martes, 12 de octubre de 2010

Dos de CC y una del PSOE

En una entrevista que leí este fin de semana pasado, Wladimiro anunciaba que no volvería al Cabildo. No sé si deja la puerta abierta para cualquier otra institución o significa ello el abandono total de la política. Haciendo una excepción, y que sí sirva de precedente, rogaría a quienes tienen poder decisorio en la elaboración de las listas  de CC que lo pongan en la del Parlamento. De esa manera el señor Rodríguez Brito tendría la oportunidad de poner en práctica sus magistrales lecciones domingueras. Y elaborar leyes que defiendan al campesino y no la paloma turqué. Que haga posible que un joven compre un pedazo de terreno y dedique sus ratos libres a cultivar papas o millo. Pero que le permitan levantar las cuatro paredes derruidas del viejo chozo y no le pongan tantas pegas y trabas. Que limpie el terreno y no esté todo lleno de matos, con el consiguiente peligro para que se produzcan incendios. Incluso el padre (jubilado) bien podría echar una mano en las labores agrícolas. No creo estar exponiendo una situación extraña para el profesor universitario y conocedor de la realidad del campo isleño. Por lo que mi planteamiento va completamente en serio. Incluso tendría tiempo sobrado para seguir escribiendo. Ya lo dijo tiempo atrás un diputado socialista, Juan Carlos Alemán: se trabaja poco (pero se cobra bien).
Oswaldo Amaro, todavía alcalde realejero, arremete contra los dos grupos de la oposición con un bosquejo bastante simplista. Los acusa de apoyar (con voto afirmativo o abstención) un proyecto (el de San Agustín) y negarse rotundamente a otro (La Cruz Santa). Pero el político nacionalista obvia los porqués. Y al ciudadano no se le debe tergiversar los asuntos de esa manera. Porque doce concejales (y dos formaciones políticas) no pueden ser tan ‘tontos’ como para adoptar una postura sin haber sopesado las posibles consecuencias. Da la impresión de que nuestro alcalde está con el pensamiento fijo en mayo de 2011 y no mide bien los tiempos actuales. El (mal) ejemplo del funcionamiento de la Mancomunidad parece no haberle hecho demasiado efecto. He escuchado las explicaciones del PP y del PSOE y debo manifestar abiertamente que me convencen. Siento que sean los habitantes de La Cruz Santa los engañados. Porque CC les está vendiendo una moto estropeada. Como sé que nadie me va  a hacer caso, propongo que se reúnan los representantes de los tres grupos en cualquier local del barrio, convoquen al vecindario, expongan sus argumentos y se sometan al interrogatorio pertinente. Luego, que cada cual extraiga los resultados que estime convenientes. Y en mayo, a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Como decía el amigo, p´a mí, insisto, p´a mí, que a estas buenas gentes las tienen con una venda en los ojos. Yo también soy uno de los sorprendidos con ciertas apariencias y posturas del bien quedar.
Y la última, del PSOE. Hombre, yo no quisiera ser pesimista, pero la realidad me señala que el caminar de la perrita no es el más adecuado. Tampoco pretendo recordar los últimos coletazos de la UCD en 1982, cuando Felipe arrasó. Pero al Partido Popular, con todos los casos que tienen encima de corrupción y falta de un líder carismático, se lo están poniendo a huevo. A este paso ganará las elecciones en 2012 si despeinarse, sin salir de casa a explicar mínimamente su programa electoral. Es más, ni falta que le hace (el programa). Debemos reconocer, no obstante, que el guión lo tienen bien estudiado. Lo del enemigo está en casa es algo que los socialistas han practicado a la perfección. Cada militante parece llevar su armamento siempre dispuesto. A las primeras de cambio saltan a la yugular cual guerrillero experimentado. Y la combinan (el arma) con una lengua de lo más danzarina. Parecen saltapericos de feria. Los periodistas se frotan las manos, pues no es necesario correr detrás, o en pos, de la noticia. Te viene rodando. Y como bien cierto es que los resultados en Santa Cruz marcan mucho en el cómputo cabildero y parlamentario, un ojeador desde la distancia –yo mismo– le señalaría a José Miguel que estaría de acuerdo si no desapareciera a Santiago Pérez solamente, sino que de camino barriera a Juan Carlos Alemán, Julio Cruz, Yeyo, Manuel Marcos, Francisco Spínola y otro montón que llevan subidos al machito unos tropecientos años y pretenden continuar para acabar con la labor iniciada hace dieciocho mil meses (incluyo a los imputados, of course). Sí, hombre, sí, Alemán, verbigracia, quiere completar no sé qué chollo en Teobaldo Power. Y desea, añado yo, fervientemente, que el PSOE pierda las elecciones, porque la ganga de estar liberado sin responsabilidad alguna produce unos orgasmos… Chiquita pandilla. Lo peor es no poder aplicar lo de zapatero a tus zapatos, porque el patio superior está aún más hecho trizas. Sin embargo, para que comprueben que no soy rencoroso y permanezco fiel, cuenten con dos votos.