viernes, 12 de noviembre de 2010

Por Los Realejos


No le han concedido al pobre alcalde ni los cien días de gracia que generosamente se estipulan. Apenas han tenido tiempo los policías municipales para depositar sus posaderas en las nuevas instalaciones (flamantes las pintó Oswaldo el día de su presentación) y ya nos salió el sindicato STAP-Canarias con un cúmulo de deficiencias impresionante. La fotografía que incluyó un periódico digital nos muestra una linda caja de cartón repleta de papel higiénico (usado). No se atisbaban, no obstante, notorios síntomas de procesos diarreicos, lo que nos congratula enormemente.
Uno, que no está al tanto de conocer todas las interioridades del litigio que mantiene el citado sindicato con la primera autoridad realejera, se extraña de que se meta un sinfín de cuestiones en el mismo saco. Porque si la nueva sede adolece de graves carencias estructurales, tiempo hubo para darlas a conocer antes de que se produjese el traslado. Y que el parque móvil de la policía esté hecho un asquito, nada tendrá que ver con el que falten papeleras en los cuartos de baño. Y que los coches no dispongan de los dispositivos luminosos y acústicos pertinentes, no será porque las dependencias actuales de la Avenida de Los Remedios carezcan de aparcamiento cubierto para los susodichos.
Lo único que tengo meridianamente claro es que nos van a hacer falta muchos más policías ahora que antes. Y la prueba la hallamos en el tramo comprendido entre el cruce de la mentada Avenida de los Remedios con la carretera nueva de La Cruz Santa (allí por donde está la fuente de la barriada, a saber, cincuenta metros más al Sur de la actual Jefatura policial) hasta el edificio de Correos. Ni que se ponga Lorenzo con el nuevo aparatito y el talonario de ‘recetas’ bien visibles, ni que el bueno de Grillo haga lo materialmente imposible para convencer a los de “es un minutito”. Batalla perdida.
Ni es mi fuerte el deporte ni me gusta inmiscuirme en terrenos que desconozco. Máxime cuando Basilio Labrador nos trae cada día la actualidad de todas esas disciplinas en su Realejos Deportivo. Y fue ahí donde me enteré de la nominación de Tere Linares para la elección de mejor deportista 2010 en su categoría (veteranos). Y donde observé que Facundo Dios (al que conocía desde hace tiempo en su ‘cara folclórica’) se ha convertido en un atleta maratoniano. Y donde sigo las ‘andanzas’ de Agapito Méndez y otros muchos que, tanto de manera individual como colectiva, engrandecen a este municipio en una faceta que requiere dedicación y esfuerzos constantes. Para todos ellos, mi más sincera felicitación y mis ánimos más decididos, amén del profundo reconocimiento por tan abnegada labor. Ojalá que la nominación de Tere pueda desembocar en la concesión que todos los realejeros deseamos y esperamos.
De paseo iba por esas carreteras cuando me paró un medio conocido que había tenido acceso a este blog. Y me preguntó directamente, sin anestesia ni calmante vitaminado, el porqué me había calificado de periodista en el comentario (entrada) del pasado miércoles. Uno, que había sido maestro de uno de sus hijos en el colegio público de Toscal-Longuera (ahora como ya tiene uniforme debe ser medio privado), era simplemente eso, maestro (y a mucha honra). Pero no le entraba al nuevo lector que a este humilde servidor de todos ustedes se le hubiesen cruzado los cables con esta otra nueva profesión. Y aprovechó para cargar las tintas contra todos los advenedizos que según él proliferaban en emisoras locales de radio y televisión. Para eso hay que estudiar, me espetó, aunque reconozco que hay buenos profesionales que aunque no se instruyeron específicamente para este campo periodístico, sí lo hicieron en otras facetas, por lo que son gentes ‘preparadas’ para ponerse delante de un micro. Lo mío no es un micro, sino un blog, le repliqué. Es lo mismo, y hay cada uno por ahí que…
Cuando la conversa hubo acabado y pude continuar la marcha en solitario, me prometí que de ahora en adelante procuraría seguir escribiendo algo cada día, pero sin añadidos ni colorantes. Este maestro de escuela, jubilado por más señas, seguirá siendo tal. Si a otros menesteres me atreví en la vida pido públicas disculpas por tal osadía. Si alguno conoce cualquier otra afición de un servidor, haga como yo, olvídese porque lo soñó o le informaron mal. ¿Que me vio en una foto en La Pirámide? No era yo, se lo juro, jamás he estado en Egipto. ¿Qué tuvo acceso a la web de la Facultad de CC.II? Imposible, se lo vuelvo a jurar, usted me ha confundido con otro…
Hasta la próxima. De todos ustedes, este maestroescuela y su seguro servidor para lo que se ofrezca. A mandar.