26/10/2026

Horario de invierno

Atrasamos el reloj una hora, pero el biológico de algunos continúa presentando lagunas insoslayables. Muchos deberían –deberíamos– utilizar esa hora de gracia que nos concede ¿el malvado de Pedro Sánchez? y “jalar por el freno mano”. Porque ni los cambios horarios nos bajan del burro. Y los despropósitos persisten.

De vez en cuando suelo hacer el ejercicio que hoy te vuelvo a presentar. Entresacar de la prensa algunos titulares llamativos. Actividad que no llevan a cabo, por supuesto, los cargos públicos eternos, esos que se perpetúan hasta el infinito, o más allá. Sin ser capaces, siquiera de vez en cuando, o de cuando en vez, de aprovechar esos minutos extras que nos concede la directiva europea para recapacitar y sacar la pata del agujero.

Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias: “Quien vote a Vox votará a favor de que Canarias sea un centro de retención gigante de migrantes”.

Después de que fichara a Teodoro Sosa, y a una veintena de conglomerados grancanarios más, está nuestro presidente de un locuaz superlativo. El galdense debió contagiarle su cháchara y en esa aspiración –lícita, válgame cualquier santo al uso– de que Valido no esté sola en la capital del reino, suelta por su boquita unas perlas que se contraponen con su propia trayectoria. Y si una de ellas la vierte en Lanzarote, recordarle que su contradicción ‘voxiana’ tuvo un comienzo en la muy noble villa de Teguise, para luego extenderla por los sures tinerfeños. ¿O no? Hay que mirarse la joroba aunque sea una vez a la semana.

Teodoro Sosa y Fernando Clavijo reclaman en Lanzarote una voz propia en el Congreso para exigir inversiones al Estado. Más de lo mismo. El Congreso de los Diputados deberá marginar su función legislativa y se convertirá en la hucha del reparto. Para que los presupuestos de Canarias deriven en superávits escandalosos por la imposibilidad material de ejecutarlos. Al más puro estilo del venezolano que practicó unos cuantos años en la Villa de Viera. ¿Lo quieren o no? Aclárense.

Y como todo se pega –valga el símil, salvando las distancias, de los que se acuestan en el mismo colchón se vuelven de idéntica condición– la melodramática Valido (Coalición Canaria), que respaldó la investidura fallida de Feijóo, anuncia que no apoyará un gobierno del PP con Vox. Que no dista demasiado de lo manifestado por María Fernández, candidata al Congreso de los Diputados por Primero Canarias-CC: “CC está en las antípodas de Vox, que quiere centralizar todo en Madrid”. Ambas dos, que diría una buena amiga, con una trayectoria política saltimbanqui digna de enmarcar, harían bien en   cerrar la boca cuando la ocasión lo requiera. Menos mal que cuentan con la complacencia de un periodismo aborregado, ese que solo sabe mantener la alcachofa y sufre una amnesia de no te menees.

Valido dice que CC nunca apoyará “retrocesos” en derechos como la eutanasia o el aborto, como propone el PP, su socio en Canarias. Me da que Cristina se está metiendo en demasiados charcos. Y sin botas de agua. Como le ocurriese a su antecesora, Ana Oramas, cuando aludió a las Tres Mil Viviendas sevillanas. No pactaremos con VOX, no apoyamos retrocesos (PP), Madrid nos margina y no manda perras (PSOE)… Entonces, señora diputada, ¿son ustedes los únicos inmaculados, los canarios verdaderos con genes guanches? Mándense una papa.

El canarión Bermúdez –hombre chiquito, hombre currito, reza el dicho popular– está que se sale. "Estoy hipermotivado, en forma; solo yo puedo parar al PSOE". Ahí, puntal, con dos… Ya sabemos que cuentas con potentes apoyos: “Voy a defender en los tribunales que el monumento a Franco se proteja, y voy a ganar”. Y te llevarás la espada para tu casa no sea que Patricia entre al trapo. Que como fiel representante de la ATI profunda, hundes tus Raíces en La Esperanza. Nacionalismo suigéneris. Sigue descansando, Secundino.

La portavoz del PP en el Congreso, en Lanzarote: "Quien no venga con un contrato de trabajo se va a volver a su país". Ahí la ven en la foto. Junto al alcalde de Arrecife. A otro que se le calienta la boca con demasiada frecuencia y no quiere que Pedro Sánchez acuda a La Mareta. Él prefiere otro turismo. Y en Arrecife tiene la prueba. Pero es que también se fue de garbeo a tierras conejeras aquel que, probablemente, llegó a estas ínsulas sin contrato alguno. Así que haría bien Esther Muñoz, la que no quería desenterrar unos simples huesos, en poner más cuidado en lo que dice, el lugar donde lo dice y delante de quien lo dice, no sea que se incrementen las meteduras de pata, a las que son tan dados en momentos inadecuados.

Y termino: Los profesores canarios cuestionan la nueva ley de autoridad docente: "No necesitamos placas, sino respeto". Estimados compañeros, el respeto no se exige, se gana. Con buenas dosis de coherencia. Cuando muchos entendieron, por aquello de la modernidad, que el alumno ya no lo era sino que pasaba a formar parte de los coleguis y le ofreciste un dedo, él, que es más listo de lo que pensamos, se cogió toda la mano. No me extrañó nada en absoluto cuando unos cursos antes de la jubilación una compañera me preguntó qué hacía, y cómo, para que al entrar en clase los alumnos se callaran y atendieran. Nada, le contesté, ellos ya saben cuál es la función de cada cual. Otros, para no bajarse del burro, recurrían al “es que te tienen miedo”. Vale, si ese es tu sinónimo de respeto, nada me extraña el guirigay.

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