligan, oiga, me obligan. Puesto que desde 1987, año que motu proprio abandoné la política “activa” y me dediqué a la pasiva (que te crees tú eso), tengo la impresión de que los políticos son cada vez más torpes. O lo mismo no es una impresión sino una triste realidad. Puede que la masiva presencia de medios de comunicación y la obsesión por acaparar pantallas, planas y espacios radiofónicos, haya conducido al marasmo actual. Si añadimos la presencia virtual que Internet nos brinda, estamos abonando generosas cantidades de euros para que los cargos públicos luzcan palmito.
Nos despertamos ayer con el canto lastimero de Manuel Domínguez, mi alcalde. Tuvo que ir temprano a la capital y se vio sumergido en la vorágine. Cayó dentro de la cola casi sin darse cuenta. Y recurrió al face para revelar tamaña desazón. Lo mismo cometió una infracción al soltar las manos del volante y desviar su atención siquiera por unos segundos.
Tenía una cita a las siete y media de la mañana. No descubrió si debía ir al médico o si el motivo de la convocatoria era para atender labores por las que cobra o por las que figura. Porque un servidor ya se está calentando. Y perdone por ser tan expresivo. Pero voy a formar una plataforma de realejeros para negarnos a pagarle ni un céntimo más por ejercer de presidente insular de su partido. O por consejero insular a la espera de las próximas elecciones generales y que caiga la breva. Estoy casi hasta los mismísimos, Manolo. Y lo peor es que un día de estos, Adolfo va a explotar también.
La cola, sin duda alguna, es culpa de los otros. Del Cabildo y del Gobierno, hasta que el pacto cambie. En ese instante, la pena será cargada por los hombros de la fuerza política descabalgada. Que se supone el PSOE, claro. Este es su cuarto mandato en el Consistorio de la Villa de Viera. En ese tiempo usted no debió trasladarse a Santa Cruz. Porque ni vio nada ni escuchó nada. Ni siquiera cuando su partido formaba pareja con Coalición Canaria en estas ínsulas periféricas. Mientras, usted no se percató de las sajadas presupuestarias que sus jefes madrileños infligían al convenio de carreteras. Usted ha estado ciego hasta que ayer por la mañana despertó en medio de tanto vehículo atascado.
No me jodas más, alcalde, y ponte a trabajar. Tú eres tan culpable como el que más. Aquí no se salva nadie. Unos por acción y otros por omisión. El uno por el otro y la casa sin barrer. Los alcaldes del Norte parecen haber sufrido una transformación total de manera repentina. Y llevan la tira viendo, y permitiendo, el desaguisado. Si tuvieran un mínimo de decoro y dignidad, se callarían la boca. Porque ya está bien de tanta sandez.
Hace dos días, el presidente del Cabildo, ese que va a Madrid con una consejera popular (¿por qué?) a desatascar la lata del gofio, recurre, asimismo, a los artículos de opinión. Entre hablares, decires y escritos, cada vez obstruimos más el conflicto de tráfico. Y lo cito porque usted, como tiene la sensación de ser más partícipe del gobierno que de la oposición (¿se acuerda de la entrevista, no?) deberá comulgar, en consecuencia, con las múltiples variantes que le dio al verbo DEBER (que no HACER): debemos promover, debemos ser conscientes, debemos hacer, debemos terminar, debemos trabajar, deben consensuarse… Sí, todas en el mismo comentario.
Y creo que debo dejarlo ya. Porque dar pábulo a tanta inoperancia, no merita la pena, que decía la abuela. Vamos con el segundo lloro:
Al tener conocimiento de los nombramientos de anteayer en el Consejo de Gobierno de Canarias (tres viceconsejeros), no sé si estoy metiendo la pata en estas entradas de mi blog. Si esta es la renovación, manido argumento de cualquier político que se precie (Patricia Hernández entre ellos y ellas), deberé guardar prudente silencio no sea que un día de estos me sorprendan con una llamada al móvil y me ofrezcan algún complemento a la pensión.
Tendría que estar felicitando Rafael Yanes, amigo desde la lejana década de los setenta del siglo pasado cuando concluimos estudios de Magisterio. Pero conoce a la perfección que no me caracteriza la falsedad. Y como lo vi contento con su jubilación en la comida de la promoción el pasado mes de junio, me llevé una sorpresa. Bueno, a medias. Y yo me entiendo.
Como José Francisco Armas entra igualmente en el lote, se me ocurre solicitarle a Inocencio que no siembre más mangas en La Galana. Y ten la maleta preparada (la mía ya está) porque más tarde o más temprano se van a acordar de nosotros. Ya que las agrupaciones locales entraron por el aro en la designación de candidatos para Congreso y Senado, hasta más joven me siento. Y como gozo de la ventaja de estar poco desgastado, ya me veo de nuevo en el Comité Regional, trampolín para escalones de superior rango.
Y el tercer lamento:
Ayer inauguró Rajoy otro tramo de los trenes de alta velocidad. Y fue durante buen trecho en la cabina del AVE. ¿A quién se le ocurrió dejarlo pasar? Si es un cenizo, se lo carga todo. Además, está prohibido, puede distraer al conductor con sus platos y vasos. Menos mal que el operario se puso en sus trece cuando le pidió tocar unos botones. Eso, menos mal
Bueno, amigos, mañana estaremos ya en octubre. A ver si encontramos contenidos más alegres. Tendré que hablar con el tocayo Farráis para que me enseñe otras ópticas.

