viernes, 26 de noviembre de 2010

Las bolas del presidente

El pasado sábado, día 20, nuestro estimado, querido y nunca bien ponderado presidente autonómico –o ‘atinómico’, como bien creo califican algunos–, creyó conveniente, dentro de la programación de garbeos diarios, irse a dar una demostración del manejo de las bolas. Le acompañaba, obviamente, el séquito audiovisual, encargado de plasmar para la posteridad las instantáneas de rigor, que engrosaran la amplia lista ya existente, verbigracia, la cabra de La Aldea y el burro majorero, amén de los varios centenares de miles del Paulino semimaratoniano. No tardará mucho en que el hombre eche mano del baúl de los recuerdos y nos sorprenda con unas lindas fotos en blanco y negro de cuando jugaba al boliche en El Sauzal; competiciones en las que, por cierto, no había quien le hiciera sombra a la hora de los piches y palmos (ya se le intuían ciertas dotes). Aunque lo consulté, sigo en la duda de si el ‘boludo’ argentino o uruguayo sería aquí de aplicación.
Aparte del despliegue de la televisión que tan dignamente dirige su íntimo amigo Willy, en la propia página gubernamental te puedes encontrar posturas como las que incluyo en la imagen de rigor. Y ahí lo tienes. Qué pose, qué elegancia, qué manera más sugerente de agarrar(se) la izquierda, mientras ‘echa hacia delante’ (algo que hace a las mil maravillas) la derecha. Las dos bolas en el aire, la una en movimiento y la otra bien asida. La mano izquierda, cerrada, en posición “todo p´a mí”; la derecha, abierta, en posición mendicante. En suma, es fiel reflejo de toda una existencia (política).
El Club de Bola Guaxayra, de Jinámar (Las Palmas), se vistió de gala para recibir tan egregia visita. Consideró Presidencia que la potenciación de la moribunda Coalición Canaria en las isla del Roque Nublo, pasa por estos actos en los que Rivero es todo un maestro. Al tiempo, el mismo sábado se iniciaba en la capital grancanaria (no importa, don José no me lee) la decimosexta edición de la Liga de Fútbol Base: 42 escuelas municipales, 2.600 niños, 162 equipos distribuidos en cuatro categorías. El acto de inauguración fue presenciado por más de seis mil personas. Los periódicos La Provincia y Canarias7 plasmaron en sus páginas una pormenorizada información del acontecimiento. Para general regocijo de los cuatro pleitistas chicharreros, La Nuestra no hizo acto de presencia. No les dio tiempo. Cámaras y reporteros acabaron echando una partidita con Paulino en el Club. Y entre bola y bola, pasaron los minutos casi sin darse cuenta. Algo parecido, y salvando las distancias, como las comidas  de Zerolo en las que se despalillan las botellas de vino (las caras, como los propios comensales) en un pispás.
Tan esperpéntica puede ser la situación descrita como las propias intervenciones del amigo profesional que dirige el cotarro audiovisual del Ente. Ese don Guillermo García (cuando acude, de no estar enfermo, al Parlamento), aunque aún conocido como Willy (el de los 40 principales), puede que aconsejado por el sauzalero, ha sugerido al PP que haga dimitir a quienes ostentan cargos en su chiringuito y que fueron designados por los populares. Y tiene razón el hombre, pues el otro día, mientras veía la luchada y se mandaba el güisquito de rigor, se preguntó: ¿Dónde escuché yo que se había roto el pacto? Cogió el móvil, pulsó el botón rojo y llamó al amigo del alma… Porque él, el designado, el uncido y el ungido (¿por qué no?) no contrata a sus amigos, contrata a los mejores (que, casualmente, son sus amigos).
Yo no creo que esté bien utilizada la denominación de servilismo para calificar la situación que se vive en esta radiotelevisión nuestra que nos lleva por un malvivir. Que es un saco sin fondo en tiempos de significados recortes en los ámbitos sanitario y educativo. Porque ese sustantivo (servilismo) significa “ciega y baja adhesión a la autoridad de alguien”. Ni es ciega, ni baja, ni reconozco autoridad de nadie (en este desaguisado, en el resto casi también). Es, simplemente, una chulería: conjunto o reunión de chulos.
Hasta mañana. Me voy a ver ‘Treinta minutos’. En esas entrevistas de Mayer (extrapoladas de otro medio) te enteras de que ‘Quiero ser como Pepe’, programa estrella junto con ‘La gala’… Ya está. Feliz fin de semana.