23/08/2026

Culpable

Se escucha con frecuencia que para todo hay solución en la vida. Salvo cuando se cierra el grifo de la misma. Pues a nadie conozco que haya vuelto a darnos información de lo que existe más allá de esa barrera que nos transporta a una nueva dimensión. Por ello, cada vez que me pongo a leer la prensa –ejercicio diario– acabo rendido ante la avalancha de dardos cruzados. Al primar la confrontación –el motivo es lo de menos– siempre se tiende a buscar un culpable. Que lo habrá, no lo discuto. Por lo que, últimamente, concluyo a lo Gabinete Caligari, que en su álbum Privado (1989) sentenció que la culpa fue del chachachá.

Vamos con cuatro apuntes. Una composición a vuelapluma, sin mayor orden ni concierto. Para que los nervios se distiendan. O los músculos se aflojen.

“Cae la natalidad en Canarias en el primer semestre del año con 80 nacimientos menos”. Si es que lo vengo sosteniendo desde hace muchísimos años. Y con esto del cambio climático, fenómeno irreversible porque la cabezonería humana sigue incrementándose in sécula, no se atisba solución a la merma. Culpable: la calima, o lo que es lo mismo, el polvo en suspensión. Y me extraña enormemente que tanto perito entendido no se haya dado cuenta.

“Más de 2.000 estudiantes de La Gomera recibirán libros de texto gratuitos para el nuevo curso. La medida está dirigida al alumnado de los niveles educativos obligatorios de los centros de la isla, sin tener en cuenta la situación económica de las familias”. Abundo en el artículo de hace dos días: claro que hay familias necesitadas, que se las ven y desean para llegar a fin de mes. Pero lo de Casimiro me parece de una injusticia total y de una desfachatez sin límites. Porque él juega con mucha ventaja. Dispone en su cabildo de todo el dinero y más. De los impuestos de todos los canarios porque sus tres votos deciden en el parlamento. Y que en La Gomera existen familias que no son merecedoras de estas ayudas, porque su situación económica no se corresponde con el perfil de la que la necesita, es de cajón. Madres y padres del resto de islas también podrían poner el grito en el cielo por la discriminación. Porque, insisto, no habría lugar a la protesta si el dinero saliera de los beneficios que renta el extenso patrimonio del presidente Curbelo. Jugar con las cartas marcadas no vale. ¿Culpable? Yo, por contar verdades. El de la cantinela de la doble y triple insularidad (cuando bota millones a mansalva en obras fraudulentas), es elevado a los altares a lo santísima trinidad. Ya se le queda corto lo del Papi, perdón, el Padre. Cruz, perro maldito, en qué estaría yo pensando.

“Gabriel Megías Martínez, viceconsejero de Hacienda y Relaciones con la Unión Europea, declara expresamente tener ninguna actividad privada en su ficha del Portal de Transparencia del Gobierno de Canarias”. El que forme parte de sociedades privadas, chocolatera y cadena de hoteles (según información de Diario de Avisos, extraída del Registro Mercantil), con el agravante de adoptar resoluciones vinculantes, parece ser la confirmación de lo que este juntador de letras expresaba días atrás acerca del valor que le concedía al Portal de Transparencia de las instituciones públicas. Papel mojado. Por mucho que los calificados con matrícula presuman de su buen hacer y se jacten por ocupar puesto de privilegio. Es la tónica dominante del PP en estas islas: no saben diferenciar lo público de lo privado; es más, calcan procederes empresariales cuando ejercen cargos en ayuntamientos, cabildos y demás. Si lo sabremos en el Realejo. Al menos los no seducidos. ¿Culpable? Este dueño de nada.

“El PSOE denuncia un vertedero ilegal en suelo protegido de San Juan de la Rambla: Un atentado con daños irreversibles”. El grupo de gobierno en aquel ayuntamiento –como le ocurre al del Puerto– navega en el mar de las contradicciones, naufraga en las algaradas de las incongruencias, se envenena tragándose sus propios sapos. A escasos metros del Punto Limpio de La Guancha, y para dar ejemplo de cómo se gestionan los residuos sólidos –cómo olvidaron sus propias quejas y denuncias– ha montado este chiringuito (ver foto) para solaz y divertimento de los que estamos obligados a pagar el canon y reciclar como buenos ciudadanos. Hace poco propuse que la planta denominada Tigaiga fuese alojada cerca de los domicilios de Manolo o Adolfo. Ahora, en justa correspondencia, llévese a cabo idéntica operación con este vertedero y ubíquese en las inmediaciones del domicilio de Juan Siverio. De tal suerte, y no es moco de pavo, el conflicto deberá ser resuelto por otro alcalde. Si no me lo agradece el que participó en el Gran Prix, es que no sabe valorar las aportaciones generosas de la ciudadanía. ¿Culpable? ¿Y yo qué sé?

No hay comentarios:

Publicar un comentario