11/08/2015

Modestia aparte

Menudas rociadas le están cayendo a la Vicepresidenta del Gobierno de Canarias. Las dudas razonables nos asaltan cuando observamos la procedencia de las críticas. Porque la fiabilidad de (in)determinados periodistas es directamente proporcional a la trayectoria zigzagueante (de veletas, más bien) en el ejercicio de su profesión. Algo también sabemos por este Norte, donde el insulto se ha convertido en atractivo turístico. Como me consta el desvelo de las agrupaciones locales por devolver al partido la credibilidad dañada por infinidad de avatares en estos últimos años, tardando están los dirigentes de más altas esferas en desmontar ciertas patrañas, en acudir al juzgado o en presentar dimisiones. Con cuestiones familiares de por medio, algo habrá que declarar.
Y hecha la nota aclaratoria al principio, que a veces es bueno empezar al revés, vayamos (ahondemos, mejor) a unas declaraciones del presidente insular del Partido Popular, quien, en su condición de consejero del Cabildo tinerfeño, ha vuelto a demostrar que ha debido abandonar el tratamiento psicológico que le fue recomendado para superar el difícil trance (a nadie se lo deseo) de una doble personalidad tan galopante que al propio Stevenson le hubiese hecho modificar la trama de su famosa novela.
Lo que antes era molestia soterrada en el pueblo, se ha ido convirtiendo en runrún que transita por los diversos núcleos poblacionales del municipio. Algunos ya nos atrevemos a dar nuestro parecer por escrito y no limitarnos a la clásica charla de bar que se diluye con el paso del tiempo. Constancia existe, pues, de que a don Manuel Domínguez no le gusta que concejales o vecinos le sugieran mejoras en la Villa de Viera. Poco le importa que vengan en forma de moción en las sesiones plenarias o fundamentadas en instancia reglamentaria a través del registro de entrada. Ante las sugerencias o propuestas, idéntica respuesta: “Estamos en ello”. Ni una miaja de humildad cuando desde el día siguiente se comienzan a mover hilos para demostrar a la ciudadanía que se trabaja en esa dirección. Tras una labor ingente de propaganda en todos los medios a su alcance, que no son pocos, se acaba por convencer a los incautos de que justifican el sueldo hasta los que cobran por reunirse.
Este pasado domingo, Manolo, alcalde, consejero, presidente insular, presidente del grupo popular en el Cabildo, empresario y cazador en sus ratos libres (yo estoy jubilado y hay días que las 24 horas no me dan), en una entrevista publicada por Diario de Avisos (http://www.diariodeavisos.com/2015/08/dominguez-tengo-sensacion-estoy-en-gobierno-del-cabildo/), se congratulaba de lo importante que fue su intermediación para conseguir fondos (15 millones) con los que acometer el cierre del anillo insular.
“Sin que suene osado por mi parte, creo que no. Hubiese sido imposible que hoy estuviésemos contando con esa partida y con ese futuro cierto de la construcción del anillo en ese tramo, porque creo que las personas son fundamentales”, respondió mi alcalde (qué orgulloso me siento), sin despeinarse, ante la pregunta del periodista. Me lo dan (a mí, que soy muy guapo) porque los ministros son mis amigos. Y las perras del Estado se gastan en función de simpatías de los colegas. Las necesidades son cuestiones aleatorias. Si al PSOE realejero se le ocurriera interceder para que se desatasque el alumbrado de la variante de Toscal-Longuera, agüita. ¿Cómo? Pero sí hay ejemplos anteriores. ¿Mi opinión al respecto? Nítida, clara y contundente en comentarios precedentes: Si se recurre a estos compadreos es porque los que tienen poder decisorio y capacidad para distribuir los recursos son unos cachanchanes y unos ignorantes de la realidad que debieran conocer perfectamente. Y si el cargo les queda ancho, ahuecando.
“A veces tengo la sensación de que estoy en el gobierno y de que esa es la labor que me corresponde desempeñar en esta administración. Sin embargo, saben todos que estoy en la oposición. No creo que haya confusión por parte de la ciudadanía. Tenemos que hacer caso a los ciudadanos, que nos piden consenso, entendimiento, indistintamente del lugar que ocupemos. Nos ha tocado estar en la oposición y no por ello estamos en contra de lo que se tenga que desarrollar. Tenía dos opciones: quedarme de brazos cruzados o trabajar para que el cierre del anillo saliese adelante. He optado por la segunda por el beneficio de los tinerfeños. Si ellos son capaces de discernir quién ha trabajado para esto y quién no es un tema secundario. Lo que están celebrando es que estando en la oposición seamos capaces de entendernos con el Gobierno y que podamos aportar soluciones a los problemas de esta Isla. Sin el PP en este mandato las cosas no saldrían de la misma forma. Si el PP no hubiera estado representado y por quien lo está, estoy convencido de que las obtenciones de proyectos no se hubieran conseguido solo con las dos formaciones que están gobernando actualmente”.
Para enmarcar, que entrecomillado ya está. ¡Ah!, el subrayado es mío. Para que me refuerce el titular del presente post. Si yo fuera concejal del Consistorio sito en la Avenida de Canarias, escribiría el testamento anterior en una cartulina (en una pancarta no, porque no me dejaría desplegarla en aplicación de la ley mordaza) y antes de intervenir en el apartado de ruegos y preguntas, se la enseñaría disimuladamente. Y, a lo peor, le ocurre lo que a Rajoy que no entiende su letra.
Las directrices madrileñas de que el enemigo es el PSOE le lleva a manifestar estupideces (mis disculpas) como que solo defiende el sueldo de sus consejeros (sin mirarse el ombligo a través de las diez reuniones mensuales a 94 euros cada una). O “vaticino un matrimonio divorciado desde el primer día. Realmente no hay una relación estrecha. Por eso creo que no van a ser fieles”. Bien saben ustedes de divorcios, abortos y matrimonios homosexuales a pesar de que, cara a la galería, recurren todas las leyes progresistas. Eso es cinismo elevado a la enésima. Y no hay que ir muy lejos.
Ya está. Hasta mañana.

