martes, junio 30, 2026

Todos contra AVT

Si a nivel estatal el enemigo a batir es Pedro Sánchez, y absolutamente todos disparan sus envenenados dardos contra él, aquí en Canarias ocurre tres cuartos de lo mismo, convirtiéndose en diana preferente el aruquense Ángel Víctor Torres. A pesar de que un servidor entendía que debía quedarse aquí como parlamentario (se hubiese lucido con la mediocridad que abunda en Teobaldo Power), el cargo de ministro en el gobierno nacional era un dulce difícilmente rechazable.

Como ya estamos en modo electoral para ese inminente 2027, se han iniciado los movimientos, no telúricos pero casi. Sobre todo en Gran Canaria. A pesar de que los enjambres sísmicos se hallan bajo el suelo de Las Cañadas. Y diera la impresión de que el Roque Nublo se ha puesto algo envidioso porque los tambores de guerra retumban por barrancos y quebradas. A Teodoro Claret Sosa Monzón se le ha quedado corto su Gáldar natal y anda el hombre de un activo subido. Me da que lleva ya mucho tiempo montando chiringuitos por la isla y no sé si le quedan minutos para atender sus ocupaciones de alcalde y de consejero del Cabildo. Su Bloque Nacionalista Rural ya no es el vehículo adecuado para sus pretensiones de ascenso en el escalafón político. Y tras romper el acuerdo con Nueva Canarias, ha girado a la derecha en una curva que se me antoja peligrosa, aparcándose en un aparente reducido espacio: el parking privado de Coalición Canaria.

Es mi obligación recordarle que le puede pasar lo que al paisano Domínguez. Es factible arrasar en las elecciones locales al ayuntamiento respectivo y obtener un sonoro fracaso –aun encabezando candidaturas– en las correspondientes al Cabildo o Parlamento autonómico. A los resultados de elecciones anteriores me remito.

Pues sí, al ministro Torres lo tienen enfilado. Por algo será. Le han dicho de todo y lo han puesto a la altura del betún. Después de más de tres años de gobierno (CC-PP), tanto Fernando como Manolo siguen escudándose, para justificar sus fracasos –con superávits– en lo mal que lo hicieron aquellos que gobernaron en el denominado Pacto de las Flores. Sin percatarse de que por ahí pasaba un tal Casimiro, también presidente de la institución insular gomera, y que continúa con sus epístolas semanales para señalarnos cómo su política pesebrista mantiene impertérrito el listón de los tres imprescindibles. Qué trío.

Al final no sé si Onalia Bueno (lo de su apellido es de chiste) se decantará por el uno o por el otro. Me da que por el otro, que de emigración sabe más que el uno. Ya los veo cantando la noche de Arguineguín, en versión que encumbrará a Néstor como antes nadie, a pesar de las infinitas versiones, supo hacerlo. Aunque puede que todo su repertorio –y mira que es prolífico– se quede corto para atender a las múltiples candidaturas que harán acto de presencia allá por Tamarán.

“Me preocupan los temas de las islas si Vox asume un rol protagonista”, manifestó, sin caérsele un pelo, el señor Cabello, portavoz gubernamental. Con menudos lajas te vas a juntar, Teodoro. Si te toman como lo hacen con nosotros (tontos de remate), te vas a arrepentir eternamente. Porque alegar sentencias de tal guisa sabiendo que no han tenido recato alguno en pactar con ellos cuando fue menester, manda huevos al estampido.

Me da que nos va a pasar como con las ayudas a los damnificados de Venezuela. Cada cual quiere apuntarse el gol olímpico. Y acabaremos al igual que en la erupción volcánica del Tajogaite. Fue tanto el guirigay de donaciones que de aquellas montañas nunca más se supo. Mientras que allá las están pasando canutas y lo que se necesita son medios económicos para poder levantar cabeza, la televisión canaria también se suma al despropósito y envía unos intrépidos reporteros –qué bueno es jugar con el dinero ajeno– para que el número de mirones se incremente hasta el extremo de disputarse un metro cuadrado de escombros donde situarse para el minuto de gloria, morbo incluido.

Como me gusta llevar la contraria, cuenta con mi voto, Ángel Víctor, porque Canarias necesita otras miras. Lo malo es que deberás rodearte en el supuesto de ganar los comicios y obtener más diputados que los otros. Y no mucho donde escoger.

Dado que el ordenador me está dando problemas y lo mismo deberé llevarlo al taller, aprovecho la ocasión para recordarle a los jueces que los derechos no se heredan. Por algunos de ellos, mucho se ha luchado y tras la conquista, a defenderlos. Y, por supuesto, respeto siempre, pero hay que ganárselo; no es derecho divino. ¿Que los critican? No nos den pie.

¿Y del Mundial? No he visto ni un partido, pero… Muchos países jugaron / este mundial futbolero, / porque primaba el dinero / y al negocio se apuntaron. / Los bolsillos se llenaron / directivos, dirigentes, / pues todos eran conscientes / de que el deporte actual / tiene un factor principal: / engordar cuentas corrientes.

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