martes, 3 de noviembre de 2009

Mario Lhermet

Leí en GomeraVerde.com que el CEO Mario Lhermet, del municipio gomero de Hermigua, ha renovado su imagen exterior. Llevaba, por lo que se informa, más de diez años sin aplicársele tratamiento de conservación alguno. El concejal de obras de aquel consistorio, que representa al pueblo de mejor clima del mundo, manifestó que continuarán las obras (aseos, baños, pabellón de deportes…), para lo que el “ayuntamiento no escatimará esfuerzos" y solventar las deficiencias del centro, que lleva más de treinta años de funcionamiento.
Recuerda el edil que “en lo que va de legislatura el Ayuntamiento instaló la cubierta del parque infantil, dotó al pabellón de deportes de iluminación y ejecutó el vallado perimetral para separar la zona educativa de la deportiva, con el objetivo de que las instalaciones puedan ser usadas en horas no lectivas”.
Por mi parte, aparte de la felicitación porque la educación merece toda clase de atenciones y mimos, recordar que los periodos ‘interelecciones’ no se pueden denominar legislaturas en los ayuntamientos. Ese órgano no legisla. Llámenlo mandato, tiempo de ocio, vaca lechera o yo qué sé.
Pero a lo que íbamos. Corría el año de 1979 cuando a un buen amigo asturiano lo destinaron a este centro. Y vino en ese verano desde las tierras de don Pelayo hasta las de Hautacuperche para comprobar in situ cómo podría ser su nuevo puesto de trabajo. Pero no se quedó, porque por mor de una reclamación vino a recalar en el barrio realejero de Toscal-Longuera, en aquel entonces entidad de población de menor rango que el de las tierras de Mulagua.
Don Mario Lhermet Vallier fue un sacerdote francés, que había pertenecido a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, una congregación religiosa dedicada a la educación y fundada por San Juan Bautista de la Salle, lo que le llevó a establecer una academia de enseñanza (‘Cristo Rey’), primero en la propia casa parroquial y luego en un edificio de nueva construcción. Cuando los alumnos fueron trasladados a La Villa, don Mario malvendió el edificio al ayuntamiento de Hermigua y con el dinero obtenido comenzó una pista de acceso a Los Aceviños, proyecto que se truncó con su muerte.
Pero como hay portales informativos en la red, seguro que hallarás mayores reseñas de este religioso que da nombre al centro educativo que hoy hemos señalado. De uno de esos vehículos de comunicación (www.hermigua.com) he rescatado la fotografía de los años 50 del pasado siglo, que inserto en el presente comentario. En ella observamos a don Mario en La Caleta, junto a un grupo de vecinos con la imagen de San Juan.
Obviamente, ignoro si algún lector gomero tendrá acceso a este blog. Si así fuere, hágamelo saber, porque los avatares de esa isla, sus paisajes, sus rincones y el contacto con la naturaleza, siempre me han reconfortado.
Mis más cordiales saludos.