03/06/2014

Por los altos (II)



Por los altos (I)

No a la monarquía. No al plan Renove.
No a las prospecciones.
No al PP. No al PSOE. Es decir, no a la casta.
No al agua turbia.
No al disfraz romero.
No a las guerras intestinas.
No al ‘y tú más’.
No me da la realísima gana de escribir hoy y por eso me fui a despejar.
¿Y mañana? Ya se verá.



03/02/2014

De campo

Ayer día 2 de febrero (que tocaba festivo en Tenerife pero lo pasaron para hoy lunes) estuvimos de paseo por el campo. Que se muestra generoso tras las últimas lluvias. Y nos entretuvimos con pequeños detalles que la flora nos brinda. Lo mismo dispones de un fisco de tiempo y eres capaz de relajarte. Y si no, pues la próxima será, qué le vamos a hacer.


30/01/2014

Dos de este Norte

Hoy se celebra sesión plenaria en el ayuntamiento realejero. Tengo constancia de que se tratará la solicitud de elevar al Cabildo propuesta para ubicar pasos de peatones elevados en diferentes lugares del municipio. En carreteras insulares, claro. Lo leí hace unos días, con foto incluida (siempre van con retratista dos o tres concejales del equipo de gobierno, quisiera imaginarme que en el mismo coche), y el grupo municipal socialista también lo reiterará a través de una moción.
No entro a valorar la exposición de motivos pero me gustaría hacer hincapié en la cantidad de euros gastados en unos elegantes semáforos para facilitar un negocio privado en La Montañeta. Empresa a la que con anterioridad se le había hecho ex profeso una vía alternativa. Eso sí, como contrapartida los promotores se ganaron el cielo. Lo que sumando ambas actuaciones, puede que hubiese partida presupuestaria suficiente para lo que ahora se demanda y algo más. Y si alguien los ha visto (los semáforos) funcionando (no me refiero solamente a la luz ámbar) con fundamento, que haga el favor de hacérmelo saber. Ya pudieron poner los bombillos, más que sea estilo flash, en la variante de Toscal-Longuera. ¿Ustedes se han percatado de cómo está la rotonda de su ‘desembocadura’ en la antigua autovía o TF-820 y hoy C-320?
Lo que ocurre con todo este tinglado es que ni siquiera los partidos que se autodenominan de izquierdas tienen las ideas claras. Y como defienden la enseñanza pública de boquita pa´fuera (luego mandan a sus hijos a la privada), deben estarse callados o no elevar demasiado la voz en este descarado favoritismo hacia el colegio de las monjas no sea que se les vire la tortilla. Y ahora, para disimular, y pensando en los viejitos que cruzamos las calles con el peligro de que nos atropellen y deban pagarnos como nuevos, qué ilusión, rogamos encarecidamente al ayuntamiento insular que nos tenga presente en sus oraciones. Imagínense ustedes si no existiesen tantos concejales liberados pateando el pueblo para detectar anomalías, desperfectos y desconchados. Con lo fácil que es solucionarlo con una asamblea vecinal por barrios para que sean ellos los que nos indiquen las obras que deberían acometerse. Sin pasarse, que para florituras no hay dinero.
Para florituras, y va la segunda, la habida el pasado fin de semana en La Matanza. Leí este titular: “Cerca de 10.000 personas y 1400 cabezas de ganado participaron el domingo en la Octava Ganadera”. Y para ilustrar la información, entre otras, la instantánea que acompaña este comentario. Uno se queda patidifuso ante estas dos preciosas yuntas y no sabe con cuál de ellas quedarse. Si con el tándem vacuno o con el político victoriero-sauzalero. Como ya expuse en FB, Paulino vino algo más tarde para el ordeño. Consumado especialista, según hemos podido captar en momentos precedentes y en diversos foros.
El afán de protagonismo les hace caer en los más espantosos ridículos. ¿Qué habrá pensado el ganado (de cuatro patas) al ver a los dos pasmarotes bípedos allí posando? Luego hablamos de vacas locas. Y de ediles cuerdos. Y a todas estas, ¿dónde se habría metido Ignacio?
Como a la cita acudió el presidente de la asociación de ganaderos de la isla, Pedro Molina, habrá tomado debida nota para concluir de una vez el censo de animales que comenzó a elaborar hace una década. Entiendo que los de dos patas estén presentando más dificultades de las inicialmente previstas, pero es menester finiquitarlo. De lo contrario, las confusiones que la visualización de la foto nos causan no podrán ser nunca disipadas. Y podría, y esto sí que es peligroso, tergiversarse la explicación de la presencia del lechón al lado del santo homenajeado (San Antonio Abad).
Como también leí que se trata de “un acontecimiento que nos permite contemplar ritos singulares, algunos de los cuales toman carta de identidad bajo la ofrenda”, lo mismo la pose de los alcaldes con sus otros congéneres (volver a mirar la foto con detenimiento) es el inicio de otra ceremonia (preelectoral).
Y concluyo con unas reflexiones en voz alta. Ayer por la mañana bajé a La Longuera. La cartilla de La Caixa se había llenado de asientos (negativos) y me exigía el pertinente cambio. Me encontré con otro viejo militante socialista. Y tuvimos palique hasta las tantas. Llegamos a idéntica conclusión: esto ya no es lo que era. No, ahora son diferentes. Y mucho más acomodaticios. Ya no se lucha por la transformación social. Las implicaciones vienen determinadas por las posibles repercusiones económicas. Es impensable la lucha por el nada a cambio. Las postulaciones se realizan en función de los beneficios. La inmediatez requiere respuestas a lo de qué hay de lo mío. Las concomitancias adquieren tintes alarmantes. En el fondo, todos venden lo mismo. Nos consolamos, no obstante, porque hay otros ciegos (los que creyeron a pie juntillas en las promesas populares, también en el pueblo) que comienzan a lavarse las legañas. No era oro todo lo que relucía. Y los rostros angelicales se han ido endureciendo. Y los accesos a grifos de aguas cristalinas se han poblado de malezas. En fin, que aquel dulce y encantador cargo público, por mor del otro superior que lo ata y condiciona, se ha vuelto mucho más inaccesible. Incluso para los suyos, para sus incondicionales. Qué bueno es tener amigos en todo el amplio espectro.
¿Para cuándo las placas de la Urbanización Los Príncipes? Hasta mañana.

