lunes, julio 20, 2026

Conjetura

Suposición, hipótesis, presuposición, supuesto, presunción, figuración, cábala, especulación, sospecha, presentimiento, corazonada, augurio, profecía, cálculo. Qué rica es la sinonimia de nuestra lengua. Y me levanté hace tres o cuatro días con una matraquilla en la cabeza que debí sentarme a teclear unos párrafos. Ejercicio que consideré más oportuno que mandarme tres o cuatro paracetamoles.

Díjeme que si pueden los jueces –no todos, pero se van subiendo al carro– por qué no yo. Y les expongo mi teoría. Tan cimentada como sus sentencias, que más parecen los comentarios de texto de un alumno de Bachillerato que de exposiciones razonadas conforme al fundamento jurídico. No sé si lo soñé, mas cuando me desayunaba, dábale vueltas al magín con la siguiente hipótesis:

Que existe corporativismo (en un grupo o sector profesional, actitud de defensa a ultranza de la solidaridad interna y los intereses de sus miembros) en la judicatura (conjunto de los jueces y magistrados de un sistema judicial) no creo admita la más mínima controversia: perro no come perro. Como Peinado es consciente de que sus estrafalarias decisiones pasarían, inexorablemente, por el filtro de la Audiencia Provincial de Madrid, ¿quién es capaz de demostrarme que no se confabuló con aquellos que vayan a dictaminar los recursos? Puestos a suponer. Y las instrucciones pasaron por el aumento de los supuestos delitos, con cimientos endebles y elucubraciones de andar por casa. Porque así se da pie a tumbar un par de ellos con ligerísimos tirones de oreja –que no suponen menoscabo ni aperturas de expedientes disciplinarios– sin que el meollo de la cuestión (juicio con jurado popular) sufra alteración alguna y seguirá pa´lante. Lema, junto al que pueda hacer, que marca el devenir de todos los procesos encaminados a que este gobierno social-comunista sea, más pronto que tarde, mera anécdota en el devenir histórico de este país.

Un testigo tiene la obligación de decir verdad. ¿Qué condujo a un tribunal a no dar credibilidad a varios de ellos en el juicio contra García Ortiz? Vaya usted a saber. ¿Por mis sostenes testiculares? Sí, señor Marchena, ¿por qué no puedo ser yo uno de los que, según usted, formamos parte de esos dos de cada tres que no confiamos en la justicia y seguimos ganando adeptos sin apenas mover un dedo sino esperando pacientemente a que nos sorprendan con sonadas paridas?

¿Estarían corriendo ríos de tinta si Begoña y David no fueran familiares directos del malvado a derrocar? ¿Cómo un acto administrativo –concurso para provisión de una plaza– que cumplió todos los estándares exigidos y contra el que no se presentó reclamación alguna, puede devenir en un delito de prevaricación contra un ciudadano particular, que no funcionario público (pero sí hermano de Pedro Sánchez)? ¿Para qué se inventó la vía contencioso-administrativa en el supuesto de que uno de los diez aspirantes restantes entendiese que hubo algún tipo de componenda? Que no fue el particular, por lo que este ignorante redomado persiste en la pregunta de por qué se ha celebrado un juicio cuando ni siquiera existe caso que lo sustente.

Otra conjetura. ¿Puedo? ¿Se hallan gripados los motores en los juzgados que llevan los casos del ciudadano particular, pero novio, pareja o lo que sea, de la presidenta de la Comunidad de Madrid, y el de Cristóbal Montoro, quien fuera superpoderoso ministro con Rajoy? ¿No les cambian el aceite al mismo tiempo que los que dirimen aquellos otros más inclinados hacia la siniestra? Si en España se circula por la derecha, ¿cómo es posible que se adquieran mayores velocidades por el carril de la dirección contraria? ¿Será por eso que hay tanto accidente con esas conducciones temerarias?

Cambiemos aquella maldición gomera de en ‘obras te veas’ por la de ‘es preferible un mal acuerdo que un buen juicio’. Y como el descrédito va in crescendo, dado que hoy es lunes y comenzamos una nueva semana de este julio festivo, unas citas para reflexionar:

-Cuatro características corresponden al juez: Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente. (Sócrates)

-Donde hay poca justicia es un peligro tener razón. (Francisco de Quevedo)

-Pues mi noción de la justicia es ésta: los hombres no son iguales. (Friedrich Nietzsche)

-Qué tiempos serán los que vivimos, que es necesario defender lo obvio. (Bertolt Brecht)

-Desgraciada la generación cuyos jueces merecen ser juzgados. (El Talmud)

-No hay mayor tiranía que la que se ejerce al amparo de la ley y en nombre de la justicia. (Montesquieu)

-La justicia no consiste en dar a todos por igual, sino en dar a cada uno lo que le corresponde. (Aristóteles)

Hasta el miércoles, si la justicia no me lo impide. Como no llegan a diez los lectores, keine problem.

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