miércoles, 27 de octubre de 2010

Cambios posturales

En uno de los días de ausencia me llamó el compañero, y mejor amigo, Ángel González. Se hallaba el hombre preocupado por los movimientos supuestamente telúricos habidos en el ejecutivo canario. Aunque en el fondo opinaba, al igual que un servidor, que las escenificaciones y pantomimas deberían ser generosamente castigadas en la próxima, e inminente, refriega electoral. A pesar del “no me lo esperaba” que nos espetó el político por antonomasia de estas ínsulas al brindarnos aquello de “éramos como una familia”. Porque el que Paulino (Rivero) y José Manuel (Soria) crean a pie juntillas que los canarios somos imbéciles redomados, va a ser que no.
Al retorno compruebo que será el propio presidente el que asuma la Consejería de Turismo, aunque nombrando a una persona (Ricardo Fernández) de marcado perfil técnico para que gestione el entramado. Como no era Rita santa de mi devoción (sí debía serlo para los funcionarios de los ayuntamientos), estimo que nadie mejor que Rivero para soportar sobre sus acostumbrados hombros tan pesada carga. Como es tan viajero –tan romero–, sabe de primera mano la problemática de los traslados, retrasos, pérdidas de maletas, huelgas de controladores y ese largo etcétera que ahora mismo estás tú pergeñando. El helicóptero también, faltaría plus. ¿No lo ves ahí en la foto con esa cara de comandante en jefe pasando revista a su tropa?
La ‘nueva’ vicepresidenta, María del Mar Julios –junto con Fernando Bañolas–, tiene ante sí la misión no de preocuparse por los parados e intentar buscarles un trabajo, sino de que CC levante cabeza en Gran Canaria, algo que a seis meses vista de las lecciones se antoja disyuntiva de difícil solución. Desde la isla picuda, y aprovechando que el Barranco de San Felipe desemboca en Playa Jardín, ya ha iniciado peculiar campaña ese que tú sabes y que a ‘diario’ nos sorprende con genuinas iniciativas dirigidas hacia la tercera archipielágica. Ha pasado a ser la “vampira” (ya fue consejera de Sanidad), porque nos roba la inigualable sangre guanche para realizar transfusiones a la sombra del Bentayga y resto de los cuatro secarrales. Pero que no se descuide mucho el “Pollo del Sauzal”, porque estas veleidades acaban pagándose. Tanto el apoyo a Zapatero como el mantener un gabinete antinivariense son actuaciones que no conducen a la mejora de las relaciones diplomáticas que nos abocarán (vocablo marinero) a la independencia, meta añorada por los cuatro machangos de siempre, aquellos que sitúan el centro del mundo en determinado lugar de la masa corporal –situado justo encima de la ‘segunda cabeza’, a decir del viejo pero sexualmente muy activo adalid del áfrico– llamado ombligo. ¡Ah!, de calificativos y otras nominaciones no me echen culpas. Indaguen.
Ustedes recuerdan a la perfección que estas estrategias y amagos de ruptura entre PP y CC se iniciaron con la propuesta soriana de reducir Consejerías y, por ende, altos cargos en el organigrama gubernamental. A lo que Paulino, cual quíquere revirado, contraatacó con un cango por fuera y calificó como una solemne tontería y que el gobierno no estaba para tales nimiedades. Pues mira tú que en la primera intervención que escucho a Rivero viene a dar la razón al líder de los populares canarios, pues si ahora reconoce y presume de un importante ahorro con este reajuste, deberemos entender que le está dando la razón al que fue su Consejero de Economía y Hacienda. En definitiva, les importa un plátano mayero el que se te quede una cara bobo de no te menees. El señor presidente practica hasta sus últimas consecuencias lo de “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”.
Entiendo que en estos días pasados plumas mucho más cualificadas hayan incidido en el esperpento canario. Hoy decimos ‘blanco’ y mañana ‘negro’ y aquí no ha pasado nada. No hay siquiera matices. No, a la blanca o a la negra, como jugábamos en la dulce infancia. Luego tenemos la osadía de criticar a Zapatero por idénticos, y veleidosos, planteamientos. Nos sostiene –es un decir– el gobierno de la tercera fuerza política en número de diputados. No obstante se mantiene el apoyo del PP en Teobaldo Power. Porque allí tienen todos acomodo. Y pesebre en el que alimentarse durante un semestre más. Al menos hasta que en mayo de 2012 se vuelvan a repetir resultados, pactos y componendas. En ese entonces, te lo puedo asegurar, Paulino Rivero, no volverá a su escuela de El Sauzal, porque ya contará con 60 abriles y aunque no podrá acogerse a la jubilación anticipada continuará agasajado y encantado en eso de la cosa pública, el bien común y el interés general. Y lo acompañarán… ¡Vaya que lo acompañarán! Una inmensa cohorte de ‘caras’ harto conocidas, de toda ideología y condición, volverá a sentarse en el lugar de costumbre. Y cuando ello se produzca, nosotros aplaudiremos a rabiar porque volverán las oscuras golondrinas…