jueves, abril 30, 2026

¿Baifo o cabra?

Acaba este mes de abril. Que fue tremendamente trágico en mi pueblo con el nefasto incendio habido en el que también es mi barrio. Muy cerca de La Gorvorana. En una urbanización que vi crecer y a la que no guardo mucho cariño porque se cargó un hermoso ejemplar de drago. Aun así, para familiares y allegados de las cuatro personas fallecidas vayan mis más sinceras condolencias. Para el resto de afectados, el deseo de una pronta recuperación en todos los sentidos, porque no todo acabará, desgraciadamente, con la sanación de las heridas físicas. Mucho ánimo.

Estoy –sigo– muy confuso. Las revolturas de un mundo crispado afectan en grado superlativo. En esta aldea global, donde todo se halla interconectado, cualquier estornudo en el lugar más recóndito se propaga cual sismo sin control. Y diera la impresión de que no colaboramos para poner freno a tanto desmán. Del uno al otro confín –parodiando a Espronceda– surgen conflictos sin motivación aparente.

La solución de los dos estados (Israel y Palestina) no solo se baraja desde hace muchísimo tiempo, sino que se presenta como la más factible. Ahora bien, conociendo el proceder de los dirigentes israelíes, guiados por un fanatismo atroz, ¿será alguna vez posible? Me temo que no. Y mientras Alemania no se sacuda la pesada losa de la historia hitleriana y crea coadyuvar con su pasotismo en todos los episodios bélicos expansionistas de los judíos, flaco favor a una Europa que se muestra muy endeble ante la complicidad yanqui. Frágil sistema de equilibrios en la descompensada balanza.

Nos visitó Corina Machado. Inmerecido Premio Nobel de la Paz y heredera burguesa de la Venezuela Tierra de Gracia. Que vive muy bien, viaja mucho y se acomoda con algo más que mi pensión. Se reunió con sus más profundos admiradores: Feijóo, Abascal, Ayuso, Almeida… Condecorada en Madrid, cantó con Carlos Baute el “fuera la mona” y se sumó a la fiesta el nada sospechoso, e impresentable, de Felipe González. Ese mismo, el quien te ha visto y quien te ve. Para vergüenza de quienes le votamos en el pasado. Y demandó la aristócrata para nuestro país unas elecciones impecables. Porque las habidas hasta ahora han sido imperfectas y fraudulentas.

Mientras Quevedo lanza al aire, en conjuntada multitud de drones, su mensaje en forma de baifo en la playa de Las Canteras, me da que no es que se nos vaya el susodicho, sino que estamos como auténticas cabras. También por estos lares norteños, donde ya los crusanteros se quejan de las intromisiones del ayuntamiento en los festejos. Y temen perder la idiosincrasia de sus peculiares enrames de las cruces. Pues siento decepcionarles. Desde que los gobernantes se percataron del chollo electoral que suponen las ferias, el acaparamiento es más que evidente. Y lo que nos resta por ver, porque al bureo no hay quien le ponga freno.

Debió dolerle a Morante de la Puebla. Pero el toro se defendió como mejor sabe hacerlo. Y lo consiguió metiendo uno de sus cuernos en… Mira la ilustración y extrae consecuencias. No, agradable no debió ser. Pero el espectáculo, pensaría el astado, no tiene que estar siempre encaminado a que sea el pobre animal el perjudicado. Y se cambió el guion. Sin banderillas ni estoques. Con sus armas naturales. A partir de ahora, cuando el torero se siente y perciba un ligero cosquilleo en el interior de sus calzoncillos, no le quedarán muchas ganas de seguir dando vueltas al ruedo. Por cierto, ¿le habrán concedido al cuadrúpedo las dos orejas por la faena?

La separación de poderes es fundamental. Pero –siempre hay un dichoso pero– ¿en un solo sentido? ¿Por qué el poder judicial puede inmiscuirse en el quehacer de los otros dos (legislativo y ejecutivo) y considera una intromisión ilegítima el que se le cuestionen determinadas actuaciones? ¿Intocables? Ni que fueran M.R. en sus mejores tiempos. Sí, ese señor del que usted me habla y que Bárcenas ha desvelado su identidad. Aunque sin pruebas fehacientes y como no se trata de un fiscal general, o alguien de su entorno, va a ser que no es posible restituir lo machacado a martillazos.

Vuelvo el 2 de mayo, día de la comunidad madrileña e internacional contra el bullying (acoso escolar). Pero como Isabel no me invita a nada, pues yo tampoco pienso hacerlo para que vea los fuegos desde la azotea de mi casa. En fin, seguimos que no es poco.

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