jueves, mayo 28, 2026

Ningunear

De adivino, rien de rien. De tener algún leve síntoma, seguro que la Primitiva hubiese caído. Pero te cuento, y que nos sirva de exordio, que en la noche del pasado día 17, tras conocerse el resultado electoral, le dije a mi mujer que el PSOE intentaría justificar el descalabro argumentando la pérdida de la mayoría absoluta por parte del PP y su posible dependencia de VOX. Pues tanto en Andalucía como en Madrid pudieron haberse ahorrado las reuniones de ambas ejecutivas porque poco tardaron en darme la razón. Qué torpeza más grande. ¿Esa es toda la explicación que se puede brindar a un ciudadano algo más que desencantado? ¿Para cuándo un verdadero examen de conciencia? Estamos bonitos.

Y abordemos el tema de hoy. Que debo iniciar por el vacile del acreditado diario The New York Times, con mucho más prestigio y renombre que el blog de Jesús, y que también se ha sumado a rebatirle a Clavijo que no se le vuelva a ocurrir la disculpa de las ratas nadadoras. Y de mi parte, como canario de a pie, agradecerle al ayuntamiento de Rotterdam (Holanda) el que se haya encargado del atraque, desembarco, cuarentena de los viajeros, desinfección del buque… y no esperar de brazos cruzados a que vengan representantes del gobierno nacional a resolver la papeleta. Vamos, igual que ocurrió aquí en Granadilla. O antes en Arguineguín, donde a la alcaldesa de Mogán le nombras un negro y se pone ídem de la rabia.

El Estado nos ningunea, alega un Tellado enardecido ante sus correligionarios canarios. Lema que Domínguez ratifica y demanda que canten a coro José Manuel Soria, Australia Navarro, Asier Antona y varias decenas de avatares (por lo del azul). No interesa recordar las veces que el Partido Popular ha votado en contra en el Congreso de los Diputados a medidas propuestas por el actual gobierno y encaminadas a mejorar varios aspectos en estas islas. Como el decreto para el traslado obligatorio de menores migrantes no acompañados, cuando se negó hasta en dos ocasiones porque varias Comunidades Autónomas, encabezadas por la madrileña de Ayuso, entendieron que Canarias debía correr con el atendimiento. Con un vicepresidente regional –lo defenderé me cueste lo que me cueste– que fue marginado incluso por los representantes populares canarios en la Carrera de San Jerónimo. Ahí los tienen en la foto (Canarias Ahora), donde se puede observar que hasta una realejera se sumó al despropósito: sí a los dictados de Feijóo y no a lo que sostiene el que pinta menos que una brocha seca.

Sí, es el malvado de Pedro Sánchez quien nos ningunea por mucho que veranee en La Mareta. Como cuando hubo otra negativa a incluir en una Conferencia de presidentes la propia propuesta del Gobierno de Canarias sobre la posibilidad de limitar la compra de viviendas por parte de extranjeros. Lo que viene a demostrar bien a las claras el peso específico de quien forma parte del pacto CC-PP. Ni aquellos que él propuso en su día para formar parte de la candidatura en las elecciones generales le prestan el más mínimo caso. Como, y lo reitero, no pinta absolutamente nada, bien haría Adolfo y tomarlo como modelo para un mural en el pueblo: el tonto útil.

¿Se acuerdan del decreto de revalorización de las pensiones o ya corrieron un tupido velo? ¿O era estúpido? Pues también se incluía la garantía de la gratuidad del transporte público, salario mínimo interprofesional y establecer una tabla del IRPF diferenciada para los palmeros por los daños ocasionados en la erupción del Tajogaite. Sí, que luego salió adelante. Pero que de entrada obtuvo el rechazo más cerril de la derecha montaraz. Aunque el objetivo a alcanzar sea idéntico, si no vas por el camino que yo te señalo, ni juego contigo y arriba me llevo el balón. Dejad que los niños se acerquen a mí, que como yo tranque a uno…

Mas el pueblo es soberano. En eso consiste la democracia y vale lo mismo el voto de quien medita concienzudamente y sopesa todas las alternativas, que el de aquel que alegremente agarra una papeleta sin pensar en las posibles consecuencias que ese acto puede conllevar, incluso el que se cercenen derechos adquiridos y que costaron muchas lágrimas para poder alcanzarlos. Las actitudes borreguiles no son tenidas en cuenta. Algo tan simple como que la educación y la sanidad para quien pueda pagarla –¿y el que no?: a llorar a la plaza– también se juega en ese partido, no preocupa. Cuando alcancemos el momento culminante del llanto y crujir de dientes y “vosotros estéis excluidos”, que no cunda la ira y la desaprobación porque será demasiado tarde.

Uno ya está de vuelta, en la curva descendente. Pero quedan hijos y nietos. Y por ellos me revuelvo y me rebelo. Porque de pasotismos ya vamos bastante sobrados. Aun así, sean felices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario