viernes, 8 de octubre de 2010

Accesos a Los Realejos

Como el actual equipo de gobierno municipal en Los Realejos es tan dado a poner en solfa lo que (no) se hizo en años atrás, y observando que no progresa esa flamante vía de Los Barros (que nos vendieron en “La Voz de Los Realejos” con hermosas infografías), un sufridor automovilístico (yo mismo) preguntaría qué se ha hecho en estos últimos mandatos por mejorar la decepcionante situación. No hace falta ser un lince para comprobar que la zona industrial no puede avanzar mientras Los Cuartos no dé salida al tráfico que genere. Y párate de contar porque no hay más. La tan vilipendiada Avenida de Canarias, esa calle maldita construida sobre un barranco, viene a resultar ser la única escapatoria posible. Pero de ella comentaremos algo mañana en relación con la apertura del edificio de aparcamientos.
Hemos escuchado los lamentos de Oswaldo acerca de la postura de los dos grupos de la oposición (PP y PSOE) en contra de la tabla de salvación que le resta para presentarse ante el electorado en mayo de 2011 con un fisco de credibilidad: la zona comercial de La Cruz Santa. Pero como me han hecho llegar unas aclaraciones bastante sustanciosas, viene a resultar que de zona comercial nada de nada. Es un proyecto antiguo, y creo que ni debatido con fundamento en órgano de gobierno alguno, al que el señor alcalde quiere destinar una partida que estaba programada para la tan ansiada ampliación del Callejón (motivos habrá para tal denominación) de Los Cuartos. Deberá ser que quiere congraciarse con sus antiguos pacientes, a la par que Tomás estará pensando lo que decir a sus paisanos. Y aprovechando las reformas de las zonas comerciales de Realejo Alto, San Agustín y Toscal-Longuera (sin comenzar), qué menos para ofrecer a la precitada parroquia (La Cruz Santa).
Han sido varias las ocasiones en que este pretendido cambio ha sido llevado a pleno. Da la impresión de que al alcalde se le ha hecho imposible hallar una salida (y nunca mejor dicho) que facilite el ensanche de Los Cuartos a través de las oportunas negociaciones con los propietarios respectivos (parece que son once). Si ni siquiera sabe ‘negociar’ con alguno de los dos grupos opositores para convencerlos de la bonanza de su pretendida permuta, qué podemos esperar de hablar con quien debe ceder 2 metros cuadrados, como es el caso de uno de los ‘terratenientes’ limítrofes del callejón. No creo que sea la vía de urgencia la más adecuada para tratar el particular en sesión plenaria, máxime cuando tal (la urgencia) no es puesta en práctica para resolver el asunto que comentamos (ensanche de Los Cuartos) y que viene rodando desde 2002. Tan claras deben tener las ideas que en una ocasión de las que Amaro se ausenta, es el propio primer teniente de alcalde, y concejal de La Cruz Santa, el que deja el asunto sobre mesa. Pero más esperpéntico aún fue la intervención en el último pleno (el jueves de la pasada semana). De pena la mise en scène (que dirían los franceses) de un actor venido a menos. ¿Cómo no se le ocurrió el llamar a Manolo y a Miguel Ángel un día antes y evitar el lloriqueo para que se abstuvieran, para que miraran para otro lado? ¿Y esa abstención, Oswaldo, los iba a exonerar de su responsabilidad por hacer caso omiso a las prioridades? ¿Ha visto usted cómo queda la zona de la rotonda de El Castillo desde que cae un aguacero normal y corriente? ¿Ya se olvidó de los recientes desastres meteorológicos? ¿O acaso Salvador no sabe de lo que habla? ¿Se salta a la torera las prioridades establecidas en función de los posibles votos de castigo en una zona bastante fructífera en ellos en estas dos últimas citas?
Si todo lo anterior no fuera suficiente muestra, me permito transcribir una nota que me hace llegar el secretario general de los socialistas realejeros en relación con el retraso en la apertura del nuevo centro social de La Cruz Santa. Parece que las dilaciones (unas conscientes, otras no tanto) son moneda de cambio para este (des)gobierno que sufrimos. Nos dice Miguel Ángel:
El tema del nuevo centro social de La Cruz Santa tiene una explicación  de por qué no se ha inaugurado. Como saben, está construido sobre una unidad de ejecución, unidad de la que el ayuntamiento tuvo que haber redactado un proyecto y desarrollar su urbanización; sólo así se podría tomar posesión del suelo al que están obligados a ceder los propietarios y proceder a construir el equipamiento. En el momento actual, nada de lo anterior se ha hecho. Además, el centro, que tiene un exceso de cabida, está construido sobre  suelo privado hasta tanto no se redacte el proyecto, se eleve a  escritura pública y se inscriba en el registro de la propiedad. En resumen, siete años de mandato sin una sola obra significativa en La Cruz Santa, seguro ha puesto nervioso a más de uno, que teme que le vaya a pasar factura electoral.
Ahí queda eso. La impresión que uno tenía era que el alcalde fue al último pleno con ligero dolor de cabeza porque no le causó efecto el xumadol que se mandó un rato antes, lloró un fisquito (pero no convenció a los feligreses) y luego vendió la maldad de doce concejales por dejarlo solo ante el peligro. Es difícil actuar con estos procederes cuando los ‘contrincantes’ saben de tus debilidades. Y no debe, ni puede, olvidar el alcalde que ya formó pacto de gobierno con ambos, por lo que jugar con las cartas marcadas le va a resultar complicado.
Hasta mañana en que espero seguir viendo a un policía aconsejar a mucho carota que deje expedita la Avenida de Canarias porque ya no hay excusa que valga.