lunes, 12 de octubre de 2009

Afanes

Si yo fuera o fuese algo más viejo –déjame como estoy–, si tuviese algún cable cortocircuitado –déjame los enchufes quietos–, si mis afanes de grandeza fuesen desmedidos –déjame tal cual–, si fuese, yo qué sé, por ejemplo, editor de hojas volanderas –déjame con este blog–, y más, más, y más, a lo peor escribiría: las llamadas de felicitación por haber incluido en nuestra primera página de ayer la fotografía del ‘monumento al coño’ colapsaron la centralita telefónica. Prescindiendo de la modestia que nos caracteriza… Que no lo cogiste, pues, chico, lee la prensa, para bien y para mal. ¿Cómo? Claro, los hechos son sagrados, pero las opiniones son libres.
Si yo fuera o fuese (ir)responsable de prensa de cualquier ayuntamiento en alguna de estas ínsulas archipielágicas, ultraperiféricas, ¿y africanas?, ¿o independientes?, montaría, con la inestimable colaboración del equipo de (des)gobierno, una emisora de radiotelevisión. En mis ratos libres, a saber, cualquier momento del día –o de la noche–, con el soporte técnico de una simple línea telefónica, haría un ‘pograma’ al que no invitaría jamás al portavoz del grupo de la oposición. Que se invente él otra o que se compre un megáfono y se suba a La Corona. ¿Tampoco lo cogiste? Estás ‘esméril’, chico, que diría la vecina.
Si yo fuera o fuese profesor, me marcharía un rato antes de que me nombrasen especie protegida. En una sociedad sin valores, en la que prima la golfería, el trapicheo, el chanchullo y el quítate tú, nos llegan las “esperanzas” y los “milagros”. Están las ¿autoridades político-académicas?, precisamente, en condiciones de dar lecciones. Eso, pónganle una chapa destacada a los maestros en el pecho que diga “autoridad”. Nada más verlos con el distintivo, al chico díscolo le entra tal cagalera que el pasillo se le queda corto para salir por patas. ¿Quieren que reproduzca la cantidad de “emilios” y “powerpoint” que están circulando por esas redes? ¿Que establezca enlaces a los vídeos de Emilio Calatayud? Unas simples cuestiones para el debate: ¿es la escuela un reflejo de la sociedad o al revés? ¿Reproduce el chico en la escuela lo que mama en casa y en la calle o al revés? ¿Insulta el chico al maestro porque es lección diaria en cualquier foro o lo aprende en la escuela y va a casa a zaherir a sus progenitores? Añadan, s´il vous plaît, las que estimen oportunas.
Si yo fuera o fuese tú, que también lo soy, no rompería el espejo, porque no sería buena solución para arreglar esta cara de bobo que se me está poniendo.
Vamos a darnos unos baños en el Roque de la Bonanza, allá por el mar de las Calmas. Sí, señor, bonanza y calmas, qué faltita nos están haciendo. Lo mismo cambiamos un fisco y venimos más relajados.
Hasta más ver, ‘occidentales’ saludos.