miércoles, 2 de diciembre de 2009

Provocar

No creo que una concejala delegada de Economía y Hacienda pueda indicar que “hemos tenido que buscar recursos dentro de la operación de tesorería para abonar los certificados de las obras contempladas en (pon tú el pueblo que te apetezca), al no aparecer las cantidades ingresadas por el Estado, y que debían ser dedicadas, exclusivamente, al pago de las mismas. Algo, sinceramente, inexplicable”.
No, no y no. Alegrías verbales de ese tipo, no. Porque si lo que manifiestas es verdad, alguien tiene que ir a la cárcel por desvío de partidas finalistas. Y quedar inhabilitado y no poder ocupar cargo público para siempre jamás. Hasta el más ignorante de los españolitos de a pie, a saber, yo mismo, ha escuchado el mecanismo de las obras del Plan E, el plan Zapatero. Y tú estás diciendo que no se sabe dónde está el dinero que remitieron de Madrid. ¿Qué significa eso? ¿Se lo gastaron en otro cometido? ¿Se metieron los euros en el bolsillo para ir a la peluquería? ¿Lo despilfarraron en un botellón o en sellos de Correos?
“Aún a día de hoy estamos recibiendo a proveedores a los que se les adeudan cantidades de dinero que no tramitó el anterior gobierno. Lo hemos tenido que provocar nosotros para conocer cuál es el estado real de las arcas municipales”, declaró la concejala. Muchacha, explícame lo de ‘provocar’, porque mi corta sesera no da para tanto. Tal y como está el patio, parece conveniente no mentar la palabreja ‘provocar’. Y si me dices que es ‘convocar’, en manera alguna puede achacarse a los medios de comunicación, porque al menos en dos de ellos venía eso escrito. ¿Podría ser: “Los hemos tenido que convocar nosotros”?
Para que adviertan que no todo es negativo, no vean cuánto me alegra que en dos meses se haya podido hacer tanto. Conozco otros casos que ni siquiera esos dos meses es periodo de tiempo suficiente para contestar un mísero escrito. ¿De qué? Da lo mismo, se les presupone que sepan al menos leer.
Y con respecto –o como continuación– al comentario de ayer, decirles que se busca a un filtrador y que el abogado ha pasado a formar parte del gremio de los que les encanta chupar cámara. Por supuesto, todos pedimos perdón.
Hasta mañana.