21/12/2013

Nos vamos a La Palma

Me apetece también, por qué no, relatar, a modo de crónica, los garbeos que uno se da por las islas. No es que me cause desazón alguna el viajar por esos mundos pa´fuera, pero entiendo que debemos conocer mejor lo nuestro. Cuánto iluminado presume de haber recorrido medio mundo (algo hiperbólico) y no sabe en qué isla se encuentra el lugar denominado Los Pejerreyes. Y si les apetece pensar que es cuestión monetaria, no seré yo quien les cuestione el razonamiento. Ahí tienen al mismísimo presidente autonómico, viajero impenitente, que no duda en coger su helicóptero y plantarse en cualquier romería (puedes leer novelería) que se celebre aun en los sitios más recónditos de esta nacionalidad ultraperiférica. O lo puedes contemplar arando con un burro majorero, ordeñando una cabra morisca o empujando un carro que se quedó atascado. Eso sí es un ejemplo a seguir.
Me fui una semana a La Palma y me alojé en Los Cancajos, en el Apartotel Las Olas, recomendado por Rayco, el de la Casa de la Cultura (bueno, el de Celestino y Dulce, para ser más exactos), que es un fisco bien largo más viajero que yo. Y cámara en ristre disparé contra mucho de lo que se movía y contra todo lo que estaba en reposo. Por lo que, entre comentarios de otra índole (bien me gusta la política aunque no me dejen dar charlas en los locales de las asociaciones de vecinos), intercalaré presentaciones fotográficas de aquello que estime pueda servirles a ustedes de mera curiosidad. Si fuera de sana envidia por las ventajas de un jubilado, habla con Soria y lo mismo te invita a ir con él a pescar salmones en la lejana Noruega. Más que sea para que le mantengas la caña.
Comenzaremos el recorrido en Los Cristianos (más barato y puedes llevar el coche; te lo resumo en billetes: 70 euros ida y vuelta, dos pasajeros y el fotingo). Con escala en La Gomera (hace un año que no la piso y eso es pecado mortal) y en una travesía que no creo vuelva a encontrar jamás. El mar, como un plato de los llanos, ni un bache en todo el camino.
Para tenerte entretenido, van dos de un golpe. No las visiones conjuntamente no sea que te marees. Tú mira tranquilito la primera, sin prisas, buscando todos los fallos posibles y luego, después de echarte un leche y leche, pegas con la segunda. Yo te las resumo en travesía Los Cristianos a San Sebastián, periodo de atraque y desembarque, reanudación del trayecto (bordeando La Gomera hasta la altura de Vallehermoso) y mar abierto hasta Santa Cruz de la Palma.






29/01/2013

Despilfarros

Son los propios políticos los que utilizan la crisis como arma arrojadiza cuando les interesa no dar un euro. Sin embargo, los ciudadanos debemos  ponernos una cremallera en la boca ante los despilfarros sin sentido que vislumbramos en procederes de dudosa consistencia.
Ahí tenemos el capítulo de las fundaciones, instituciones vinculadas a los partidos  y que disponen de generosas aportaciones económicas de los presupuestos generales del Estado. Es decir, que tú y yo estamos apoquinando con nuestros impuestos un dinerito constante y sonante para que las mismas elaboren informes, hagan estudios y realicen seminarios, amén de otras zarandajas varias, que luego no tienen ninguna finalidad práctica, ni a nosotros nos interesa un pimiento. El Partido Popular dispone de la FAES, el juguete preferido de Aznar, que se lleva la mayor parte del pastel. Sin recato ni rubor algunos. El PSOE no se va a quedar atrás y se entretiene con IDEAS. Puede que colegios, asociaciones vecinales, colectivos culturales y un largo etcétera mendiguen años para sacar adelante cualquier proyecto que a buen seguro le daría cuatro vueltas en la consecución de objetivos. Para mayor escarnio, de vez en cuando se tiran los trastos a la cabeza por supuestas contrataciones irregulares.
Vamos a ver, los populares no van a proponer a una empresa cuyo director sea un destacado militante socialista que le realice tal o cual plan que deberá repartir por todas sus agrupaciones a lo largo y ancho del país. Ni a la viceversa, claro. Y cada cual que se defienda como mejor estime oportuno. La pregunta obligada, sin embargo, es: ¿Por qué demonios se pueden acoger a subvenciones públicas? Y alguna más: ¿Sabes de alguna formación política que haya solicitado cerrar este grifo? Ni una, hoy por ti y mañana por mí. Lo mismo que con la corrupción. Alardean con las comisiones de investigación y concluyen con tirarse los trastos a la cabeza. ¿Qué ocasiones siguen perdiendo? Todos.
Otro hecho a destacar podría ser la celebración de reuniones partidarias en horarios no pertinentes. El pasado lunes se reunió el Comité Ejecutivo del PP en Madrid. Si echaste una visual a las imágenes que nos brindaron las diferentes teles, allí se encontraban ministros, diputados, alcaldes y, en suma, un selecto conglomerado que cobra por otras funciones bien diferentes. Dinero público, nuevamente. Y ni Rubalcaba ni la madre del cordero son capaces de decir basta. Que se hagan los domingos. Y es que terminan por cobrar suculentos sueldos por ejercer la función encomendada de martes a jueves, o como mucho viernes a mediodía. Así cualquiera. ¿Qué ocasiones siguen perdiendo? Todos.
Uno, como está jubilado, tiene más tiempo para estar conectado, que se dice. Y comprueba que, por si fuera poco lo anterior, en esos escasos días en que se dedican los próceres al noble oficio del curro, siempre se hallan disponibles en las redes sociales y tanto Facebook como Twitter echan humo. Sin recatarse un carajo. ¿Qué ocasiones están perdiendo? Todos.
Y concluimos con la Dársena de los Llanos en el Puerto de Tenerife (me dijeron una vez que lo escribiera así y no de Santa Cruz de Tenerife). Ahí se sumergieron millones y millones. Después la rellenamos con cientos y cientos de elegantes contenedores para que no viendo el mar, diéramos la impresión de ser mucho más grandes. Porque esta isla siempre ha tenido tal handicap: vivir de espaldas a la mar. Al contrario que nuestros vecinos de Las Palmas.
Pasó el tiempo y allí seguía el muerto. Por las mentes prodigiosas de la autoridad portuaria y alcaldía santacrucera pasaron sendas estrellas fugaces que concedieron el deseo de rigor: quitar toda aquella basura y acabar con el retrato de la ignominia. Como no les duele el dinero, a trasladar lo contenedores, a trocear las grúas, nuevos asfaltados, señalización de aparcamientos… Eso que llaman un plan especial. Basta con sumar los euros de la chapuza con el “deschapuceo” y viva la crisis y la madre… de todas las batallas.
¿Hasta cuándo vamos a ser capaces de seguir soportando a tanto necio al frente de nuestros ahorros? Sí, porque se supone que con mis impuestos contribuyo a ese fondo común con el que invertir en infraestructuras, mejora de servicios básicos y elementales, atención sanitaria… Ves, con esa sonrisa que esbozas no llegamos a ningún sitio. Así nos va. Nos hemos habituado a pensar que las cosas son así y perdimos la capacidad de elevar nuestra voz ante tanto mangante y tanta mamandurria. Creemos que entra dentro de los cálculos de la normalidad. Y no es así. ¿Qué ocasiones están perdiendo? Todos. ¿Y qué ocasiones estamos perdiendo? Todos.
En la edición del pasado martes, Diario de Avisos, en su sección de Opinión, se publicaba un artículo de Juan Henríquez, del que extracto: “…y además, colocar al frente de la agrupación a gente joven y preparada, evitando la influencia nociva del rubalcanismo. Espero que lo dicho por un socialista sin carnet, pero con conocimiento de causa, no caiga en saco roto”. Él aludía a la convocatoria para nombrar nueva ejecutiva en la agrupación socialista santacrucera. No solo comparto su parecer, sino que lo hago todo lo extensivo posible. Qué oportunidades se pierden para el necesario giro copernicano.
Yo, como Viera, desde Los Realejos para el mundo.

