martes, 23 de marzo de 2010

Hay heridas abiertas


Lo ha dicho el nuevo secretario general de los socialistas canarios en el discurso de clausura del congreso extraordinario celebrado este pasado fin de semana en Santa Cruz de Tenerife. Y me alegra el que lo haya reconocido de manera tajante. Tiene por delante algo más de un año para restañarlas. Aunque se me antoja complicado, pero no imposible. Porque uno también está necesitado de terapias alternativas. De todos los que se asoman a este vehículo de comunicación es harto conocida la militancia política de quien suscribe en años idos. En tiempos, quizás no tan lejanos, en los que primaban ideales. Mas en Canarias eso parece haberse perdido. Puede que nos hayamos acostumbrado a una forma de gobernar más prosaica, menos poética. La mediocridad campa a sus anchas por los resbaladizos terrenos en los que se (mal)gestionan los dineros públicos.
Somos muchos los que nos retiramos a otras labores. Sin mayor trauma, cumplimos con una tarea y retornamos al oficio de siempre. Ahora, el paro ha hecho posible que la política sea una válvula de escape para mucho aprovechado. Y las mullidas poltronas sirven de echadero a demasiado trepa. Con un sistema electoral que casi imposibilita el gobierno de una sola fuerza política (ojalá acudamos en masa para proporcionar sonoras cachetadas), los pactos han conducido al derroche, al enchufismo, a desaguisados urbanísticos y al quítate tú para ponerme yo. Tanto es así que, salvo en contadísimas ocasiones, aquellos que cimentamos en la década de los setenta las instituciones democráticas de este país, no quisimos retornar a un sistema que ya no era el nuestro. Tampoco nos lo pidieron, pues los que nos sustituyeron iban sobrados. Es cierto que otros lo tuvieron bien claro desde los inicios del ‘negocio’. Y ahí continúan agarrados, bien sujetos. En componendas que permiten que el tercero ocupe los primeros puestos y que el primero se hunda en la miseria. Es la cultura que impera.
Me congratula que José Miguel Pérez haya manifestado públicamente, sin rubor, que en el PSC hay frentes de par en par. Si repasan comentarios de un servidor, en este blog y en los periódicos en los que he colaborado, observarán que siempre he sostenido que el enemigo del PSOE está en el PSOE. José Miguel dice que son heridas. Pues mientras sigan supurando, malo, malo. Habrá que practicarle una sutura rápida. Pero ello sólo es posible desde la humildad. El ciudadano, me incluyo, la requiere en grandes dosis, en tortillas de varios pisos. Si algo sobra, son personalismos.
Este pasado fin de semana, también, qué desgracia, con motivo de la asistencia al sepelio de un familiar (a mi primo Paco, mi reconocimiento y mi cariñoso afecto), tuve la oportunidad de saludar a tres ex alcaldes portuenses: Félix Real, Salvador García y Lola Padrón (felicidades). Y me vino a la memoria una charla con el primero de los citados, hace casi treinta años, en la que el tema principal de conversación fue ése: es menester curas de humildad en el Partido. Y sigue sin atisbarse mejoría. Porque ya nadie es capaz de echarse a un lado para que pase quien aporta otra visión más innovadora. Me asiste la razón y aquí estoy yo. Además, el transitar por tan tortuosos vericuetos me ha vuelto sordo como una tapia. Ni oigo, ni escucho, ni concedo mayor crédito a cuanto me dicen.
Alguna agrupación local ya nos ha adelantado su candidato para las próximas elecciones de mayo de 2011. Lo que no entiendo, porque los tiempos deberán ser respetados por todos. Pienso, pero a lo peor no tengo que hacerlo. Para pensar están otros. Y me consta, uno para estar bien informado utiliza la táctica de hacerse el bobo (siempre funciona), que hay personas de esas mismas agrupaciones (seguirán llamándose militantes, digo yo) que no se recatan en ir soltando por los mentideros de sus respectivos pueblos que ellos no le van a hacer campaña al elegido, que no designado. Cuando no está impugnada la propia asamblea en la que fue propuesto.
Son las heridas, José Miguel, de la jaula de grillos. Yo estoy retirado, pero hablo mucho. A lo mejor porque camino mucho. A veces, las más, conmigo mismo. Y escribo un fisco. Sí, ésa es la asignatura pendiente. Te decía que difícil lo tienes. Somos bastantes los que esperamos que no te sea imposible. No pretendemos milagros. Los docentes vamos servidos con la que nos tocó, para infortunio nuestro y, lo que es peor, de todo lo que rodea esta amplio campo de la educación. Pero sí demandamos sensatez, coherencia, sentido común. Y tú pareces tenerlo. Contágialo. Sin aspavientos. A la sociedad canaria le está haciendo muchísima falta.
Tuyo afectísimo, un ex de infinidad de cosas que no siente nostalgia sino rabia contenida, pues entiende que, a pesar de los pesares, otro mundo es posible. Debe ser porque anoche tuve un sueño.