viernes, 5 de noviembre de 2010

Efectivo

La policía local realejera tiene nueva sede. Fue solemnemente inaugurada hace unos días. Se marchan de la Avenida de Canarias y se van a la Avenida de Los Remedios. Espero que el remedio funcione. Siempre han pretendido los guardias municipales estar lejos del propio edificio del ayuntamiento. Desde hace la tira de años. Dos días después del traslado ya estaban cruzando la calle por donde lo hacen, reiteradamente, todos los que acuden a comprar el pan al establecimiento que ahora les queda al frente. Eso, por donde les viene en gana. Lo mismo que hacían desde su anterior ubicación. No sé si algo tiene que ver o no, pero han vuelto las malas costumbres de aparcar en cualquier lugar de Realejo Alto (verbigracia, ayer jueves en la mañana). Dejemos, no obstante, pasar un tiempo. Concedamos los días de gracia respectivos. Y alegrémonos, porque si ellos están contentos con sus nuevas dependencias, ello redundará en un mejor servicio. Así lo esperamos y deseamos.
Tras clausurar la Feria Tricontinental de Artesanía (Puerto de la Cruz), solo se escuchan comentarios positivos de la misma. Lo que debe ser motivo de alegría en esta etapa de grave crisis económica que seguimos atravesando. Se habla de una muy alta cantidad de visitantes y  en una importante facturación en los días que permaneció abierta al público en la explanada del muelle. Leí que el consejero insular de Desarrollo Económico, Comercio y Empleo de la Corporación insular, Efraín Medina, se mostró satisfecho por el resultado que "confirma la excelente acogida que ha tenido la muestra en la ciudad turística con novedades importantes como es el caso de la presencia del trabajo artesanal de origen africano". Segunda pincelada, pues, que hoy resaltamos como aspecto positivo.
Las actividades de diferente tipo se suceden en la Casa Municipal de la Cultura de Los Realejos. Exposiciones, teatro, conferencias, música, talleres…se dan cita a lo largo de todo el año en este emblemático edificio. Y un servidor sostiene que la labor que inició Álvaro García Domínguez y que continuó Vicente Quintero Yanes se ha cimentado gratamente. La cultura ha echado raíces y los brotes son cada vez más frecuentes sin necesidad de esperar a la estación primaveral para que ello acontezca. Nos congratulamos sobremanera y hacemos votos para que todo siga así. Y nos extrañaría lo contrario porque la labor que realiza el personal adscrito a esta área demuestra que cuando el trabajo se vive, el éxito viene por añadidura. Aquellos que algo –aunque sea un poco– tuvimos que ver en su nacimiento, nos mostramos orgullosos no solo de aquel parto sino de su posterior desarrollo. Aunque algunos hayan querido obviar determinadas circunstancias del pasado, la Casa de la Cultura es buena muestra de un dinero bien invertido. Los millares de acciones habidas en su seno es una clara demostración de haber apostado por un Los Realejos culto, en el más amplio sentido de la palabra. A la par que reiterar mis felicitaciones, animar a todo las personas que allí curran a que sigan demostrando su gran valía y apostando por un pueblo que sea tomado como ejemplo en esta faceta por otros muchos.
Muy buena noticia la que nos señalaban los medios de comunicación en estos días pasados acerca de la ocupación de viviendas en Lanzarote al módico precio de 50 al mes en concepto de alquiler. Se entiende el que deben abonar la familia correspondiente, porque el Gobierno canario aporta otra importante cantidad. Es, entiendo, una eficaz iniciativa. Este primer paso habido en Arrecife (Lanzarote), más allá de los aires permanentes de superioridad de Paulino Rivero (“no hay ninguna comunidad autónoma de todo el Estado y bla, bla, bla”), debe ser valorado en su justa medida. Y si a este primer paso le siguen otros, bienvenidos sean. Puede, incluso, que sirva de serio aviso a los constructores que se han visto obligados a acogerse a este plan para ‘echar fuera’ muchas viviendas que el actual mercado no le ofrecía posibilidades de venta. Sería de agradecer que no todo quedara en la foto de rigor y que el acontecimiento no engrosara el amplio capítulo de actos preelectorales. Uno ha aprendido, desgraciadamente, a ser desconfiado. Mejor, precavido. Y los políticos son muy dados a jugar a demasiadas bandas. Y en esto nuestro presidente es más artista y tiene más tablas que Raphael.