29/10/2012

Qué pasa en el PSOE tinerfeño


Tras la celebración de elecciones en Galicia y País Vasco, ha comenzado el debate socialista. Pero, como siempre, al revés. Siguen empeñados en buscar un líder. Que también es necesario, no te digo que no. Mas la sociedad lo que demanda son ideas, proyectos y fórmulas para salir del atolladero. Y si el PSOE no demuestra que es capaz de salir del suyo, ¿cómo va a convencer al resto de la población? Tendremos abstención para rato. Y como segundos, los populares. Como la ley electoral no permite que gobiernen los que se inhiben, haremos bueno a Rajoy. Y ese difícil logro sí hay que reconocérselo al ejército de Rubalcaba.
Hagamos un repaso. En el último trimestre del año 2000 tenía la oportunidad de hacer este comentario en Radio Realejos:
“Creo que bajan revueltas las aguas en el río socialista. Y algo indicábamos hace unas semanas. Porque el denominado efecto Zapatero parece no haber surtido efecto en esta peña atlántica. Cuando se valora al Secretario General nacional por encima del propio presidente del Gobierno, aquí nos empeñamos en caminar hacia atrás. El complejo de cangrejos que nos ha entrado es ya de carácter preocupante.
Tras el último Congreso Insular, lejos de haberse tranquilizado la situación, da la impresión de ir todo de patas. Y para muestra unos botones:
No hay tranquilidad en la agrupación realejera, donde los recambios no se ven por lado alguno. Siguen los enfrentamientos entre dos sectores perfectamente decantados: los de ahora y algunos de los de antes. Y uno, que fue del grupo de los viejos roqueros, se pregunta que dónde están los del futuro. Que a la vuelta de la esquina deberán regir los destinos del municipio. Porque no me entra en mis atrofiados esquemas mentales que la sustitución de los que ya llevan demasiado tiempo en las excelentes poltronas del edificio de la Avda. de Canarias, sean precisamente los que estuvieron en el viejo edificio de la Plaza de la Unión. Ya puestos, este comentarista radiofónico podría esgrimir que él también fue. E incluso plantearse la posibilidad de la vuelta. Al menos cuenta seguro con dos votos: el suyo propio y el de otro viejo tertuliano de esta emisora en los sábados por la mañana, D. Agustín, por supuesto, al que saludo cordialmente, al tiempo que le agradezco la vieja admiración. Él sabe que es compartida. Y como por aquí tenemos la costumbre de esperar a última hora e ir por los barrios, léase, asociaciones de vecinos, rescatando a personajes pseudopopulares –la ideología es lo de menos– para incluirlos en las listas, pues, lo dicho, negro porvenir. Casi tanto como los sobacos de un grillo.
A nivel de cabildo tinerfeño, más de lo mismo. El intento para defenestrar al portavoz del grupo socialista, Melchor Núñez, raya el esperpento. Se dilucida a través de los medios de comunicación y los recados van en uno u otro sentido como dardos envenenados. Los periodistas se frotan las manos y la cúpula insular del PSOE haciendo el ridículo más espantoso. Parece que Santiago Pérez, que también lleva unos dos mil años en esto de la política, quiere implantar la fórmula lagunera. Que no es modelo a imitar, precisamente. Donde unos jóvenes acompañantes se limitan a despotricar contra todo lo que se mueve. Si para eso quieren a la juventud, guárdenme un cachorro. El congreso insular último no fue capaz de cicatrizar las heridas y ahora cada cual se siente legitimado para hacer cuanto le venga en gana. Y los que ocupan poltronas desde tiempo atrás, no quieren depositar sus ilustres posaderas en otros lugares menos confortables. Aquello de que un arregosto es malo de quitar, ha vuelto a funcionar. Y hay más de un arregostado que no quiere bajarse del machito. Porque la vaca sigue dando leche a un ritmo considerable.
En el municipio sureño de Arona, donde la vaca de la construcción es más lechera que en cualquier otro sitio, ya se produjo la deserción de Manolo Barrios y algunos acompañantes. Y eso que están en la oposición. De haber estado en el gobierno, las puñaladas hubiesen sido mortales de necesidad. Así, el amigo Miguel, alcalde aronero, cree vislumbrar su futuro con mayor claridad. La propia oposición, como vulgarmente se dice, se lo está poniendo a huevo. Tanto que no se plantea en su horizonte inmediato una vuelta a las aulas del colegio.
En fin, los arribistas de siempre, como dijo uno de mis alumnos en un trabajo de lengua, jodiendo la pavana y no retirándose para dejar paso a los jóvenes suficientemente preparados, que los hay, y muchos. Y si con Asambleas supuestamente amañadas logramos sentirnos legitimados per sécula seculórum, apaga la vela y vámonos.
Puede, queridos amigos, que me esté volviendo más escéptico aún. Pero la sensación de que la política se engolfa cada día más, está en cada rincón, en cada esquina. Y me ronda la cabeza con mucha frecuencia. Y eso es malo. A este paso, la mediocridad pasaría a convertirse en lo normal. Me gustaría tener algo más. Como a casi todos”.
Después de 12 años, ¿hemos cambiado algo, aparte de los personajes saltimbanquis?

