Como todavía estoy con ganas y el pueblo se me quedó chico,
lo mismo le hago la competencia para que se celebren unas primarias de verdad y
la militancia pueda escoger. A mi favor, obviamente, el estar mucho menos
contaminado y surgir desde un segundo plano, agazapado, y con ánimo de
sorprender. Espero que la edad no sea un inconveniente. Todo consiste en dar el
paso. Luego, si pierdo, ya me buscarán algo, un huequito.
Juega en mi contra, sin embargo, el que soy incapaz de
engañar al electorado y propondré otra ley electoral. Porque la de 2018 elevó
el número de diputados regionales a 70 y eso es un gasto innecesario, un
escándalo. Con la mitad va que chuta. Es decir, no había que aumentar 10, sino
disminuir 25. Por lo que la composición quedaría: Gran Canaria y Tenerife: 8;
La Palma, Lanzarote y Fuerteventura: 4;
La Gomera: 2 (Casimiro y otro); El Hierro: 1; circunscripción
autonómica: 4.
¿Sabes qué?, que diría uno de mis nietos: ni a los que se
les llena la boca de críticas infundadas y ponen a caer de un burro a cualquier
cargo público sin argumento alguno, van a ser capaces de aceptar la propuesta.
¿Por qué? Porque el sistema está viciado y lo que ocurre en cualquier
institución pública viene a ser el reflejo de una sociedad zombi (atontada, que
se comporta como un autómata). Así que mejor lo dejo y me quedo escribiendo.
Gano en el hipotético envite, pero mucho más aquellos que, aun de acuerdo con
mi planteamiento, prefieren seguir nadando tan ricamente en las tranquilas
aguas de la comodidad.
Que la suerte te acompañe, AVT, si vienes a poner orden y concierto.
Que para lo otro ya vamos suficientemente servidos. Me bastan dos ejemplos:
El BOC nº 156, de 10 de agosto próximo pasado, publicaba el
Decreto 131/2026, rubricado por Fernando y Migdalia, por el que no se accedía a
la declaración de BIC al monumento a Franco. Pone fin a la vía administrativa.
Pero ya Bermúdez, del mismo partido que los firmantes, anuncia que seguirá el
pulso en las tribunales. Dejará en suspenso lo de romper el carné y pedir asilo
político en las huestes populares porque el proceso judicial llevará años. Y,
además, porque ya Manolo designó a la candidata santacrucera y se quedaría con
la chiringa en la mano.
De otra, una aparente lucha entre el PP realejero y el
regional: Adolfo versus Manolo. Por otra planta de gas a ubicar en La Gañanía,
bien cerca del Granadillar. Y un churro: una pantomima con la que pretenden
lanzar balones fuera. Cuando un alcalde, para una obra que se acomete en su
pueblo, se escuda en no otorgamos la licencia, ni promovemos, ni elegimos
ubicación, ¿reconoces entonces que funcionas como un pelele, como un títere
manejado por hilos desde arriba? Por supuesto que no. Y dejar entrever la
culpabilidad del malvado Sánchez, porque proceden los fondos del Ministerio de
Transición Ecológica, es ya buena muestra del entente ayuntamiento con el
gobierno canario y… pelillos a la mar.
Así están de bonitos los unos y los otros. Mientras, las
tajadas caen de parte de quienes con menos de cinco mil votos son los que
marcan la pauta y deshojan la margarita a su antojo. Las compensaciones insulares
de la actual ley han venido a incrementar las injusticias. Porque los supuestos
equilibrios le han pegado un muy fuerte estampido al fiel de la balanza. Siendo
Tenerife, y más en concreto su Norte, el principal perjudicado en este juego
macabro. Por estos lares, los mimbres políticos, de todas marcas y modelos,
malviven en el ostracismo. Se han adocenado hasta extremos insospechados.
Mediocridad a la enésima. Razón por la cual un cantamañanas puede ser elevado a
los altares.
¿Y acaso tú eres mejor, bobomielda?,
me espetó uno tiempo atrás. No, le contesté: diferente. Y en este mundo aborregado,
eso ya tiene un enorme valor añadido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario