miércoles, 2 de junio de 2010

Descargando


La próxima vez que me “embarque” (como ayer les señalaba), dejaré un recado para que no me envíen ‘emilios’. Me pasé casi toda la tarde descargando. Y son tantas las presentaciones, los vídeos, las fotos y, en suma, las cosas bonitas que uno recibe, que te quedas alelado. Y como decía mi madre: “con todo lo que hay que hacer”. Bueno, a decir verdad, todavía quedan algunos guardados en la carpeta correspondiente, a la espera de un rato ‘libre’ para echarles un ojo.
Venía ayer por la mañana escuchando la radio y capté ciertas quejas por la organización de la romería en mi pueblo y de cómo se dejan participar carretas en muy malas condiciones estéticas. Y ya que estoy en Los Realejos, parece que continúan las protestas de la policía local, máxime en estos días en los que hubo que redoblar esfuerzos para poder velar por la seguridad ciudadana en medio de la vorágine festiva y festera. Culpan al alcalde por haber aprobado un convenio que luego la Consejería de Presidencia ha denunciado, por lo que el cobro del trabajo añadido está aún en el aire. Aunque, por lo que leo, CC niega la mayor y cree que todo es un burdo montaje de un determinado sindicato. Luego seguirán con lo de la oposición que se quiere apuntar el tanto, y la labor de obstrucción, y…
En esa rápida ojeada para la pertinente puesta al día, observo que cierto periódico sigue apostando por Paulino para que nos guíe cuando seamos independientes. ¿Por qué Cabo Verde y no nosotros? Y no me extraña que en el discurso ‘institucional’ del Día de Canarias (más vale que se ahorren los euros y se dejen de machangadas) haya resaltado los sublimes valores del patriota canario que sabrá salir adelante cual carnero que recula para tomar impulso y que vive en un archipiélago donde tocan el tambor. Por eso mismo, su mujer se puso la mantilla y la peineta –elementos autóctonos como el tafor y la ‘carne cabra’– y se fue a bautizar a no sé quién en época de primeras comuniones. Eso, propuestas serias y no cantos de sirena, José Manuel, que no estamos para machangadas. Ya lo dijiste antes. Eso, me reafirmo.
Ya me vino el borrador de Hacienda. Como estaba mal acostumbrado –me explico, siempre me devolvían–, me llevé una sorpresa cuando comprobé que en este ejercicio me tocaba pagar. Unos mil cincuenta euros, céntimo arriba, céntimo abajo. Y me acordé de Margarita y otros jubilados ‘LOGSE’. Que tuvimos la tremenda suerte de marcharnos a tiempo y disfrutar, además, de un premio que hizo ascender nuestros emolumentos hasta cantidades similares a las de un alcalde de cualquier gran ciudad. En serio. Y por eso nuestra declaración se ha disparatado. Por ello no comprendemos el porqué los políticos se muestran reacios a la bajada de sueldo. Están tan enviciados en el maldito dinero, que prefieren una declaración positiva; con lo chachi que es el que puedas presumir de que te devuelven ‘más que sea’ cien euros.
Ya te he contado que me gusta husmear en algunos campos del saber. Aparte de garabatear cuatro letras, también me apasiona el mundo de la fotografía. Y Verónica Abreu me hizo llegar cuatro tomadas desde un avión que se aproxima a Los Rodeos, que me encantaron. Inserto una de ellas. Como las captadas desde el transbordador Atlantis cuando sobrevolaba esta inminente nueva nación (si alguien las tiene, me imagino que sí, no olvide arrojar a la basura aquella en la que se ve (Gran) Canaria), al frente de la cual situaremos, como antes quedó meridianamente expresado, a un ‘gran’ hombre, forjado a sí mismo y curtido en mil batallas (de Acentejo) y que lo mismo juega al envido en Ravelo que al dominó en La Baranda.
Ya estamos en junio y el verano se adelantó. Ayer desayunaba en Arguayo, y a las diez menos cuarto de la mañana casi rondábamos los treinta grados. Ayer, martes, 1 de junio, media mañana y tomando tranquilamente un café con leche y un sándwich… Menos mal que el curso ya se acaba…
Hasta mañana. Y sean felices.
P.D. En compensación por los días de ausencia, tienen nuevas fotos. ¿Qué más quieren?