viernes, 19 de noviembre de 2010

Rarezas

Uno entiende que con el nombre de ‘Nueva Gomera’ se pretenderá conformar un partido político que surja como alternativa a los que llevan un más amplio recorrido en el ámbito insular colombino. Pero parece que no. El nuevo hijo adoptivo de Román Rodríguez (Nueva Canarias) se halla a la caza y captura de cuanto escindido se encuentre disperso desde La Villa hasta Vallehermoso y desde Gran Rey a Hermigua, sin olvidarnos de Alajeró y Agulo. Será, por lo que me he podido informar, el partido de los ex. Y al menos resulta paradójico que al mentarlo le añadan el calificativo “nueva”. Vendría a resultar algo parecido a que yo dijera que esta foto que contemplas al lado es la de la “nueva” Torre del Conde. No creo que este intento le esté quitando demasiado el sueño a Casimiro. En todo caso, vista la experiencia de Gran Canaria, me temo que los temblores se estén produciendo en las filas de Coalición. Pero allá cada cual con sus experimentos. Yo tengo la impresión de que a bastantes les encanta aquello de ser la llave. A los múltiples ejemplos en ayuntamientos de estas ínsulas me remito. Voy a ver si animo a Juanito Borges, porque lo mismo sí resulta en mi pueblo. Si así fuera, en el próximo verano nos vamos unos días a patear por El Cedro y nos llevamos de guía a Nicolás Montesinos, primer teniente de alcalde de Alajeró, quien, además, nos buscará un chozo en Targa donde quedarnos unas noches para no perder de vista a Tenerife, cuya silueta se recortará… Chacho, ya me inspiré otra vez. Debe ser que La Gomera me puede.
Los socialistas laguneros han iniciado una peculiar campaña para denunciar la mala calidad del agua potable. Y uno que ha bebido siempre el líquido elemento directamente del chorro, no cuestiona el que la valla anunciadora de la protesta represente un esqueleto. Si se entiende que la situación lo merece, que cada uno asuma la responsabilidad pertinente. También comprendo que el impacto es un elemento fundamental en esto de la publicidad y la propaganda. El concejal delegado del servicio ha puesto el grito en el cielo al entender que aquellos se han excedido en sus planteamientos. Pero no es intención de “Pepillo y Juanillo” el inmiscuirse en este tipo de guerras. Lo que me choca, a tenor de la fotografía que observé en un periódico, es la ubicación de la susodicha (valla). Está justamente al lado de otra que no solo no me gusta sino que, al menos los del Norte, podemos pensar que se trata de otro chanchullo de la clase política. Y ya que se gastaron los euros en el alquiler, pudieron haber elegido otra situación menos comprometedora. Lo siento, pero no puedo ser más explícito. Si te quedaste intrigado, localiza la noticia en la prensa de hace unos días y, seguidamente, haz la composición de lugar que creas menester.
Término medio no creo que haya. O Zapatero es demasiado inteligente (tengo mis dudas) o es torpe de necesidad (tengo también mis dudas). Raro es el día en que no sale un ministro a soltar la perorata de rigor y al rato otro dice exactamente lo contrario. Bueno, a veces es el propio presidente quien acomete las dos funciones. De ahí lo de las dudas. Parece que Chávez sigue siendo vicepresidente tercero del gobierno. Y con su verbo fácil (sin trabucarse ni un fisco) alegó que a los funcionarios hay que pagarles en función de su productividad. Y me dejó patidifuso. ¿Cómo se mide la productividad de un maestro? Milagros dirá que directamente proporcional al número de alumnos aprobados. Y para tal hecho no hace falta ser bueno ni malo, basta un bolígrafo azul (el rojo, a la papelera). ¿Cómo se evalúa al que está al frente del negociado municipal de multas? Obviamente, en relación a la cantidad de euros ingresada en caja cada fin de mes. Y así, hasta el infinito. Con sus pros y con sus contras. Y añadan ustedes cuantas casuísticas estimen convenientes. Y como a ti también se te ocurrió: ¿cómo se calcula la efectividad de un político? ¿Estará dispuesto a cobrar en función de lo que nosotros (los votantes) estimemos que haya producido? ¿Estarán dispuestos a someterse a tan dura prueba? Con lo sencillo que es abrir un expediente a quien no curra y santas pascuas. ¿Por qué no se hace? Porque los que están por arriba y tienen la obligación de dar el paso, se saben tanto o más culpables. Y hoy por ti y mañana por mí. Resumo: golfos los hay en todos lados. Y carotas, ni te cuento. Conozco algún equipo directivo de centros docentes (funcionarios) que ante cualquier falta grave de los alumnos los mandan (¿cautelarmente?) para sus casas durante los días y veces que les apetezca, saltándose a la torera la normativa que regula los deberes y derechos. En la inmensa mayoría de los casos ni siquiera la medida lleva aparejada la apertura de un expediente disciplinario (léanse el Decreto 292/1995, de 3 de octubre; BOC 140, de 1 de noviembre, y normativas posteriores que lo corrigen o amplían). Propongo a los inspectores que hagan exactamente lo mismo con los que ‘adaptan’ la legislación a su particular conveniencia. Y que la ‘expulsión cautelar’ lleve aparejada suspensión no solo de empleo sino, asimismo, de sueldo. ¿Te cuento una cosa?: ni caso.