domingo, 25 de abril de 2010

Gracias


Ustedes lo hicieron posible y de ahí mi reconocimiento más inmenso. El otrora cine perdomero, hoy Sala Francisco Álvarez Abrante (que también se hallaba presente) se vistió de gala con vuestra presencia para dar la mano a dos chiquillos y presentarlos en sociedad. Creo que, con alguna excepción de rigor, todos salimos satisfechos del acto. Hicimos trabajar al conserje, Alexis, algo más de la cuenta, pero el hombre se hallaba, asimismo, contento porque ‘su sala’ había estado a la altura de las circunstancias.
El buen amigo Cándido López, uno de los artífices de que el libro saliera a la calle a través de su empresa Producciones Oye (junto a Savasa y Agriten), nos recordó pasajes de años idos y rememoró, con Pepillo y Juanillo, andanzas de tiempos en los que la ingenuidad era moneda de cambio. Y al mentar a doña Gregoria, la que nos suministraba la leche en polvo, hizo hincapié en los “golondrones” que se formaban en el contenido de aquel recipiente que llevábamos preparado de casa con gofio y azúcar. Gracias Cándido, extensivas a Jorge Acevedo y Antonio de la Cruz, por haberlo hecho posible.
Pilar Pomares, en representación de Ediciones Idea, hizo una semblanza de la colección Tid Iuvens y abogó porque se siga apostando por estas facetas culturales con las que, ojalá, consigamos fomentar la lectura mucho más allá de la comodidad en la que nos hemos instalado.
Francisco Linares, primer teniente de alcalde del ayuntamiento villero, resaltó el amplio programa de actos programado en La Orotava y afirmó que desde su concejalía siempre habrá una puerta abierta para la edición de libros, resaltando que en los cinco años precedentes habían visto la luz 60 publicaciones. Se congratuló de contemplar un salón de actos completo y agradeció la presencia de las representaciones políticas presentes, tanto de su Consistorio como del de Los Realejos.
Para concluir el acto, la Agrupación Folclórica de Higa realizó una meritoria actuación que hizo las delicias del público asistente. El aderezo de unas perras de buena música fue el contrapunto perfecto para finalizar una excelente jornada literaria. La colaboración desinteresada del colectivo que preside Benito constituye un revelador detalle que un servidor difícilmente podrá olvidar, independientemente de cuatro letras o coplas que uno les haya podido escribir. Felicidades a su ‘presentador’, el bailador Eduardo, por dar a conocer el nombre de los solistas que cantan, aunque más de un baile lo haya dejado medio asfixiado ante el micrófono, pero eso ayuda considerablemente a bajar algún kilo de los denominados molestos.
Por mi parte, indicarles que, aparte de los consabidos nervios, sólo tengo palabras de agradecimiento para todos los que allí se dieron cita, porque los actos salen bien o mal en función de los que tienen a bien acudir a tales reclamos. Y aglutinar gentes, más allá de ideologías y pensamientos, en torno al saber, significa mucho.
Para Leocadio Gómez, autor de las ilustraciones interiores, y Marianella Aguirre, artífice de la portada, el afecto más sincero. Y el especial recuerdo a Adrián Alemán, fallecido el 21 de noviembre de 2008, autor del prólogo, en el que refleja las concomitancias de las historias de Pepillo y Juanillo con su ambiente rural-urbano lagunero y fiel cuentadante del radical cambio social producido a partir de la década de los setenta del pasado siglo.
Mientras haya buena gente que aporte los euros y apueste por la cultura, ahí me encontrarán. Y si somos capaces, luego, de que ustedes sean asimismo generosos y acudan a los actos de presentación, miel sobre hojuelas. Eso sí, recordarles a los bastantes amigos que uno tiene el que es la Editorial quien vende los libros o quien los distribuye en las diferentes librerías. Que al autor le corresponden unos pocos ejemplares que, desgraciadamente, sólo alcanzan a los familiares más allegados (hasta los primos debieron comprarlo).
¡Ah!, Radio Arena también estuvo en La Perdoma. Y otros amigos blogueros. Mil gracias igualmente.
Feliz domingo.