domingo, 10 de enero de 2010

Juntas Locales de Instrucción Pública (1)

Pretendemos, simplemente, realizar un somero análisis de algunas actas de las sesiones de esta institución. Que harán referencia a diversos aconteceres, fundamentalmente la verificación de exámenes. Con todos los inconvenientes que implicaban. Aun en años difíciles, de condicionantes políticos muy determinantes, hubo más de un maestro, y más de un medio de comunicación, que no se hallaban por la labor. Y veían en la Junta una intromisión en su quehacer. Con una acción fiscalizadora que no creían justificada conforme a la legislación existente, ni adecuada y correcta por creer que los vocales de la misma –en algunos pueblos existía quien no sabía leer ni escribir– no ostentaban la cualificación necesaria para tal labor.
En la pertinente visita escolar, reseña el acta de la sesión de la Junta local de La Orotava, celebrada el 2 de noviembre de 1896, que “solo en la escuela de niños de San Juan se tuvo que advertir al Maestro la bulla que hacen los alumnos, la cual muchas veces es insoportable”. Pero en la del 1 de diciembre del mismo año: “Se notó haber mejorado la falta de silencio, pues solo observó el ruido que es natural en una escuela”. (Archivo Municipal de La Orotava, Libro de actas de la Junta local, Legajo número 2 [1841-1899], Instrucción Pública, 1896)
Iniciemos el recorrido en La Orotava, el doce de junio de 1878. Se da cita la misma, bajo la presidencia del Sr. Alcalde accidental, D. Juan X. de la Guardia, en el salón escuela de niños del barrio de La Concepción, regentada por D. Francisco Álvarez, para verificar los exámenes (asistieron los vocales D. Damián Martín Hernández, Párroco de la Iglesia de San Juan; D. Cenobio Hernández, Abogado de los Tribunales del Reino; D. Antonio María Casañas y D. Ricardo Ruiz) según lo previsto en el artículo 86 del Reglamento de 18 de abril de 1839.
Se presentan 61 niños, “con buen orden y compostura, divididos en siete secciones”. Faltaron trece niños sin causa conocida y ocho por hallarse enfermos y ausentes, según aviso previo de sus padres.
“Preguntados indistintamente por el Párroco de la Iglesia de la Concepción D. José Borges, sobre religión, han contestado en general revelando sólidos conocimientos, como lo son los niños Juan Vázquez, Juan Díaz y Domingo León, aunque en algunos otros se notaba haber tenido poca aplicación.
En este estado se les ha examinado de lectura haciéndoles leer en libros y cuadernos impresos y en manuscritos de varios caracteres de letras según las asignaturas respectivas usándose de los autores por que cursan. Verificados los ejercicios con la mayor lucidez y muy especialmente por los niños José Bencomo y Barlet, Manuel de la Cruz y Vicente Brito, que sobresalieron de un modo notable, si bien se notaba en algunos otros cierta disonancia que afectaba visiblemente á la natural entonación que debe darse á la lectura”.
Continúa la reseña de los exámenes de Escritura, Aritmética (resolviendo con bastante precisión algunos problemas difíciles que se les han propuesto, mereciendo plácemes y elogios) Gramática castellana, Geografía, Historia de España y Geometría.
Terminados los exámenes, manifestó el Sr. Presidente la utilidad que los pueblos llevan en sí “cuando sus moradores son bastante instruidos puesto que sin instrucción no puede haber sociedad posible, y que por lo mismo encargaba a los alumnos la más puntual asistencia a la escuela donde, atendiendo a las lecciones del Maestro se cimenta aquella misma instrucción por lo cual se desarrolla la inteligencia, abriéndoles, por decirlo así, una brecha asequible á todos los ramos del saber. Que sobre todo les recomendaba un respetuoso afecto hacia el Maestro, prometiéndose como es de esperar, una continuada asistencia para que con la aplicación que han demostrado en estos exámenes correspondan a los desvelos del profesor y no defrauden las esperanzas de sus padres, a quienes, según las leyes de la naturaleza vendrán a reemplazar en la condición de honrados y laboriosos ciudadanos haciéndose como ellos dignos hijos del país que les ha visto nacer”.
(continuará)