martes, 18 de mayo de 2010

Retortiño



Creo que eso es lo que tengo después de leer durante varios días informaciones, y también opiniones, de los últimos acontecimientos económicos. Dolor que se me ha agravado con el final de la liga de fútbol (Primera División). Vayan unas breves pinceladas que, a mi modesto entender, son las causantes de los retortijones. Eso sí, leves. Se soportan. No me han hecho salir corriendo al escusado. Al menos cada dos por tres, a saber, seis. Vamos allá:
José Blanco –Pepiño, para los amigos– se subió a La Noria y después de cuatro o cinco vueltas, ignoro si mareado o no, soltó aquello de que él cree que deben pagar más los que más tienen. Ni se le cayeron las gafas después de esta maravillosa intervención. Tú, estimado fisgoneador, fíjate bien en la profundidad del planteamiento: pagar más quien más tiene. Es una figura nueva en el contexto de la economía de todo el mundo mundial, algo inaudito. Creo que Sarkozy lo piensa patentar para aplicarlo en la Francia. Pero hete aquí que aún lo está pensando. Lo mismo cambia de opinión, algo bastante común en estos últimos tiempos, y suprimen el subsidio por el desempleo para inyectar unos euros (que ha bajado mucho en su cotización, por cierto) a la banca, fundamentalmente al Santander, cuyo “botín” se arrastra por el asfalto (de Mónaco).
Paulino Rivero, mi adorado tormento, sentencia que el PSOE es un problema, pero el PP no es la solución. Qué grande (sin segundas) eres, Paulino. Tienes unos argumentos más colosales que los huevos de avestruz. De igual manera que hace unos años fue alcalde de Candelaria el único concejal de una formación política (igual que en Tegueste, pero este último ya se rajó), observo que realizas un bosquejo para un futuro inmediato: tú mismo –mismamente– presidente del gobierno español, con el apoyo del resto de grupos, porque el número de diputados de CC en San Jerónimo no alcanzará esa barrera de 176 por mor de los impedimentos de la actual Ley Electoral. Que si no… Lo dicho, Paulino, eres un fenómeno. Cuando sea mayor, me gustaría ser como tú.
Nos sorprende –es un decir– Aznar en el Financial Times con una receta anticrisis. Tenía la solución, el muy pillín, y no me molesta el que no se la haya pasado a Zapatero, pero me cabrea que ni siquiera a Rajoy le haya soplado algo. ¿Tú quieres ver como lo mismo está pensando en presentarse de nuevo? El domingo pasado estaba muy pensativo durante el partido de tenis en Madrid. A no ser que le estuviera cruzando por el magín enfrentarse a Nadal, que pectorales luce todavía. Y ahora que no está tan pegado a la Botella, tiene tiempo para las conferencias, artículos y entrevistas. Debe ser para irse ganando la entrada en eso tan mentado, como bien poco definido, del neoconservadurismo. Al promotor del “váyase, señor González” le reprochan el que no se haya atrevido a parafrasearse (¿o imitarse?) con el “váyase, señor Zapatero”. Lo mismo es por el temor de que le pueda salir algo parecido a lo “échate a un lado, Mariano”.
La última, de fútbol. Dijo Oltra (no sé si todavía entrenador del Tenerife) que “el descenso es consecuencia de un cúmulo de circunstancias”. Chacho, chacho, ¿y qué algo de la vida no es cúmulo de circunstancias? Mira tú, sin ir más lejos, yo estoy afortunadamente jubilado (no pongo la edad por si acaso). Y para poder alcanzar tal estadio tuvo que darse un cúmulo de circunstancias: unos años de servicio activo, un marco legal, unos chicos en el instituto, un funcionario que me tramitó los papeles, un secretario que me certificó varias cosas, un cartero que me trajo la respuesta… Además, puedo prometer, y prometo, don José Luis (Oltra), que ‘mi cúmulo de circunstancias’ no implicó un descenso de categoría, al contrario, estoy en la champions. Mi razonamiento es más simple: el Tenerife bajó a segunda por razones obvias, estaba en primera. Añadan ustedes lo que crean conveniente. Hasta mañana.