martes, 30 de noviembre de 2010

La Gomera en el recuerdo (2)

Aprovecho la ocasión de estas alertas meteorológicas para señalar la trascendencia de este mes de noviembre, que ya finaliza, en los fenómenos climatológicos. Desde aquel tristemente famoso aluvión de 1826 hasta el pasado año en que el Barranco de San Felipe (Puerto de la Cruz) casi  nos da un susto de muerte, muchos han sido los acontecimientos que han traído consigo inundaciones y desastres. Vuelvo, pues, a mi Gomera querida –que bien, y mucho, me reconoce el mejor amigo José Manuel Barroso Gámez–, para darles a conocer lo que, husmeando en documentos de años idos para siempre, uno se encuentra. Y se trata, en la presente ocasión, de unos temporales acaecidos en noviembre de 1941. He intentado, como siempre, respetar la ortografía original (de ahí los fallos de La ‘Rejita’, ‘Angulo’, ‘Granrey’, ‘Junoni y Minor’…). La visita del entonces gobernador civil a la isla me trajo a la memoria lo acontecido en 1984, cuando el triste incendio y la inmensa tragedia en el Roque de Agando, en la que el amigo Paco Afonso perdió la vida. En fin, recuerdos. ¡Ah!, los dos periódicos que se citan, suministran la información que procedía, en aquel entonces, de la agencia CIFRA. Vamos allá:
La Vanguardia, 2 de noviembre de 1941 (domingo), página 5: Un violento temporal de agua ocasiona diversos daños en la isla de la Gomera (título). Hay que lamentar ocho víctimas (subtítulo).
“Santa Cruz de Tenerife.  El temporal de lluvias ha producido inundaciones en la isla de la Gomera. Según ha comunicado el gobernador civil, las víctimas han sido ocho personas, entre ellas un niño. Las inundaciones han inutilizado la fábrica de conservas en el barrio de la Rejita, y han incomunicado con el resto de la Isla los pueblos de Angulo, Hermigua y San Sebastián de la Gomera. Las mayores pérdidas se han producido en Hermigua y Angulo con destrucción de viviendas y  propiedades agrícolas. En algunos puntos el agua ha llegado a cuatro metros de altura.
El gobernador civil de Tenerife ha enviado a la Gomera a un miembro del Consejo Provincial de Falange, y el general Serrador, envió, por su parte, a don Luis Durando, teniente coronel del Estado Mayor, a un equipo de Ingenieros zapadores y Transmisiones, y a otro de Sanidad; estos equipos han llevado a la Isla material quirúrgico, ropas y víveres.
Desde que se tuvieron las primeras noticias, las autoridades de Tenerife se han dedicado a prestar su ayuda a las zonas damnificadas. Las fuerzas del Ejército, Falange y Guardia civil de la Gomera han contribuido al salvamento de las personas que vivían en los lugares inundados. La isla ha quedado incomunicada con Tenerife y esta incomunicación continuaba hoy, según ha manifestado el gobernador civil, quien ha dicho que los habitantes de la Gomera serán socorridos con los víveres que ayer mismo llevó el vapor “Santa Elena”, en el cual viajaban los representantes del gobernador y del general Serrador, y a los equipos de Intendencia, Ingenieros y Sanidad.
La causa de las inundaciones ha sido la multitud de barrancos de la isla, por donde bajaba el agua que cayó torrencialmente durante dos horas, de dos a cuatro de la madrugada. El tiempo ha cambiado en estas, islas y se espera que el temporal no se repetirá”.
ABC, 4 de noviembre de 1941 (martes), página 12: Las imponentes inundaciones de la Isla de La Gomera (título). En San Sebastián, capital de la isla, han quedado destruidas el noventa por ciento de las viviendas (subtítulo).
“Las Palmas 3, 4 tarde. El Gobierno civil ha hecho un llamamiento urgente a toda la provincia para prestar ayuda a la isla de la Gomera, víctima de las pasadas inundaciones, en las que ha habido numerosas desgracias personales.
Ha sufrido importantes daños, principalmente, la capital de San Sebastián, donde el 90 por ciento de las viviendas quedaron destruidas, dejando sin albergue a innumerables personas. También ha desaparecido la factoría de pescado establecida en la referida capital. Gomera ocupa la cuarta parte de extensión de la Gran Canaria: era conocida antiguamente por Junoni y Minor, siendo la primera conquistada por Juan Bethencourt, que formó con Fuerteventura, Lanzarote y Hierro un señorío o isla feudatarias. Gomera es casi redonda, montañosa y productiva. En total tiene 30.000 habitantes. El capitán general de la Región ha ordenado la intensificación del cultivo en determinados espacios de terreno con destino al racionamiento de las poblaciones militar y civil en régimen de completa autarquía y a base de productos que sean indispensables y de fácil obtención. También ha ordenado simultanear los cultivos de plátanos y judías; que se intensifique la siembra de patatas, deduciendo en un tercio los cultivos de tabaco, caña de azúcar y tomate”.
Idéntica información, procedente asimismo de la agencia de noticias CIFRA, la hallamos en La Vanguardia (4 de noviembre de 1941, martes, página 5), bajo el titular de “Los daños producidos por las inundaciones en la Gomera” e idéntico subtítulo al plasmado en ABC. Eso sí, esta del periódico catalán viene datada en Santa Cruz de Tenerife, a día 3.
Permítanme, para finalizar esta entrega, la nota distendida con respecto a la ocupación (de La Gomera) de la cuarta parte de la Gran Canaria: que no se entere el chicharrero mayor. Hasta mañana, en que concluiremos la información de este temporal de noviembre de 1941. En realidad se inició a finales de octubre (obviamente estos periódicos se hacían eco de las noticias con unos días de retraso).