miércoles, 11 de agosto de 2010

Redes de La Gomera


No, no se trata de esa acepción en la que pensaste (conjunto de personas organizadas para un mismo fin), sino en la de un conjunto organizado de diferentes elementos, especialmente hilos conductores. Vale.
Como el blog se puso bobo ayer y no dejaba observar las fotografías de Gran Canaria que a modo de presentación se hallaban ubicadas en la parte superior de la columna izquierda, he insertado (con un nuevo procedimiento, hay que ir aprendiendo) otras de La Gomera y parece que me hicieron más caso. No quisiera pensar  un servidor que (in)determinado periódico de esta isla picuda me haya saboteado el proyecto por la obstrucción que mi ordenador, sin remilgos ni tapujos, lleva a cabo con el susodicho y su peculiar campaña por un quítame allá el “gran”. Dicho lo cual, y que sí sirva de precedente, entremos directamente en el meollo de la cuestión.
Casimiro Curbelo, presidente del Cabildo de esa isla a la que suelo trasladarme cada vez que el cuerpo me lo pide, se muestra satisfecho por las obras que se han realizado en el tendido eléctrico. Las condiciones lamentables del cableado  (baja tensión) podían dar lugar a fatídicos accidentes, con la posibilidad añadida de incendios forestales, por lo que, parece ser, las nuevas instalaciones invitan al optimismo y propenden a la alegría de las autoridades de la isla con cuyas aguas dicen que se bautizó América. Algo que no acabo de creerme, pues en aquel inmenso continente debían existir en las postrimerías del siglo XV chorros mucho más grandes que el que discurre por Las Mimbreras.
Si el señor presidente está contento, no soy yo nadie para inmiscuirse en cuestiones de confianza en las cosas bien hechas. Que deberá ser así, a tenor de lo leído en diferentes medios de comunicación. Pero (siempre el dichoso pero) como mero aficionado a la fotografía, como simple observador de la naturaleza, me atrevo a realizar una sugerencia, que ni siquiera sé si es factible. Y en la que habrán pensado muchos de las que arrastramos una cámara para inmortalizar el vuelo de un cernícalo, el navegar sereno de una lancha o el intenso colorido de un cardo florecido. Y no me digan que con el Photoshop lo podemos arreglar. Me niego. Esos trucajes no me convencen.
En la ilustración que acompaño observamos una casa asaeteada por lindos cables de luz y teléfono. Y tal vez no sea un ejemplo de lo más significativo. En la zona de Las Hayas no hay manera de enfocar una palmera sin que te aparezca la línea negra que atraviesa la foto. Lo mismo en Igualero o en cualquier otro caserío de su geografía. Me recuerdan estos trazados las cañerías de agua que hallamos en el sur de la isla de Tenerife. La carretera de Adeje a Guía de Isora es harto significativa. Da la impresión de que todos los vecinos están peleados y cada uno se fabricó su caminito. ¿No me digas que tú no te has fijado?
Quizás podría ser esta propuesta una iniciativa a tener en cuenta. Podría intentarse buscar posibilidades para que haya una única conducción desde la que se acoplaran las diferentes acometidas domiciliarias. Lo que se pone sobre la mesa sería algo parecido a una red de saneamiento. Nadie se imagina que cada vecino deba llevar su tubería (con aquello) hasta la depuradora. Soy consciente de que a las compañías que transportan la energía eléctrica les importa (iba a escribir ‘un pimiento’) mucho menos el paisaje, la ecología, el medio ambiente y todo eso, que la rentabilidad de su negocio. La prueba también la encontramos en cualquier núcleo urbano de cierta entidad, cuando las fachadas de las casas son masacradas por tremendos pegotes enrollados.
Mira a ver Casimiro si el ofrecimiento es viable, porque entiendo que la isla mejoraría muchísimo. Puede que sea difícil, pero tú –me dicen– estás acostumbrado a los grandes retos. Ya que antes lo menté, recuerda cómo fue Colón hasta el Nuevo Mundo. Y él llegó. Le costó, pero llegó. En fin, estudia eso. Cuídense del calor.