viernes, 13 de agosto de 2010

Por la Villa de Viera


Felices se las prometen los populares realejeros. Parecen que navegan de una manera tan placentera hacia el puerto de la próxima convocatoria electoral (mayo de 2011), que olvidan que no siempre las encuestas son fiables. Entiendo que existen demasiados condicionantes sujetos a posibles desviaciones, que podrían aguarle la fiesta, perdón, la travesía. Es cierto que a nivel nacional los vaivenes de Zapatero han posibilitado el ascenso del PP. Pero, sin embargo, esas mismas encuestas siguen concediendo una muy baja valoración a su líder. Y no debería soslayarse ese detalle de suma importancia, porque nadie encomienda su fe ciega en un proyecto que atisba puede ser mal dirigido.
Por supuesto que la política municipal –yo diría gestión– es algo bien distinto. Pero aconsejaría (qué atrevimiento, osado de mí) a Manolo Domínguez, que bien contento parece estar por lo “que le dicen” en el pueblo, fuera algo más comedido (hablando en cristiano, que no se le subieran ya los humos a la cabeza), pues parece olvidar que en el anterior mandato, que no legislatura, el de 2003 a 2007, el Partido Popular gobernó en Los Realejos con Coalición Canaria. Y en las declaraciones de aquel entonces no salían tan mal parados los concejales de CC. No eran tan malos timoneles (hemerotecas al canto) como ahora se pretende descubrir. Desconocen hacia dónde se dirige el barco en el que se han subido y con el que dicen sentirse identificados. Lo único que buscan es navegar y navegar. No importa que no haya un destino claramente trazado, para ellos esto es secundario. Dan tumbos de un lado para otro y se mueven al son de una música que ni saben de dónde les viene.
Presume Manolo, por lo que he podido leer, de entenderse a la perfección con los afiliados ‘descontentos’ del equipo de Alfonso y Oswaldo. Ello deberá significar que les hará perder al menos tres o cuatro concejales en esa próxima contienda. No obstante, observando lo que ocurre en Santa Cruz con el “angelito” y el pacto en el gobierno regional, uno se pregunta si estos mimetismos son realmente posibles. Porque no me cuadran expresiones como la siguiente: Para nosotros, en política no todo vale. No comulgamos con la mentira, con el desplante, con la ignorancia, con el engaño. Vamos de frente, mirando a los ojos, sin tapujos, hablando con firmeza y sin que nos tiemble el pulso. Basta con trasladarnos a las comunidades valenciana o madrileña para mostrarnos desconfiados con estos discursos. Pues si hay alguien que no se destaque precisamente en firmeza de pulso es Mariano Rajoy, al que no hay medio de comunicación (incluso los afines) que no tache de pusilánime.
Me consta que en el PSOE realejero algo, asimismo, se está moviendo para intentar recuperar posiciones de antaño. Formación política que podrá asumir perfectamente lo de nos sentimos comprometidos con nuestra gente, con trabajar duro para levantar un municipio que se siente ahogado y hundido en estos momentos. Muchas promesas y pocas realidades. No hay más que levantar la cabeza y ver lo que nos rodea. El cambio está al llegar, depende de todos. Si comparamos los enunciados en cursiva con los comunicados de la agrupación local socialista, las concomitancias son abundantes.
Que los próximos meses habrá inauguraciones a mansalva es algo que no nos deberá extrañar lo más mínimo, Manolo. ¿O es que en los municipios y comunidades gobernadas por los populares eso no va a suceder? Seamos consecuentes. ¿Que CC está nerviosa en Los Realejos? Muy cierto. ¿Que el PP está en un momento dulce por lo que comenta la gente? Muy cierto. ¿Que el PSOE está haciendo movimientos para “romper” con el anquilosamiento de esta última década? Muy cierto. Pero la última palabra la tenemos nosotros. Y ya hemos aprendido bastante y pretendemos para nuestro pueblo algo más que buenas intenciones y cabezas de lista con gancho o atractivo. Estaremos ojo avizor para estudiar la conformación de equipos cohesionados y preparados para los retos pendientes, a los que deberán enfrentarse los gobiernos municipales con la ilusión que se perdió en los dornajos de sueldos y prebendas.
No vendan, pues, la piel antes de que el bicho sea cazado. Pero queda la invitación para que prosigan con ese entusiasmo. He pensado en muchas ocasiones que el pacto PP-PSOE que se fraguó en Puerto de la Cruz en 2007, puede ser factible en Los Realejos en 2011, porque creo va a resultar muy complicado que alguno alcance la mayoría absoluta.
Lo dejo, estoy sudando. Este calufo me tiene agostado. Hasta mañana. ¡Por las lágrimas de San Lorenzo, que refresque un fisco!