martes, 3 de agosto de 2010

Serpientes de verano


Antes, en los tiempos gloriosos del periodismo, cuando se salía en busca de la información y no te llegaba enlatada desde agencias y gabinetes, era normal que las denominadas “serpientes de verano” elevaran al rango de noticias simples rumores que llegaran a los oídos del ‘cazador estival’. Ahora, por mor de la crisis, los políticos se quedan en casa repasando apuntes para septiembre y hay abundancia de asuntos a tratar. Bueno, para ser exactos, alguno sí se va. Menos días, pero se ausenta. Como Rajoy (que ya de por sí suele estar bastante ‘ausente’), personaje designado por Aznar y que –el pobre– no levanta cabeza. Quiso apuntarse un tanto con el vídeo y se olvida del cinturón. A este hombre, mediocridad política personificada, le llegan a salir las cosas meridianamente bien, y, como decía mi madre, hay que hacerle más grandes las puertas de La Moncloa. O ponerle más leones en San Jerónimo, porque se inflan… Vaya que se inflan.
Soria y Paulino, Paulino y Soria, que tanto monta el uno como desmonta el otro –y a la viceversa, que mentaba el gran Juan “Espuela, allá por La Gorvorana–, se han subido a la red. Ya era hora, porque laboraban sin ella a expensas de darse un tremendo costalazo. Del husmeo pertinente me quedo con la duda de cuántos años trabajó el presidente en ese terreno pedregoso de la educación (en esos molleros escolares, en canario). Pero me gustó, sin embargo, que se declare admirador musical de la Agrupación Folclórica de Higa, grupo al que pertenecí bastantes años. Y aprovecho para indicarle que les eche una mano, porque este año –el otro día, sin ir más lejos– se las vieron y desearon para sacar adelante el Festival Internacional de Folclore Arautápala, novena edición. Menos mal que Benito, alma máter de Higa, tiene más moral que la Cooperativa de Benijos, que si no, otro quíquere cantaría (no escribo gallo, porque no está claro el tema de sus peleas). Tanto es así que debe esperar años para cobrar lo que los ayuntamientos participantes le prometen. A pesar de eso, él persiste. En la de Soria se atisba mucho más lo que por estos lares denominamos a un echadito pa´lante. Aunque con sentimiento. No entiendo la postura con el timple. ¿Lo toca, lo mira o lo maltrata? Espero que no vaya de tal guisa por el Roque Nublo, no sea que se venga abajo y obstaculice otra carretera. Como soy ignorantón perdido en eso del Facebook, observo que no soy amigo de ninguno de ellos. No me tienen en su círculo. Y bastante que me alegro.
Uno podrá compartir o no los modos de Isaac Valencia en su política municipal. Pero debería servir de ejemplo a otros alcaldes ‘parados’ de este Norte. Que los hallamos en el mismo Valle y parecen no pintar gran cosa en esa maquinaria partidaria. Al alcalde villero se le presentó un grave problema con los accesos a las playas. Dio un moquete en la mesa, agarró el teléfono y al par de días ya había dinero suficiente para acometer urgentemente las obras necesarias. En Los Realejos tenemos El Socorro, Castro, La Fajana y Los Roques. Casi todas ellas enclavadas en el Paraje Natural de Rambla de Castro. Hace una semana, muchos oyentes de cierta emisora de radio apagaron el receptor porque sintieron vergüenza ajena ante las declaraciones de un concejal realejero al que se le preguntaba sobre este particular. Oswaldo presume de ‘pelearse’ con quien sea con tal de defender los intereses y el bienestar de sus conciudadanos. Ja y ja (sin clave). No solo no lo vemos, sino que muchos, me incluyo, pensamos que no pinta absolutamente nada en ATI, y, por ende, en CC. Es más, tengo el presentimiento de que más de uno está dando demasiados pasos para el desmarque correspondiente en el supuesto de que los resultados no sean satisfactorios. He escuchado declaraciones de Hermógenes, Manolo Reyes, Juan Damián Gorrín, por ejemplo, en las que la “I” de ATI no les parece suficiente para definir su independencia dentro de la independencia. Y en el caso del Realejo, puede que la organización pretenda ‘cobrarse’ la traición de Amaro en su pacto con el PSOE. Aquella noche de los cuchillos largos. Que luego acabó como el rosario de la aurora.
Hasta mañana, mis incondicionales.