sábado, 12 de junio de 2010

¿Dónde está esa crisis?


La primera acepción que hallo en mi diccionario del vocablo administración es: gobierno o dirección de una comunidad. Luego, organización de los bienes económicos y disposición de cómo deben usarse. Tras esta lectura, que he procurado realizar pausadamente, he llegado a la conclusión de que la crisis no la ha alcanzado. Los problemas económicos están fuera de ese círculo. La “Administración” es algo etéreo, superior, sublime. Es un lugar encantador en el que importa un pimiento el que suban los combustibles, porque el personal adscrito al gremio siempre le pone la misma cantidad (de euros). Sí, consuelo del tonto. Tal es así que ni siquiera hace falta cinturón para pasearte de paredes adentro, aunque si traspasas la puerta (para salir) se te caen los pantalones. Es la única parte de todo este planeta nuestro en el que aumenta el personal adscrito. Me queda el consuelo de que Merkel, la canciller (¿o cancillera?) alemana, se ha percatado de la jugada y en unas semanas pondrá las cosas en su sitio y ‘jalará’ por el freno de mano. Espero que Zapatero, tarde y mal, como siempre, la imitará. Recuérdese que Rajoy no es alemán y, por consiguiente, está solo a verlas venir, esperando que la fruta caiga por su propio peso. ¿Dije fruta?
Lanzo una propuesta a los docentes, preferentemente que se hallen aún en activo, para que me remitan información del Plan Experimental de Consumo de Frutas en las Escuelas, que bajo el título de “Las frutas desde la animación a la lectura y la educación artística” (qué bonito, ¿no?), se halla inundando a los centros docentes de peras de Chile a través de Copefrut. Obviamente, vienen debidamente bautizadas (por lo de Cope) y con todos los requisitos –y bendiciones– oportunas. Un amplio abanico de apartados encontramos en la web de la Consejería (puedes visitarla). Pero me temo que los tiros vayan a salir por la culata. Ni el lema de cinco al día los va a sacar del atolladero. A este paso los alumnos aborrecerán la fruta. Han tenido que hacer repartos extras, pues si no los productos corren el peligro de echarse a perder. Mientras, los plataneros canarios se van a Madrid a repartir excedentes en la Gran Vía. ¿Tú entiendes algo? Pero, por favor, compañero activo, envíame más detalles que me hagan pensar en positivo, porque ahora mismo creo que es más el despilfarro que otra cosa. Y estamos en crisis. Nosotros. Milagros y Paulino, no. Ellos están descatalogados o, a lo más, figuran en el de Ikea (catálogo). Menos mal que Nadal nos echa una mano mandándose un plátano en cada set. Me han contado que los pasillos de algunos centros guardan cierto parecido con cualquier mercado al uso. El PSOE preguntó, vía parlamentaria, hace unos días por el recorte en FP. Jolines, para comprar fruta. Que nuestros chicos son muy obesos… Mira no sigo porque si me entero del montante económico que nos cuesta…
Soy donante desde hace muchos años. Y en ello persisto. El servicio de comunicación para informar dónde va a estar la Unidad de Hemodonación, debe estar contratado a una empresa. Llaman a tu casa. Tú no estás, pero tu mujer insiste en que le dejen el recado. No, vuelven a  llamar tantas veces como sean precisas hasta que te encuentren. Y te sueltan, muy amablemente, los lugares de parada de la guagua. Sí, sí, por supuesto, ahí estaré… Vale, de acuerdo, muchas gracias. Cuelgas: ¡coño, y por qué no se lo dijeron a mi mujer! Suena más tarde, o al día siguiente, el teléfono. Lo coges ahora tú, porque tu mujer fue un momento al centro. ¿Y tú puedes creer que es lo mismito, pero al revés? Y vuelta todo el proceso, porque resulta que la ‘parienta’ también es donante. Sí, señor, la crisis está fuera, pertenece a otros seres extraños. La Administración sigue siendo inmensamente rica. Te cuento un secreto: añade en la lista anterior a mis dos hijos. ¿Más teléfono? Exacto. Imagínate que fuéramos familia numerosa.
¿Una reforma laboral o una bomba –perdón– a eso de la Administración, y arrancar poniendo nuevos cimientos? ¿Un profundo cambio de mentalidad o proseguimos con elaquínopasanada? ¿Nos independizamos, don José?
Hasta mañana, que es domingo. Voy a zamparme una pera (es la tercera de hoy). Me va a entrar un chorro…