martes, 6 de abril de 2010

Plagio



Cada vez me siento más orgulloso de ser realejero. Máxime cuando una concejala de mi pueblo me indica que el Ministerio de Igualdad nos copia. Es decir, Bibiana Aído se dedicó, pacientemente, a cotejar las campañas habidas en estos últimos cinco años en los más de ocho mil consistorios y se fijó en Los Realejos. Y lejos de considerarlo un honor, mi concejala se lanza a criticar a la copiona y la amenaza con llevarla a los tribunales. Es decir, a enseñarle, directamente, la tarjeta roja. Pues que tiemble Bibiana, porque aquí somos de armas tomar. Y nos joroba que nosotros nos rompamos el casco pensando y pensando, para que luego lleguen y nos plagien. Poco originales que son los ministerios. Y morrocotudos y cerrados que somos por estos contornos. En vez de estar dando saltos de alegría por ver reflejado a escala nacional algo que nosotros habíamos puesto en práctica hace más de dos años, pues no, al juzgado. En vez de preocuparnos en recuperar la Casona de La Gorvorana, que se cae a pedazos; en vez de preocuparnos porque la Playa de El Socorro esté acondicionada ante el verano que se aproxima a pasos agigantados; en vez de preocuparnos en ubicar la escultura al cochinero en Icod el Alto y no tener al pobre mulo (y los lechones) encerrado entre cuatro paredes; en vez de preocuparnos en arreglar las carreteras que están hechas un asco; en vez de no alardear de todo el dinero que sobró del ejercicio económico de 2009 (me lo expliquen cuando me contestaron que no tenían dinero para publicar, salvo para folletos de marcado carácter religioso y el boletín propagandístico correspondiente); en vez de preocuparnos de que se establezca una línea de trabajo acorde con los objetivos propios de una radio municipal pública y no en hacer envites infantiles de adelgazamientos; y un larguísimo etcétera, no, me enfado porque te copiaste y te amenazo con mis abogados (uno de los que apuesta, quizás se presta).
Como uno tiene ya unos cuantos años a las espaldas, rogaría mucha mesura a la concejala. Y que no se disparatara en lanzarse a la piscina de esta manera tan osada. Mire usted, con esto de la Internet, vaya a saber si la tortilla no puede virarse y le vayan a llover ahora situaciones embarazosas. Porque todo está inventado. Y es posible que sus propios diseñadores hayan cometido, aun sin darse cuenta o ser concientes de ello, idéntico desliz. Repase situaciones que se han producido con anterioridad y hallará ejemplos a miles. Creo haber leído algo hace tiempo acerca del logo del Flypa, suspendido este año, precisamente, por la playa antes citada. No intuyo que por la crisis, porque según otra concejala sobró mucho dinero. No hicimos gran cosa, pero tenemos las perras guardadas en el banco.
Me pondría de los nervios, señora concejala, si me copiaran un discurso, si hubiese dedicado largas horas a plasmar por escrito una disertación y luego me la pisaran sin rubor alguno. Pero en esto de la cartelería, que ocurran estas cosas es de lo más normal del mundo. ¿Usted no ha visto dos portadas de programas de fiestas, por ejemplo, que se le parecen una barbaridad? Tampoco creo que haya partido ‘el enfado’ de los que trabajan a sus órdenes, que deben ser los autores del famoso lema (e imagen). Porque lo mismo viene a resultar que se les encendió la bombilla un día que ojeaban cualquier cosa en la Red.
Déjense de boberías y pónganse a trabajar, que para tal menester les pagamos. Y si tenemos que sacarle la tarjeta roja por intentar desviar la atención con nimiedades del tres al cuarto, lo hacemos sin pensar que nos van a acusar de un remedo. Mire usted, salvando las distancias de la reproducción de las islas, la fuente que acaban de inaugurar frente a Correos (Fuente al Coño II; eso dicen, eso digo), se me parece muy mucho con la que está al inicio de la Carretera Nueva de la Cruz Santa. ¿La hizo la misma empresa o es vulgar imitación, chorro arriba, chorro abajo?
A lo peor es que ya estamos tomando posiciones para mayo de 2011. De ser así, la que nos espera. A los ciudadanos, un consejo: provéanse de una buena tarjeta roja; nos van a hacer falta.
P.D. He insertado 4 imágenes que nada tienen que ver con la del Ayuntamiento de Los Realejos ni con la del Ministerio de Igualdad. Aconsejaría a la edila haga idéntico ejercicio. Al final, entre tantas, sigo con la duda: ¿quién pudo haber copiado a quién?