sábado, 23 de enero de 2010

Pepillo y Juanillo

Cuando uno se asoma a un medio de comunicación público –y este lo es, obviamente–, lo hace en el convencimiento de ser responsable de lo que manifiesta por escrito. Y como no tengo bloqueada la opción de copiar, habré de convenir con ustedes en que no me importa que puedan reproducir mis entradas, artículos o comentarios (como quieran denominarlos). Pero lo que a uno no le parece nada ético es que el responsable del blog que copia, añada de su cosecha otras frases o comentarios en títulos, antetítulos, subtítulos, entradillas (lead) o donde demonios le apetezca. Puede que con el único afán de llamar la atención, de enganchar al posible lector, pero es más que probable que conduzca al error de que alguno piense que yo he manifestado, dicho o escrito tal o cual cosa.
En consecuencia, rogaría, en primera instancia, al ‘periódico digital más inteligente’, cuyo lema es, precisamente, ‘buscamos la verdad para hacerte más libre’, a saber, eldigitaldecanarias.net, que aunque entrecomilla mi texto, no todos los lectores están al tanto de las cuestiones periodísticas, por lo que me parece una temeridad subtitular que ‘Jesús Hernández pide tras el 2011 que acaben con la presencia de este comunicador’. Me gustaría que volviesen a leer mi comentario, mi opinión, y me dijeran dónde está escrito esa sentencia. O en qué lugar se puede dejar entrever esa barbaridad. Lo de que acaben con su presencia parece más propio del parecer, modos y maneras de los que yo precisamente evidencio. Y como ya lo he dejado claro en otras entradas, a ellas me remito. No me pongan en el centro de guerras gremiales, porque mi línea creo tenerla trazada desde los tiempos de los campamentos. Por cierto, he vuelto a ver a otros que me acompañaron. Y en los recuerdos hemos hablado de ‘contextualizar’. Pero, bueno, para qué me voy a enrollar si algunos no entienden siquiera que la disparidad de criterios debe ser el sostén de toda democracia.
Cambio de tercio. Pepillo y Juanillo, los dos personajes de hace unas décadas, y que dan nombre a este blog, van a ser pronto una nueva realidad gracias a Ediciones Idea y la colaboración de varias empresas y centros docentes. El ayuntamiento de Los Realejos, su concejalía de cultura, me ha comunicado que no hay dinero para publicaciones. Espero que tampoco para el boletín municipal ni para programas de fiestas. De lo contrario, me sentiría profundamente decepcionado.
Hace unos días, el alcalde y varios concejales estaban en los alrededores de El Bosque de La Gorvorana. Como me hallaba hablando con una amiga no los seguí. Quizás se habían citado con Wladimiro para estudiar qué hacer con aquella reliquia destruida. No, no quiero recordar esos tiempos, incluso anteriores a cuando me sacaron del interior de una enorme finca de platanera y me llevaron a un campamento a La Gomera. En el correíllo La Palma. ¡Ay, si yo contara mis aventuras!
Mañana es domingo, disfruten.