jueves, 21 de enero de 2010

El amigo Evaristo

Evaristo Fuentes Melián es ciudadano del Valle (de Taoro). A veces, valle de lágrimas (por mor de los políticos), pero también un lugar encantador en el que se vive bien, tranquilos y relajados. Al socaire de macizos y cordilleras y bajo el manto protector de la panza de burro. Evaristo se jubiló pero sigue trabajando. Y como buen Doctor en CC.II., se remueve en busca de la noticia. Husmea en su baúl de los recuerdos y nos trae crónicas de años idos que nos relatan aconteceres deportivos, festivos, lúdicos… Y en ellos, rasgos de fina ironía, nos invitan a una lectura sosegada y amena.
Evaristo pasó por casa y me regaló los libros cuyas portadas inserto en este comentario bloguero. El uno (Política educativa en el Valle de La Orotava, 1966-1996) nos relata la historia de tres décadas que supusieron el punto de inflexión en el terreno educativo y dieron lugar a un cambio sustancial en la sociedad. ¡Ah!, lo pagó de su bolsillo. Ya hablaremos otro día de los lloros ante los ayuntamientos. El otro (La prensa y la educación en el Valle de La Orotava, 1966-1996), que vio la luz a través de Ediciones Idea, es un amplio resumen de su tesis doctoral. Texto que él estructura en una triple dimensión: el análisis de la vertiente técnica (no en vano desempeñó su labor como aparejador en la Consejería de Educación durante muchos años), la escolarización y la repercusión que tuvo esta evolución educativa en los ámbitos rurales del Valle.
Y como no podía ser menos me redactó estas dedicatorias: “A Jesús Manuel, veterano compañero periodista, además de edil y alcalde que fue de Los Realejos”. Y “A Jesús Manuel, profesor, compañero de estudios (‘chicos mayores’) en la ULL, ex-alcalde y amigo”.
Ignora este eterno aprendiz dónde demonios investigó Evaristo para decirme que soy todas esas cosas. Peligro, peligro.
A seguir en la brecha, amigo.