viernes, 2 de julio de 2010

Cachondeo


No es que me encante el término utilizado como titular, pero esta crisis está dando lugar a situaciones grotescas y provocando hilaridad. Dejémoslo así. El culmen de los despropósitos está sucediendo en las diferentes sesiones plenarias en las que se acomete la reducción del salario de los excelentísimos señores políticos. Viene a resultar que la Federación Española de Municipios y Provincias  (Femp) dio unas instrucciones al respecto. Que cada cual, por supuesto, ha interpretado como mejor le ha venido en gana. Pues no quisiera pensar que como no saben leer, lo hacen sin mala intención. ¿Iluso? Iluso yo, de ninguna manera, gilipollas puede que sí, pero jamás quimérico. Te pongo unos ejemplos:
Arona, municipio sureño y turístico, cuyo alcalde cobraba solo unos 80.000 euros anuales. Según tengo entendido, algo más de lo que percibe el Presidente de Canarias. Alberto (Berto para los amigos), alcalde aronero, debe gastar mucho en teléfono (que lo paga el ayuntamiento, pero no se lo digas a nadie). Se ha rebajado el 10%. Haz tú la cuenta (¡Ah, Carlos!, voy a poner la etiqueta de matemáticas por estos porcentajes, qué te parece). Si yo divido la cantidad resultante entre 12 meses del año, me sale 6000 euros. Íntegros, en bruto, me dirá el ínclito. No importa, le digo yo. Y tiene la cara de manifestar que como lo tenía (el sueldo) congelado desde 2008, si esta crisis no hubiese llegado, habría tenido que incrementárselo un 4,3%. Chiquito morro. Los concejales se redujeron entre un 6 y un 8 por ciento. Pero algunos alcanzaban la friolera de 60.000 euros per cápita. Y estudia tú, tolete. Hinca codos y saca dos carreras y realiza un máster cada semestre. ¿Fracaso escolar? Y un churro.
Pero hete aquí que en La Orotava (también gobierna CC), antes de aplicarse la rebaja (sí que estuvo avispado Juan Dóniz), se aplicaron el incremento aludido en el párrafo anterior, con lo que la reducción quedó fijada en una mínima expresión. El PP votó a favor y el PSOE se abstuvo. Hay que guardar la ropa por si acaso. Porque en Candelaria, donde gobierna el PSOE, a los del PP en la oposición no les pareció bien, estimaban que era poco el decremento. Ahora, los gobernantes salieron raudos y veloces para señalar que algunos funcionarios cobran mucho más que el alcalde. Del sueldo de la Virgen Morena no dijeron nada. Y en Los Realejos (no se sabe quién gobierna) tuvo que ser la oposición (PP y PSOE) la que pusiera las condiciones, porque si dejan a CC, con un ligero maquillaje ya hubiesen cumplido. Por aquello del que dirán.
No me negarán, mis apreciados seguidores, que estamos rayando el esperpento. Que se impone que alguien con dos dedos de frente ponga coto ante tanto desaguisado y actúe con un mucho de ecuanimidad. Y que se fijen unos criterios válidos para todo hijo de vecino. En ello estábamos cuando apareció Soria y exclamó: ¡nadie cobrará más que Rivero! Y se oyó tremenda carcajada en los fiordos noruegos, mientras los salmones huyeron despavoridos. Oye, se rumorea en Las Palmas que José Manuel va a querellarse contra él mismo para ver si gana de una vez un juicio. Lleva una racha.
Ya saben que se presentó la guanchancha. 92 hombres y 8 mujeres, respetando escrupulosamente la ley de la paridad. Que se van al Baile de los Enanos, como ya dijimos. Dicen que proceden de otros cuerpos ya existentes. No lo entiendo: ¿desnudar a un santo para vestir a otro? Primera hornada a la que Paulino, con semblante castrense cual general al uso, pasó revista, tras lo que Ruano y él mismo proclamaron, urbi et orbi, las excelencias de los graduados, la seguridad en las puertas de colegios e institutos, el ataque inmisericorde al menudeo… En suma, ya semos una nación.
Se creían, ilusos ellos (Ruano y Rivero), que Fraga se iba a estar quietito. Se montó una policía infantil. Treinta guanchanchitos de 11 años, mes arriba, mes abajo. Uniformados, que no disfrazados, de los pies a la cabeza. ¿Quién lo paga? Y aguantaron, los pobrecitos, los discursos de José Miguel y se hermana, para que todo quede en casa.
Esto es un país de locos, un país de pandereta, un país de mantilla y peineta… Esto no es un país. Esto es una panda de inútiles que nos toman por idiotas. Lo malo es que lo tenemos asumido. Cállate bobo, que para la entrada diaria te sobran temas.
El contrapunto: felicidades por la muestra “Piel de metal. Arte. Calle”.