02/10/2012

De congreso

El pasado viernes tocó reunión familiar en Punta Brava. Ya sabes, cada semana en casa de un hermano. Que sí, no cuesta tanto, es cuestión de ponerlo por obra (lo dijo mi madre, y así fue). Hoy lo cuento y a la gente le parece raro. Bueno, a lo que iba. Bajé caminando (para aprovechar) y me detuve, especialmente, para observar el estado de la denominada variante de Toscal-Longuera. De pena. A escasos meses de su puesta en funcionamiento (¿la inaugurarán algún día?), la vegetación de edificaciones y solares se ha adueñado de ambas aceras y, a este paso, dentro de poco habrá que ir machete en mano para cerciorarse de si la planta que fue sembrada en los espacios dejados al efecto sigue allí o ha sido devorada del todo. Amén de la suciedad que impera en todo el recorrido, bien de los restos procedentes de los jardines (zona de la urbanización La Gorvorana o instalaciones del complejo hotelero del Maritim) o de los que viandantes nos desprendemos con cierta alegría (cajetillas, envases, plásticos, colillas…). Deberá ser por eso que la iluminación sigue brillando por su ausencia (ojos que no ven…). Y al inicio del descenso, en las proximidades de lo que fue El Bosque (gracias, Wladimiro, por tu preocupación en salvarlo), un tufo que te cambas, un hedor insoportable, un mal olor que no entiendo cómo se puede habitar aquellos bloques de edificios. ¿Cuál es la procedencia? Lo ignoro. La nariz no me dio para más. Si por un casual ya lo saben en el ayuntamiento, a buen seguro se escudarán en lo de que es una obra del Cabildo e imperará, una vez más, el centrocampismo o pase reiterado de la pelota sin que nadie se adueñe de la problemática esbozada.
Tras el amplio exordio, pasamos a hablar (escribir) del gobierno. Porque el PSOE, aunque cueste mucho creerlo, gobierna. Como socio numerario (eso, un número que suma CC para que Paulino, Melchior y otros sigan aupados), pero que permite a la mayoría de los supervivientes vivir holgadamente y con la tranquilidad de las lentejas aseguradas al menos hasta 2015. Y en este contexto (qué expresión más política), celebrose el pasado fin de semana el congreso insular tinerfeño. En el que ganaron “los Manolos” (a decir del populacho), esa unión que suena a componenda (máxime cuando uno de ellos se incorpora al juego cuando ya se habían celebrado bastantes asambleas locales y adoptado los acuerdos pertinentes), y a la que, no obstante, deseo el mayor éxito posible porque el PSOE sigue siendo muy necesario. Y más en estas islas.
Lo malo, a mi modo de entender, escaso pero creo que aún lúcido, es que los socialistas cometen dieciocho mil veces el mismo error y no aprenden. Porque si sienten lo que dicen defender en sus discursos congresuales, el que pierde tiene que echarse a un lado, arrimar el hombro como el que más (iba a poner ‘desde la sombra’, pero temo que suene a contubernio) y comenzar a remar en la misma dirección que los que guían el cotarro. Sí, sé que suena a Perogrullo. Pero en este partido esa ha sido asignatura pendiente. Siempre. Unos se van y fundan nuevos chiringuitos (ejemplos sobran), porque son conscientes, y eso es lo malo, de que las tetas públicas pueden ser ordeñadas un fisco más. Y otros se quedan a hacer la puñeta cada vez que puedan (ejemplos sobran), agazapados (o no) y al acecho para saltar a la mínima que se presente. Y no comparto lo de incorporar a los perdedores. En unas elecciones se compite en noble lid (eso pienso) y unos ganan y otros pierden, principio que ha debido ser aceptado antes de entrar en liza. Si al final hacen un conglomerado para contentar(se), no solo seguiremos con la cantinela de las cuotas dichosas sino que me pregunto para qué demonios celebran asambleas y congresos. Esas componendas de ‘jefes’ son las que no entran en las seseras de las bases, a las que recurren siempre en sus manidos voceríos, para luego dejarlas a la ventura del siroco.
En el congreso celebrado en cierto hotel portuense, uno de los candidatos, Javier Abreu, un muñidor nato que no se fue con Santiago porque el ayuntamiento lagunero era su tabla de salvación (lo fue en la oposición y lo es mucho más ahora; repasen los resultados de las últimas elecciones locales y señálenme los méritos para ser primer teniente de alcalde), proclama a los cuatro vientos que antes de recortar becas hay que cargarse la Policía Canaria y RTVC. ¿El foro lo requería? ¿Y no ha tenido tiempo hasta ahora de discutirlo con Clavijo?
El otro Abreu (Aurelio), aprovechando que las masas se hallaban enardecidas (ja, ja, ja, ja), arremete contra las consejerías de Sanidad (PSOE) y Bienestar Social (CC) del Gobierno de Canarias, agradeciéndole a José Miguel Pérez, allí presente, los desvelos, preocupaciones y ‘adelantos’ en la gestión que lleva a cabo al frente de la de Educación. Chacho, ¿a  cuento de qué? ¿Ahora pretendes quedar bien ante los delegados del Norte para justificar todos tus discursos anteriores acerca del Hospital de Icod? Sí, ese que tiene una entrada que acabará por llevar directamente a la UCI a los que vayan en una ambulancia más o menos rápido.
