domingo, 29 de noviembre de 2009

Vámonos de Tenderete

Abandonó Yeray la presentación del programa televisivo ‘Tenderete’ y me acordé de unas coplas y otras boberías –como siempre– escritas a lo largo del tiempo. Y como hoy es domingo, dejaremos al margen comentarios de mayor enjundia (política) y diremos que la primera quintilla fue interpretada por Macu Oliva (A.F. de Higa) en el citado programa. Al presentador en aquel entonces, Antonio Betancor, pareció no gustarle el vocablo “respete”. Debió pensar que era más adecuado “recuerde”. Pero como yo entiendo que el recuerdo es algo más íntimo y personal, así la dejé. Creo que el tiempo, desgraciadamente, me ha dado la razón. ‘Entre todos lo matamos y él solito se murió’. Las tres décimas del final ya fueron publicadas en “Bienmesabe”, pero el amigo Manolo Abrante me concede ciertas dispensas.
Al programa Tenderete
quiso traerme el destino;
alzo mi copa de vino
y brindo que se respete
la memoria de Nanino.

Pongo mi grano a tostar,
y al calor de la tafeña
elevo al Cielo el cantar
en copla de malagueña.

Atento allá en las alturas,
Nanino ve con agrado,
cómo su obra perdura,
cómo el tiempo no ha pasado.

Si recordar es vivir,
hoy pudo ser un gran día;
lo que mi alma sentía,
al Tenderete venir,
lo plasmé en esta folía.



Del programa Tenderete
se nos apea Yeray,
al jefe dijo ‘bye-bye’,
y se largó p´Agaete
en busca de algún tolete
con que dar un jaquimazo
a tanto tío pelmazo,
que no sabe que el folclor
merece nuestro loor
desde Janubio hasta Mazo.

Sólo quieren dinerito
p´a la ‘cabeza caliente’,
sin importarle la gente
que forjan buen trabajito.
Por eso, Yeray, te invito
a seguir apechugando,
que Nanino está mirando
cómo le crecen enanos,
pues se les va de las manos
y siguen p´alante ufanos.



Dejémoslo estar por hoy,
que nueva ocasión habrá,
pero coraje me da
y aquí en Bienmesabe estoy.
Si nadie sabe quién soy,
anónimo seguiré,
y ‘lo nuestro’ sentiré
sin alharacas ni ruidos:
fueron mis versos silbidos
que desde Agando expresé.



Creo que he perdido el anonimato al que se alude. Total, uno pierde tantas cosas. Que se lo pregunten a las llaves. Hasta la próxima.