domingo, 12 de septiembre de 2010

Sara


Existe la altísima posibilidad de que haga una excepción. A pesar de haber manifestado por activa y por pasiva que este blog no era periódico, ni revista ni nada por el estilo, sino un simple vehículo de expresión de mis propios pareceres y comentarios, voy a tener que romper la norma. Aunque, ya se sabe, se inventaron para no cumplirse, para que uno se las salte a la torera cuando le venga en gana. La prueba la hallamos en la enorme cantidad de leyes que existen, la manía de seguir legislando ante cualquier anomalía que se nos presente, y lo mal que funciona la justicia. Compadezco a los jueces en su vano intento de cuadrar faltas y delitos en esa maraña legislativa. Las sentencias las debería poner un programa informático.
He leído en estos días que Sara Carbonero quiere escribir. Les juro que sigo teniendo serias dudas. No sé si es periodista, modelo o un invento de Tele 5 para atraer audiencias. Yo la comparo con Cristina Tavío. No me preguntes el porqué. Sácale tú los parecidos. Lo mismo es el típico personaje que siempre hace falta en todo colectivo que se precie. El contrapunto, quizás. Como Casillas siempre me ha parecido una persona bastante celosa (que tiene o manifiesta celo) con (de) su vida privada, creo que bastante difícil lo tiene ahora. Fíjate tú que puse a Google a buscar imágenes de la susodicha y ¡agüita! Salieron a porrillo. Ni la Campbell esa, tú. Me negué a colocar la del beso. Esta de hoy es más discretita.
Debe estar nuestra protagonista cansada de “dar la cara” y pretende demostrar algo más. Mientras encuentra el medio –no atisbo que le sea demasiado complicado ni suponer un esfuerzo desmedido–, le ofrezco, humildemente, este blog para que se vaya haciendo un huequito abriéndose paso en este difícil mundo de la escritura. Ruégole, pues, a quienes tengan acceso a este entrada dominguera (día futbolero donde los haya), le hagan llegar mi propuesta para que comience el periodo de prácticas cuanto antes. Al loro, Salvador, llama a Juanito Cruz y que mueva hilos en la capital. Cobrar, lo que se dice cobrar, me parece que lo tiene complicado, pero la repercusión en el pueblo va a ser muy importante y trascendente. Tiemblen candidatos a las locales de 2011, los vamos a eclipsar. Y de camino pueda echar una mano a Basilio en su Realejos Deportivo, pero sin extenderse mucho pues hay que especializarse en asuntos más dispares.
Me parece que ya lo estoy viendo: la foto arriba, en un cuadrito a la derecha (o a la izquierda, no haya malos pensamientos), con esa mirada penetrante, esa sonrisa (¿etrusca?) –perdón José Luis–, y el lema. No puede faltar el lema: Casillas del Ángel (qué majorero me quedó). Como punto de partida le dejaría una cuartilla, que no es cuestión de abusos ni agobios en esos momentos complicados de los inicios. Nada de crónicas futbolísticas. Nada de cotilleos ni ensayos de prensa del corazón, que después hay que pagar servidumbres cuando comiencen las derrotas, las espantadas o las rupturas.
El principiar la andadura en otoño implica grandes ventajas. Caliente, caliente, eso. Y la temática que vende es la relacionada con la política (y los políticos). Vamos a ver más obras en estos escasos ocho meses que en los más de tres años anteriores. Las más en proyectos, pero de ilusión también se vive. Y Sara debe tener un don especial para sonsacar, para extraer el jugo, para penetrar en el interior de las mentes… Como chillaba mi sobrino Fabián en una excursión por La Gomera: ¡paraaa!
Me temo que me va a durar poco. Pero merece la pena intentarlo, ¿no crees?