Leí este pasado domingo: Medio PSOE tinerfeño está herido y dolido por lo que ha pasado. Aunque se hable de una ejecutiva de consenso no será verdad, es imposible. Las heridas están abiertas, las divisiones son patentes. Hay demasiadas capillitas: que si Lola Padrón, que si Rodríguez Fraga, que si Julio Pérez, que si el norte, que si La Laguna, que si el sur. Se ha perdido la sensación de unidad y va a ser difícil reconquistarla. Fue al revés que la canción sabandeña: esta vez el chico perdió y “los Manolos”, que eran los grandes por voluntad del partido, ganaron. ¿Y ahora?
Y debe ser que mi no coincidencia con la tesis que ese medio (que no reproduzco porque no me da la realísima gana) sostiene, me hace, y me cuesta un montón, ser aún optimista. Cuando Zapatero accedió a la Secretaría General del Partido era un auténtico desconocido. Tanto, o más, que lo puede ser Manuel Fumero (a quien no tengo el gusto) en Tenerife. Recuerden lo que alcanzó José Luis en un corto periodo de tiempo. Ya sé que me vas a espetar el cómo acabó. Confiemos en lo de que segundas partes fueron distintas. Ahora bien, ha habido demasiada sangría en la historia reciente del socialismo tinerfeño. Y desde dentro se persiste en mantener afilados los cuchillos. Hay excesivos intereses en juego. Basta en contemplar las fotografías y comprobar que los compromisarios en los congresos son todos cargos orgánicos en las ejecutivas locales, y a la vez ocupan puestos relevantes en diferentes administraciones, con lo que el reparto de la tarta está más que distribuido. Si nuestro voto ciudadano es mero juguete para que los elegidos hagan a su antojo, en los partidos se ha implantado idéntica dinámica: el afiliado paga su cuota, pega carteles y poco más; las puertas siguen cerradas y los accesos a ‘san cobro’ están vedados y son de uso exclusivo de los de siempre. Si Fumero es capaz de romper tales componendas (quiero pensar que es sincero cuando manifiesta no estar sujeto a nada ni a nadie, aunque un servidor es algo escéptico y estima que la sombra de Spínola es demasiado alargada), me alegraría infinitamente. Me temo, sin embargo, que esa profunda reflexión que requiere la organización se quede, como siempre en ‘petit comité’ y no trascienda cuanto menester fuere, que conllevará, ineluctablemente, transformaciones radicales y renovaciones de calado. Y supondría, por añadidura, el pase a la trastienda de quienes ya han jugado lo suficiente. Que se muevan los banquillos, que hay cantera.
Los últimos sondeos siguen indicando que el PP va en picado. El PSOE, también. Que Rajoy es un desastre y no inspira confianza alguna. Rubalcaba, mucho menos. Tan difícil es entender este mensaje. Y trasladarlo a los demás ámbitos. Yo presumo de ser corto, mas, la esperanza me mantiene, ustedes parecen serlo más.
Finalizo con un pasaje del discurso del nuevo secretario general de Tenerife. El que aludía a los que se fueron y ahora están en su casa. Se lo he escuchado con anterioridad a varios en mi pueblo (que ya saben ustedes que no es Vilaflor). Y perdón que me ponga de ejemplo. Ya sé que no está bien, pero consiéntanme la licencia. Al menos tres personas (si procediese diría nombres) me han dicho (sumadas son más de diez ocasiones): “Tenemos que hablar”. Llevo años esperando. Sentado, para no cansarme. Y eso que saben que no soy de los que piensa disputarles nada. Imagínate el planteamiento contrario.
Algunos me ‘acusan’ de escribir entre líneas, de ironía, de enrevesado, de no ser claro y explícito. Ese no es el problema, sino que no me leen los verdaderos destinatarios de estos mensajes. Y si, por un casual, alguien los vislumbra, se calla como una tusa y no los hace circular por razones más que obvias, con lo que el número de ‘fisgoneadores’ no me aumenta ni de coña. Soy un desgraciado. Chacho, hágame caso más que sea uno y trasládele a Manuel Fumero la existencia de Pepillo y Juanillo. Lo mismo me ficha de asesor. ¿Por qué te ríes? ¡Ah!, me acabo de dar (de) cuenta: mi amigo Rafa, el de la ‘planetaria’ Chacayca, también está.
Concluyo. Mi idea del político es que sea un modelo, un espejo en el que la sociedad se mire. Como un maestro de escuela. Si se ha cuestionado hasta la saciedad el asunto de si un imputado debe figurar en una comisión ejecutiva o puede ser candidato a cualquier puesto, ¿cómo podemos calificar el hecho de que se concrete la inclusión de un condenado, máxime cuando lo ha sido por un afer que atenta contra toda norma de buen ciudadano? El que pueda, me lo explique. Si no, mañana mismo saldré a la calle, sin animus iocandi, a rayar cuanto coche se ponga a mi alcance. Como el rebaño de cabras que te menté ayer.
Hoy me pasé de líneas. Prometo ser más conciso mañana. Hasta entonces.

