miércoles, abril 22, 2026

Vaya nivel

Anonadado continúo con los espectáculos que nos brinda esa pléyade de cargos públicos en cuantito le colocan una alcachofa delante de sus narices. Es tanta la eminencia que alcanzan en el transcurso de sus intervenciones, propagadas por cuantos medios hallen a su alcance, que me pregunto machaconamente si alguna vez en su abnegada trayectoria vital han tenido la más mínima vergüenza o unos miligramos apenas de sentido del ridículo, porque del otro sentido, el común, carecen en grado sumo. Es penosa la deriva constante. Contemplar, mero ejemplo, al concejal de fiestas de la capital tinerfeña con la boca desvarada (¿o no te has dado cuenta cómo se ríe sin ton ni son?) es para preguntarse si tiene la mandíbula dislocada o que sus asesores le han indicado que debe estar de fiestas de manera persistente para hacer honor al puesto que le han encomendado. Desde luego, en sus visitas al dentista no será necesario que le digan que abra la boca.

Cuando Manuel Domínguez, quien debe seguir a rajatabla las instrucciones enviadas desde la sede nacional de su formación política –financiada en negro (se lo recuerdo para que tenga un fisco de cuidado al abrir la boca no sea que se muerda la lengua y se envenene)– desvía toda la problemática canaria hacia el centro de la Península, donde el malvado de Pedro Sánchez, okupa ilegal e ilegítimo de La Moncloa, elabora un “decreto godo”, siento deseos vehementes de… mandarlo al carajo. Sí, porque si este vacuo discurso en el que se apoya, sacado del manual de instrucciones que el PP envía a sus militantes cada mañana, constituye todo el bagaje que le permite ostentar un cargo de tan alta responsabilidad en el organigrama gubernamental de las islas, vaya nivel. Lo único que hace bien, y justo es reconocérselo, es ahorrar. Como lleva ya tres años apuntado al todo incluido, el superávit mensual en su cuenta corriente debe alcanzar elevadísimas cotas. Y venga a pedir más dinero a Madrid. No dejaremos a las familias canarias solas ante esta grave crisis originada por la guerra en Oriente Medio. ¿Qué se ha hecho desde y para Canarias? Solo mucho bla, bla, bla. ¿Por qué? Por incompetencia manifiesta. No dan más de sí, dan más de no.

Cambias de canal, para no indigestarte, y te tropiezas con un Abascal, al que solo le falta subir al estrado del Congreso montado en blanco corcel, sentenciando al presidente del Gobierno con un contundente “usted solo es valiente con los huevos de los demás”. Ahí, Santi, con dos bien puestos, que tú eres muy macho y lo vales. Y nos van a gobernar. Saca de una vez las espada y ponte a sajar cogotes. No te cortes… Insisto, este es el nivel. Para que luego aconsejes a tu hijo que estudie tal o cual carrera. ¿Para qué?

Otra, doña Rosa Dávila y su desmedida autocomplacencia. Menos mal que el día solo tiene 24 horas. Se va a morir de éxito con tanto echarse flores. Oh, fíjate tú que pagó 1300 euros para que le hicieran una entrevista. Sí, de las arcas públicas, porque ella no tenía en el bolsillo esa calderilla. Con dos cuestiones que rayan la matrícula de honor en este género periodístico. ¿Cuál es el sitio más raro donde has cagado? De profundo calado. Sin anestesia ni mascarilla. Con miasmas deletéreos propagándose por el espacio. Cien mil votos por cada rolete (excremento humano en forma de pequeño rollo). O cuando le bajó la regla y Clavijo buscó en su mochila una compresa para sacarla del apuro. Qué poco previsora. Menos mal que Fernando es toda una caja de sorpresas. Me recordó la serie de Dora la exploradora. Que visioné por capítulos con mi nieta a la hora de la siesta. Cuántas sorpresas había en aquella bendita mochila. Y creo que Fernando también la debió seguir porque no abandona la suya ni para ir al cuarto de baño.

Perdón por la poquedad, pero es que me dio un retortiño y corro pa´l baño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario