martes, 22 de junio de 2010

No sabe, no contesta (1)


Permítanme que ponga al burro por delante. Luego iremos al meollo de la cuestión. ¡Ah!, el burro soy yo. Y es que me habían dicho en reiteradas ocasiones que el ayuntamiento realejero no contestaba a los escritos que le dirigían los ciudadanos. Y uno se lo cree cuando lo sufre en carne propia. Pues sí, no contesta. ¿De quién es la culpa? ¿Del alcalde, al que se dirigen todos los escritos por registro de entrada? ¿Del concejal al que, supuestamente, se deriva la comunicación en función de lo que en el mismo se demanda? ¿Al secretario particular del Alcalde que filtra todo lo que pase por sus manos? ¿Al asesor número siete, ocho o nueve del cargo político dos, tres o cuatro que en ese justo momento, qué desgracia, se halla ocupado en redactar el panfleto diez, once o doce del partido político por el que se presentó en un puesto tal que no salió “elegido” concejal y por eso fue “libremente designado” cargo de confianza? Pues sí, apreciados escribidores dispersos por la geografía realejera, no sigan remitiendo peticiones indecorosas, pues no hay un ‘jodido’ papel en el que poner en Arial, tamaño 72 o más, y en mayúscula y negrita, un rotundo adverbio de negación. Sí, estimadísimos fisgoneadores, yo también sigo esperando.
¿Dije –escribí– antes panfleto? Seguro que estaba pensando en uno que CC  de Los Realejos repartió por la Cruz Santa. El inciso: sigo en la duda, que alguien me lo explique, de si el gentilicio es cruzantero o crusantero. Pero es lo de menos. Tanto asesor, tanto cargo, tanto enchufado y la cantidad de faltas de ortografía sigue marcando la tónica. Claro, la culpa es de los maestros, qué otra cosa va a alegar CC. Me encanta que ya reconozcan que gobiernan en minoría, pero como no hacen el más mínimo caso a los consejos, así les va. Les señalé hace unos días que ahora es cuando hay que negociar los asuntos y no llevarlos a las sesiones plenarias por urgencia o sin informe favorable –por escrito– de secretaría y/o de intervención. Otra consecuencia de la nefasta gestión de los maestros de escuela que no los enseñaron a las operaciones matemáticas más elementales, a saber, 12 es mayor que 9. El final de comunicado no tiene desperdicio: Desde el Comité Local de CC apoyaremos cualquier decisión que tome nuestro alcalde…Sublime. ¿Se imaginan que se les hubiese colado un “no”?
Ya que estoy hablando –escribiendo– asuntos en los que mento la profesión docente, quiero romper otra lanza a favor de una las facetas educativas: la enseñanza de personas adultas. Que sí, que sí guarda relación con todo lo anterior. Te lo explico. Álvaro García me invitó hace unos dos meses a un programa radiofónico que realiza con ese tipo de alumnado. Fue en Radio Arena y ya lo mencioné en este blog. Pero cuando acabó el susodicho, estuvimos hablando buen rato en la acera de la calle San Isidro. Uno era sabedor de su anterior trayectoria en Radio Realejos con “El pupitre, la radio en las aulas de adultos”, adonde también tuve la oportunidad de acudir. Y allí desarrolló una magnífica tarea en pro de la EDUCACIÓN., con mayúsculas. Y por la que no recibió ni siquiera una respuesta de “sus ilustrísimas”. Silencio, no sabe, no contesta, indiferencia al canto. Unos escritos que llevan en alguna dependencia municipal más de dos años y que los propios alumnos para los que se gestó el proyecto no entienden cómo pueden pasar estas cosas. Parece que interesa más convocar ruedas de prensa para explicar que la policía municipal se lleva todo el presupuesto.
La próxima vez que tengamos la necesidad de cursar una solicitud al ayuntamiento de Los Realejos, adjuntemos un folio en blanco para que nos respondan, porque el único derecho que tenemos bien reconocido es el de pagar religiosamente para que ‘nuestros representantes’ cobren, y bien, a final de mes. Eso sí, bastante poco, porque hay meses que más de una treintena de policías percibe una cantidad superior a la de quienes se dedican las 24 horas del día a la noble causa de velar por ‘sus’ intereses. Incluso enfermos los vemos al pie del cañón, jamás delante, qué desdicha.
Como saben mi opinión acerca de los parches que se están poniendo para capear esta crisis que nos asola, y nos azota, mañana daré a conocer otras propuestas que, casualidades de la vida, también van en la dirección de acometer una profunda reforma de ese lobo hambriento y feroz denominado Administración. O lo mismo es loba, vete tú a saber.
(Seguiremos mañana)