lunes, 8 de marzo de 2010

Cachimba de Plata


Les había indicado que este pasado septenario se celebró en la Sala Francisco Álvarez Abrante (antiguo Cine de La Perdoma) una Semana Cultural, organizada por la A.F. de Higa con motivo de su 30º aniversario. A la espera de que me remitan unas fotos de los diferentes actos que tuvieron lugar, permítanme que les dé conocimiento de lo acontecido el último día (6 de marzo, sábado).
Contando con la presencia de varios concejales de la Corporación villera (hecho que se sucedió a lo largo de toda la semana y del que bien deberían tomar nota otros Consistorios), y con la presentación de Manuel Pérez Rodríguez (quien había disertado el miércoles anterior sobre ‘El folclore en la isla de Tenerife’), tuvo lugar las actuaciones de las agrupaciones ‘Estrella y Guía’, de Santa María de Guía (Gran Canaria) y de la anfitriona ‘A.F. de Higa’. Nos deleitaron con un amplio recorrido por los temas más característicos de ambas provincias, que hicieron las delicias del público asistente, que, como es tradicional en el Pago de Higa, solicitaron un bis a cada uno de los grupos que intervinieron. Debo destacar la, para mí, magnífica presentación de su ‘portavoz’ en el escenario, con una reseña certera de cada uno de los temas interpretados, señalando, además, en los momentos precisos los nombres de los solistas, acontecer del que solemos olvidarnos con demasiada frecuencia. A requerimiento de Misael Jordán, su director musical, también subió al escenario Benito Cabrera, padrino de la agrupación, que nos sedujo con esa caja de música pequeñita y que tan bien ha sido capaz de llevar por esos mundos de Dios.


En el transcurso del acto se ‘premió’ la constancia de dos componentes de Higa (Jose y Mari) por haber cumplido largamente sus veinticinco años de permanencia, a los que se hizo entrega del correspondiente detalle que diera fe del particular, y se procedió a la concesión de la distinción de la Cachimba de Plata. Este reconocimiento surgió como la necesidad de institucionalizar un emblema que identificara al grupo y que sirviera de agradecimiento a aquellas personas y/o colectivos que se hayan significado en la defensa de los objetivos que los estatutos definen: investigación, estudio, interpretación y difusión del folclore canario, además de otras facetas como el teatro, intercambios culturales, villancicos (‘Lo Divino’), incursiones en músicas de países de habla hispana, fotografía, senderismo y jornadas gastronómicas. El local social de Higa es un remozado secadero de tabaco, ubicado en la Urbanización La Marzagana, en la calle que lleva, precisamente, el nombre de la Agrupación. De ahí lo de la cachimba, elemento característico del ‘mago’ canario, bandera de los ratos de descanso en las duras tareas del campo. Ahora que las plantaciones de tabaco han pasado a mejor vida, no pretende la ‘rondalla’ (término que prefiere seguir utilizando Benito, su presidente) la incitación a ningún tipo de vicios, sino recordar un legado de nuestros ancestros. De plata, porque, dicen, somos aún jóvenes, medalla de plata de La Orotava, y porque el oro nos parecía demasiado pretencioso. Pero todo se andará.
Y allí hicieron subir a un servidor de ustedes, más nervioso que un flan, a recoger el galardón, cuando aún sigo sin comprender el porqué de un premio a una labor realizada con sumo gusto y placer. La gratitud, no obstante, fue expresada en unas décimas que un día de estos colgaré en mi rincón de las letras menudas, aquí mismo, en este blog, y en la columna de la izquierda.
“Hasta que el pueblo las canta, / las coplas, coplas no son, / y cuando el pueblo las canta, / ya nadie sabe su autor”. Se constata, desgraciadamente para aquellos que osamos hilvanar algún verso, con demasiada frecuencia. La solución la tienen los ‘presentadores’ de los grupos. Antes lo indicaba, chapeau al de Estrella y Guía y a tantos otros que están por la labor. El público, cada vez más inteligente, requiere mayores dosis informativas.
Felicidades a Higa. Y a por otros treinta, como mínimo.