domingo, 7 de marzo de 2010

Maletas


La próxima semana les contaré algo de los actos que organizó la Agrupación Folclórica de Higa (La Perdoma) con motivo de su 30º aniversario. Por tal motivo me trasladé al Pago varias noches y creo que en el sentir de todos los presentes se hallaba el pensamiento de que a Benito hay que hacerle un monumento. Ya una calle del lugar ostenta su nombre, pero se queda corto. Vaya moral tienen el eterno presidente. Y siempre al pie del cañón para que no se escape un detalle. Intercambié pareceres con buenos amigos (Francisco Linares, Manolo Pérez, Luis Melo, Pedro Ángel Gómez Barreto, Álvaro Hernández…) y me sorprendí con la buena música de grupos que no conocía, verbigracia, “Agarau”, de Pino Alto. Y la Escuela de Folclore de la propia Agrupación tiene un vivero excepcional, una cantera inmejorable. Con incipientes estrellas venidas de allende los mares, que ya se ejercitan en las figuras de nuestros bailes tradicionales como consumadas expertas. Pero, insisto, con alguna fotografía que han quedado en remitirme, eso será, si nada en contrario se tercia, a partir de mañana lunes.
No sé si Iberia la lió o Paulino meó por fuera de la bacinilla. Nuestro estimado y querido presidente padece amnesia en grado superlativo. Se olvida de que él estuvo por los madriles y ahora pretende justificarse en Canarias de las incongruencias y veleidades cometidas en sus años parlamentarios peninsulares. Él, futuro primer presidente de la Canarias libre, cual quíquere de pelea, salta a las primeras de cambio –puede que para quedar bien en la foto de EL DÍA–, y ni siquiera se ruboriza. Está tan convencido de que el resto de mortales somos, por ejemplo, como él, que hasta se cree sus bravatas.
Algún humorista gráfico lo ha ‘dibujado’ perfectamente. Un aeropuerto, Paulino y una maleta, mostrador de facturación y la señorita correspondiente. Cara de pocos amigos del sujeto de El Sauzal y la operaria diciendo: “Lo siento, señor Rivero, pero yo veo dos maletas”. ¿Lo cogiste?
Ya saben, estamos todos llamados a la rebelión, porque nos están alejando cada vez más, nos están aislando. ¿En qué quedamos? Iberia también se ha sumado al proceso de independencia. En todo caso, sólo los habitantes de ‘Canaria’ serían los desorientados, pues es el único peñasco que va a quedar fuera del tratado. Reclamemos una nueva excepción, una nueva subvención. ¿Y no sería mejor viajar todos en jet privado y pasar temporadas pescando salmones? ¿No podríamos hacer todo lo posible para planificar los trayectos del helicóptero y matar varios pájaros del mismo tiro?
Se dice que los canarios somos acobardados, aplatanados, que nos sentimos inferiores y un largo etcétera. Le confieso: yo lo que me siento es avergonzado. Viro la cabeza cada dos por tres y dirijo la mirada al infinito. Sentirme representado por este gobierno me produce escalofríos. Da lástima, pena y afrenta. Van entendiendo ahora el porqué sostengo reiteradamente el que no todos valemos para todo. Salvo para políticos. Cualquier cachanchán o maleta (no la segunda) puede alcanzar altísimas cotas en los organigramas. Y antes los maletas ni siquiera valíamos para jugar al fútbol. Hoy se atreven hasta con las maratones (cortas).
Voy a serles sincero: no me embarco porque me cobran por la segunda maleta. Si no, yo estaría dándome unos chapuzones en la presa de Soria. Y pegándome unos garbeos por Tejeda y el Roque Nublo. Me sentaría con Unamuno en Artenara y contemplaríamos el paisaje. De vez en cuando bajaría a Las Palmas, la capital más importante de esta colonia española en el Atlántico, y me zambulliría en Las Canteras. Iría nadando hasta La Barra, de espaldas, y meditaría largo y tendido.
Acabé de escribir lo anterior y me entero de que Paulino había hablado con los responsables de la compañía. Y de las declaraciones del susodicho lo único que entiendo es que hay que seguir pagando por la segunda maleta. Por lo visto sí va a haber una rebaja en el exceso de la primera. Chacho, ¿y p´a eso tanto ruido? Mi padre siempre me lo dijo: hombre chiquito, hombre currito. Las excepciones a la regla (estoy pensando ahora mismo en un excelente amigo docente) no suelen estar en la política. Mañana más.