domingo, 21 de marzo de 2010

Cosas veredes


En días pasados se inauguró una nueva instalación deportiva en Los Realejos, en la zona de La Carrera, junto al Pabellón de Deportes. En una crónica periodística leí que “la ciudad” contaba con… Qué alegrías, qué falta de ignorancia. Que lleve uno viviendo aquí un sinfín de años y venga a enterarme por la prensa que ya somos una ciudad, es algo que no le perdono al ayuntamiento. Porque no es lo mismo ser villano que ciudadano. Y es que este pueblo nuestro siempre arrastra alguna desgracia. Cuando el hotel Maritim estaba en horas altas, era ubicado en Puerto de la Cruz. Ahora que sale todos los días a la palestra por motivos bien diferentes (horas bajas), no hay equivocación alguna: pertenece a Los Realejos. Por cierto, seguimos esperando que el equipo de gobierno de este municipio exija de una manera clara y contundente al gobierno canario que se responsabilice del desaguisado. Da la impresión de que aquí no ha pasado nada y alguien ha metido la pata hasta el mismo fondo. A no ser que el funcionario (o político) que dejó transcurrir los plazos sin emitir los informes pertinentes, haya estado de paseo con Paulino en el helicóptero. Que todo es posible.
Elfidio Alonso se queja amargamente del poco apoyo institucional hacia lo que él denomina cultura canaria. No sé si, veladamente, se refería al corte de subvenciones al Centro de la Cultura Popular Canaria (CCPC) o a que Los Sabandeños disponen de menos actuaciones. Aunque, seguidamente, ya me dejó completamente en fuera de juego cuando manifiesta que él también ha sido parte del jurado, en anteriores ocasiones, que falla el Premio Europeo de Folclore Agapito Marazuela (concedido en este año, como me imagino ya sabrán, al grupo de Sabanda). Yo no estoy insinuando nada. Mira, Elfidio, si tú te quejas, estando tú, Benito Cabrera, y tal y cual, qué dejas para el resto de grupos, algunos con una buena tanda de años a sus espaldas. La A.F. de Higa (La Perdoma), con motivo de la celebración de su 30º aniversario, solicitó una ayuda para sufragar los actos de una semana cultural que realizó. Ni le contestaron, Elfidio, ni le contestaron. Tuvieron que hacer una rifa para poder pagar. Y allí estaban cada noche, talonario en mano, para intentar obtener unos euros. De pena, Elfidio, de pena. ¿A cuánto asciende el ‘caché’ de Sabandeños, Elfidio? Entro en el sitio oficial del grupo y observo las actuaciones (a lo largo y ancho de todo este mundo mundial) y no encuentro razón alguna para estas quejas y lamentos. ¡Ah!, si te estabas refiriendo al resto de grupos, se te agradecen tu preocupación y desvelos. De camino, exige mayor compromiso con esta tierra de tus correligionarios de Coalición (¿Canaria?). No, ideales no, por favor. Ustedes los perdieron por mor del mercantilismo puro y duro. Ni bien ni mal, ni chicha ni limonada, y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.
Las obras municipales nos siguen sacando de quicio. No me compro una moto porque la crisis no me lo permite, pero, aun así, voy a vender el coche. Iré caminando a todas partes y cuando llegue, llego. Las citas importantes no me ocupan más de dos líneas en mi agenda. Planificaré con la prelación suficiente y si tengo que salir una semana antes, pues lo haré y tan contento. Vaya con la rotonda de San Benito. Cortan, taponan. Zanja sí, zanja no. Pretil arriba, pretil abajo. Alcantarilla transversal, alcantarilla longitudinal. Cemento gris, cemento blanco. Casco puesto, casco quitado. Manguera abierta, manguera cerrada. Valla levantada, valle caída. Camión p´alante, camión p´atrás. Pala que pita, pala parada… ¿Hasta cuándo, Oswaldo? ¿O eso depende de la gerencia de alguna de las empresas? ¿Es del Plan E-1 o del Plan E-2? ¿O tiene, acaso, un fisquito de los dos? ¡Ah!, cuando acabe ésta, me quiero imaginar que comenzaremos con Los Cuartos. Ya que estamos en el burro, arre burro. Menos mal que a Zapatero le queda poco y no habrá Plan E-3. Si no… Oye, Oswaldo, ahora que me acuerdo, habla con el Cabildo y diles que dejen un helipuerto en la rotonda de El Bosque de La Gorvorana. E invita a Paulino a una ‘meriendita’. ¿Y por qué no? Antiguamente venían ‘los ingleses’ a darse unos garbeos por aquellos contornos. Sería tan idílico. Disfruten del domingo.