11/09/2012

Unidad

Leí ayer lunes en Twitter: No sé qué mierda están fumando en El Día, pero tiene que ser de primera. Y añado yo que los desvaríos rayan el esperpento por su parte inferior, que por la de arriba se rompe la escala. Y como no concibo a su provecto director, editor y propietario mandándose sus buenas caladitas, pienso que alguien, bajo los potentes efectos de unas inhalaciones profundas, debe estar echándole una mano en la redacción de sus editoriales y comentarios. Lo de pienso es una manera generosa de no mentar a los dilectos amanuenses que ustedes muy bien conocen, siquiera por la retambufa. Aunque tampoco descarto las posibles influencias de algún guanche ensolerado en el Cubo de la Galga, o, mejor, en el Cubillo de Buen Paso.
Tras las intensas campañas de los despojos y favoritismos, tras las diatribas independentistas (al margen de la de los cuatro secarrales), el pasado domingo debió acontecer una confluencia interplanetaria, estilo Leire Pajín, que provocó un exceso de magnetismo terrestre tal que ubicó el polo norte en las inmediaciones de la avenida santacrucera de Buenos Aires sin que la aguja declinara lo más mínimo. Se desconoce aún cuál fue el cuerpo imanado (o imantado, ¿no?) que indujo la perturbación, pero el paleomagnetismo impregnó las paredes de los edificios colindantes y en uno de ellos los ordenadores sufrieron tal schock (choque), que el trastorno desembocó en una inusitado llamamiento a la unidad, hecho no recordado por aquellos lares desde los tiempos de don Leoncio.
Editorial del diario: Queremos una Canarias unida, libre y sin hegemonías insulares.
Antonio Alarcó (PP): Una Canarias unida y viable.
Ricardo Melchior (CC): Unidos por un mismo fin.
Tras unos sollozos incontrolados que me duraron unos cincuenta y nueve segundos (luego se me secaron los lagrimales y no hubo manera de soltar una gota más), pensé qué bonito hubiese sido el que Paulino Rivero nos pusiera un link (enlace) en su blog y poder acceder desde la sección de Sucesos a guindas como esta: Otra de las certezas es la solidaridad de los canarios, un sentimiento de unidad que se ha propagado más rápido incluso que las llamas.
La unidad, qué bonito vocablo, qué maravilloso término, qué evocadora estampa de una comida campestre a la sombra del Bentayga. Qué unidad, diantres (por no escribir carajo, respetuoso que es uno): ¿La propiedad de todo ser, en virtud de la cual no puede dividirse sin que su esencia se destruya o altere?, ¿Unidad de acción?, ¿Unidades coherentes? ¿Unidad de cuidados intensivos?
Y hablando de unidad estábamos cuando surge la figura de Manuel Marcos, todavía secretario general del PSOE en La Palma, quien suelta esta perla: No tengo ningún temor a que el partido se divida. Yo lo entiendo como que se le importa un rábano el que su partido, como su propio nombre indica, se fraccione otro fisco más. Después de los tristes ejemplos habidos en la isla picuda, el hecho de que se presenten dos candidatos palmeros para sucederle en el cargo ya debieron hacerle pensar otro tipo de respuesta, porque da la impresión de que ‘pocos y mal avenidos’ parece ser la máxima que impera en el seno de los socialistas canarios. Y los escasos, todos colocados. Así, cualquiera.
Aunque no es modelo a imitar, Braulio, el afincado en Miami, le dio buen toque al que había acusado a los ‘canariones’ de ser los incendiarios de los montes gomeros, en el transcurso de la gala celebrada en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas el pasado domingo. En la que, por cierto, Antonia San Juan estuvo más sosa que todos los editoriales de El Día desde el mismo instante en que Paulino no le concedió la licencia radiofónica.
Ya que me di un salto hasta la isla de enfrente, aplausos para el cura de Teror (se llama Manuel Reyes, como el ex ramblero) quien le enmendó la plana al oportunista del presidente cabildero, Bravo de Laguna (senior), espetándole que es mucho más perentorio atender a las familias necesitadas que donar un manto para la Virgen del Pino (que ya lo predica, y bien, el cura de Toscal-Longuera, en mi pueblo). Parece que la debilidad de la máxima institución insular es cortar mucha tela. Comenzó Soria con la bandera de 50 metros y acabarán en La Aldea poniéndole una lona al charco o un pijama (londinense, a ser posible) al Roque Nublo.
Concluyo con la unidad –ya se vislumbra más de una entalladura– en el Partido Popular. El final de la Vuelta nos mostró una alcaldesa madrileña más sola que la una. La señora Botella tuvo que lidiar con silbidos y gritos de más de un ‘recortado’ de los que fueron a aplaudir al pinteño Contador. Tan aficionado que es al ciclismo nuestro estimado presidente y no se dignó hacer acto de presencia en tan solemne momento. Debió pensar como Aguirre y se quedó en casa ‘tendiendo una lavadora’ (no me digas que tú no has escuchado esta expresión, aunque yo le he dicho a mi mujer que un día las vergas se van a partir).
Y lo de Santa Úrsula, ¿cómo va? ¿Se han vuelto a ‘rejuntar’?