lunes, 8 de febrero de 2010

Escuela de Las Dehesas (y 3)


Por nuestra parte no existe constancia de cómo acabó el litigio, pero lo cierto es que la Sociedad creada –‘La Instructiva’– y la escuela siguieron funcionando. La prueba de ello la encontramos en la instancia que eleva el 31 de agosto de 1914 el vecino de Las Dehesas, don Andrés García Martín, en calidad de Presidente de la citada Sociedad, solicitando subvención para la escuela creada en el barrio, dado que los alumnos (treinta y seis), pobres en su mayoría, no disponen de los medios adecuados para trasladarse a las escuelas del casco, si ésta se suprimiera. Alega el presidente en su escrito que, hasta el momento, la escuela no ha dispuesto de ningún tipo de ayuda oficial y que ha logrado subsistir gracias al empeño, esfuerzo y colaboración de un grupos de socios. Por lo que suplica al alcalde-presidente del ayuntamiento de Puerto de la Cruz, se les tenga en cuenta a la hora de elaborar los presupuestos para 1915 y se les conceda la cantidad que se estime conveniente.
Por el Sr. alcalde se dicta providencia el 2 de septiembre de 1914 por la que se debe dar cuenta al ayuntamiento en la primera sesión que celebre. Y, efectivamente, el secretario expide diligencia al respecto indicando que en la sesión de 9 de septiembre se acordó que dicha solicitud pasara a estudio e informe de la Comisión de Hacienda, para que al formar los nuevos presupuestos del año 1915 se encontrara las medidas de los recursos legales para acceder a lo que se pretendía.
Pero la Comisión de Hacienda, rara avis, sufre un olvido involuntario al confeccionar los presupuestos, y dado que existen otros establecimientos en el municipio que, en circunstancias análogas, han merecido la protección de este Cuerpo municipal, estiman que para la resolución del escrito peticionario procede, y así lo proponen al Consejo, conceder un donativo de 200 pesetas, durante la vigencia del presupuesto actual, que, a falta de consignación especial para ello, podría abonarse por trimestres naturales, dentro de cada uno de ellos, y a medida que los recursos municipales lo permitan, del Concepto de Imprevistos, Capítulo 11º, artículo único, del expresado presupuesto. Lleva fecha de 8 de febrero de 1915 ( A.M.P.C.;  Cuaderno compuesto de documentos que tratan sobre Instrucción pública, 1912-1915; Legajo I (2), número 77).
Así, Vida Moderna (25-febrero-1915, año II, número 85, página 3) destaca que la concesión de esta pensión a las escuela del barrio de Las Dehesas fue debida a las gestiones practicadas por el celoso concejal del ayuntamiento portuense, y muy estimado amigo nuestro, D. José Curbelo y Medina. Con tal motivo, el Sr. Curbelo está recibiendo muchas felicitaciones, sobre todo de los habitantes del populoso barrio, que ven colmadas sus aspiraciones de sostener por siempre dicho centro de enseñanza que tantos beneficios reporta.
El 22 de enero de 1916, D. Andrés García, que sigue siendo presidente de ‘La Instructiva’, vuelve a dirigirse al ayuntamiento exponiéndole que debido a la falta de una Escuela pública en el populoso barrio de la Dehesa, comprendido desde el Salto del barranco hasta el camino del Burgao, y desde el camino del Lazareto hasta la carretera del Estado; varios vecinos teniendo en orfandad toda clase de instrucción para sus hijos, se reunieron con el objeto de establecer una Escuela de asistencia mixta; y así lo verificaron, dando excelentes resultados la enseñanza que en ella recibían.
Y continúa manifestando que la aparición de la Guerra europea ha hecho que los padres, en su inmensa mayoría, no puedan pagar las cuotas asignadas a sus hijos, por lo que solicita que se tenga a bien acordar que la escuela se haga municipal, aprovechando el menaje de la misma, y en caso de no ser posible, subvencionarla con la cantidad de mil pesetas para atender con ellas al sueldo de la maestra, corriendo a cargo de la Sociedad los gastos de alquileres y material.
Para reforzar dicha petición, con fecha 23 de enero de 1916, varios vecinos de Las Dehesas solicitan también al ayuntamiento que se acuerde el establecimiento de la escuela, pues la distancia que hay desde estos pagos al Puerto no les permite poder mandar a sus hijos a que reciban los beneficios de la enseñanza, y en prueba de ello podemos asegurar que en ningún tiempo los pequeños de estos barrios han asistido a las Escuelas establecidas en el casco de la población.
Plantean, asimismo, la posibilidad de aprovechar el menaje existente para que el ayuntamiento asuma la titularidad. Y finaliza: Es justicia que pedimos los que nada disfrutamos del presupuesto municipal y gracia que esperamos merecer de la Ilustre Corporación que rige los destinos de este pueblo.
Solicitud que se reitera en el curso siguiente y en idéntica cantidad, exponiendo los mismos argumentos del año anterior. Los vecinos firmantes siguen siendo los mismos que tuvieron que ver con el nacimiento de ‘La Instructiva’, y que años después darían vida a la Sociedad ‘Valle de Taoro’. De la que el responsable de estas líneas realizó un estudio de sus primeros setenta y cinco años de existencia. Que se reflejó en la publicación cuya portada se inserta en la presente entrada o comentario.
Con subvenciones y ayudas la escuela siguió adelante. Se pierde el rastro de la Sociedad y el ayuntamiento, aunque no existe constancia en el Archivo Municipal, debió ir asumiendo la responsabilidad total de su mantenimiento, porque del año de 1924 aparecen dos inventarios y sendos partes de asistencia de dos escuelas en la zona: una en el camino de Los Realejos y la otra en el camino de San Antonio, regentadas, respectivamente, por Dª. Josefa Jordán y Dª. María Marrero.
Años más tarde fueron escuela de niños, por un lado, y de niñas, por otro (ilustraciones gráficas de los dos días precedentes). Luego una agrupación escolar en la trasera del Casino y hoy los alumnos van a Punta Brava, La Longuera, San Antonio o resto de colegios del casco. En la actualidad, Las Dehesas no tiene escuela.