viernes, 16 de octubre de 2009

Informativos

Todos –casi– tenemos una tele en la cocina. Y todos –casi– comemos en la cocina. Porque no todos –casi– disponemos de comedor. Lo más, todos –casi–, en todo caso, poseemos en un mismo receptáculo una cocina-comedor . Donde nos sentamos –casi– a eso de las dos y media (catorce y treinta) a zamparnos los garbanzos. El cabeza de familia agarra el mando. Y sintoniza, por ejemplo, el Telenoticias 1, de la ‘nuestra’, de la ‘autóctona’, de la ‘genuina’, de la ‘canaria’ (cien por cien, pese a quien le pese). Son, insisto, las 14:30:00.
Noticia que abre el noticiario (o noticiero): robo en la farmacia de la esquina (dos enmascarados se llevan cuatro cajas de supositorios y otras tantas de condones). Imágenes de las partes traseras (sin connotaciones, por lo de los supositorios) de cuatro transeúntes –bastante orondas, por cierto– y de los zapatos de dos niños que iban al colegio.
Segunda noticia: dos drogadictos se fajan a la trompada limpia al lado de un contenedor de basura. Según dice, presuntamente, uno de ellos le pisó el rabo al perro del otro.
Y ahora, un avance de lo que viene después:
Una menor denuncia a un cabrero que pasaba por allí. Al parecer, lo aseguran testigos presenciales, tenía muy mala leche. Del particular se ha hecho cargo el juzgado de instrucción de Puerto Cabras.
A la salida de un colegio de infantil y primaria en La Aldea se ha formado un enorme charco, cuyas aguas aparentan estar contaminadas. Inmediatamente se ha acordonado la zona, se han mandado a los chicos para sus casas, y el ayuntamiento está pensando comprar más voladores.
Y unos breves:
Llega una patera a La Graciosa con dieciocho moritos muertos de risa.
Se escapa un ejemplar de cotorra del Loro Parque y accede al Parlamento cuando se debatía el estado… del techo.
Encuentran a una pareja bañándose en Las Teresitas a las tantas de la noche, al lado del mamotreto y sin protector solar.
¿El tiempo? Algo revuelto.
¿No hay profesionales en esa casa? ¿No se les cae la cara de vergüenza? ¿Esas, y solo esas, son todas sus aspiraciones periodísticas? ¡Ay, Guillermo García, cómo has cambiado tus cuarenta principales!
Por último, en serio: ¿creen Paulino y Ruano que de esta manera podremos justificar algún día que “la guanchancha” es necesaria? Mándense otro higo de pico. El que inserto hoy es raro, pero no más que ustedes y no más que estos esperpentos informativos.