sábado, 15 de mayo de 2010

Dar ejemplo


Sus señorías (autonómicas) se bajan el sueldo. La reducción será, dicen, del 15% (la última palabra la tiene la Junta de Portavoces). Pero como para algo se sientan en cómodas butacas, cuando le vieron las orejas al lobo (en Canarias somos unos avispados para atisbar alimañas) allá por 2008, raudos, prestos y veloces se lo habían incrementado en un 10%. Menos mal que me he enterado de algo positivo (a la larga). De persistir el denominado cambio climático, y no creo que haya nadie que lo ataje, al menos la quinta parte de los lagartos van a desaparecer. ¿Cómo? Eso lo estás pensando tú.
Y digo yo si a mente humana alguna no se le ha ocurrido que debe reformarse en profundidad eso genéricamente llamado administración pública. En todos los escalones, porque yo sigo viendo funcionarios del ayuntamiento de mi pueblo todo el santo día de Dios en la calle. No, los fontaneros, no. Entiendo que no sea tan difícil (lo malo es que no se quiere) estipular lo que debe cobrar un alcalde (o un concejal) en dedicación exclusiva según el número de habitantes y/o presupuesto del pueblo, asignar cuántos ediles pueden estar dedicados a tal menester, suprimir la prerrogativa de enchufar a dedo a quien se les antoje, reducir a la mínima expresión el número de empresas (que son verdaderos ayuntamientos paralelos, moviendo grandes presupuestos, a cuyo frente existe la figura del gerente –también enchufado– y cobrando otro pastón) y etc., etc., etc. Me han soplado que estas medidas conducentes a reducir lo innecesario no suponen un montante económico considerable (es más fácil multiplicar 50 euros por el número total de funcionarios y asunto arreglado). Pero si sumamos miles de ayuntamientos, diecisiete comunidades, no sé cuántas diputaciones y cabildos, delegaciones y subdelegaciones gubernamentales, policías y televisiones autonómicas, pagas vitalicias a un sinfín de ex…, para mí que se junta un buen fajo. Es más, aun siendo poco, si algo tengo bien claro (también estuve en eso de la ‘cosa pública’) es que hay que predicar con el ejemplo. Denle la vuelta a la tortilla y apliquemos lo de todo para el pueblo, pero sin el pueblo. A saber, los descuentos para el pueblo, pero la decisión la tomo yo (y me excluyo, por supuesto) sin contar contigo. Yo me descuento, no; yo te descuento.
No vamos a recortar gastos en servicios esenciales para salvar a Zapatero, dijo Paulino por la mañana. Más de 60 millones menos en Educación y Sanidad, dijo Soria por la tarde, restándole importancia a lo manifestado por el jefe. Oye, se me acaba de ocurrir: ¿los escoltas se distribuyen en función de la estatura del escoltado? Otro ahorro.
Manolo Domínguez interpeló a la ministra Garmedia por un asunto relacionado con el telescopio ese que dicen es grande a más no poder. Tanto que lo mismo creará algún problema cuando funcione. Sí, porque me soplaron que ya los está dando el GTC. Las imágenes (no del telescopio) presentaban un hemiciclo vacío. Como cuando interviene cualquier portavoz de un grupo pequeño. Muchacho, hagan la pregunta en el pasillo y ahorramos otro fisco. Si habla Mariano o ZP hay que estar al pie del cañón para aplaudir cuantas chorradas digan. Cuando alguien del patio toma la palabra, todos para la cafetería o al baño. Por supuesto, mientras se mandan el cortadito o echan la meada siguen cobrando.
Por cierto, ha escrito Manolo que “seguro que más de uno se tiraría de los pelos si viese la cantidad que usted (concejala de Turismo, Isabel Pérez) se ha gastado durante los tres últimos años en la realización de este evento”. Se refería al Flypa. Y yo le exijo, como realejero y contribuyente, que detalle esos gastos, don Manuel. Hasta el último céntimo. Porque no me parece lógico que Tomás nos rechace todos los proyectos para intentar editar algo y resulta que no hay porque los dineros ‘volaron’. Y lo de la fuente. Insisto, hasta el último céntimo.
La crisis es la crisis, aunque nuestro presidente nacional se haya dado cuenta tarde. Bueno, el de aquí lo sabía desde hace mucho y adoptó unas drásticas medidas (helicóptero, maratones, escoltas, Willy, vacaciones en Puerto Calero…) que redujeron el número de parados un… (no te rías, Jorge), se incrementaron las dotaciones para Sanidad y Educación (sector privado), y…
Siempre me han gustado los relatos incompletos. No es necesario tener mucha imaginación para rematar el presente. Disfruten, moderadamente, del sábado.