sábado, 20 de noviembre de 2010

Se retrataron

Los trabajadores del Hotel Maritim tendrán que esperar a que sea la Justicia la que decida. Sí, la he puesto hoy con mayúscula porque se espera de ella toda la ecuanimidad posible. El pasado miércoles CC y PP escenificaron en el Parlamento de Canarias que el divorcio no ha sido tal y que siguen ‘acostándose’  juntos cada vez que los deseos e intereses vayan paralelos. Lo mismo el señor Pérez-Camacho cree que Gloria Gutiérrez está mal aconsejada. Ya se sabe, él es especialista no solo en darlos (consejos) –que se lo pregunten a Cristina Tavío–, sino que es, además, perito en cómo hacerlo, incluso con ripios de mal gusto.
Pero dejo a un lado el debate parlamentario y me vengo a Los Realejos. No sin manifestar antes de coger el coche de vuelta, el extraño estado anímico en que me quedo tras las intervenciones de José Miguel González, el farmacéutico amañador, el de los pelos raros y el de la verborrea ininteligible. Yo lo enfrentaría (dialécticamente) con otro que escupe de manera similar en cierta tele (ahora en TDT). Sería chachi, quedarían las cámaras todas chingadas y al final las imágenes se asemejarían al discurso: todo borroso. Bueno, ya estoy por la Villa de Viera.
Dicen que se trinca antes a un mentiroso que a un cojo. Y como estoy aprendiendo algo del feisbuc (para eso presumo de tener tiempo disponible, que no libre), observo que Manuel Domínguez no debe estar cumpliendo con las obligaciones que le imponen los cargos a los que libremente optó. Si está en Madrid y cada dos por tres nos pinta algo en su muro (para irse al aeropuerto o para señalarnos que va a preguntar a Oswaldo tal o cual cosa), significará que no está atendiendo a lo que sucede en el hemiciclo (normal, habla uno y el resto pulsa el botón cuando se lo indiquen) y se dedica a jugar con el portátil. Ahora entiendo el porqué hace unos días no hizo piña con Miguel Ángel Regalado en defensa de los mismos trabajadores con los que se sacó la foto tiempo ha y a los que iba a dedicar bla, bla, bla. Bien sabía desde ese entonces que la extraña pareja sentimental de los pactistas autonómicos, a pesar de ciertas y convenidas interpretaciones melodramáticas, continuaría con sus arrumacos.
Lo de Amaro no sé bien qué calificativo asignarle. Un alcalde que haga caso omiso a la desaparición de una empresa importante en el sector turístico, con el agravante de llevarse por delante un significativo número de trabajadores, que no haya sido capaz de plantarse en el Parlamento (añaden ustedes más), merece algo más que una simple crítica en un blog de pueblo. Ahora se ha dejado tentar por el transporte. Lo hallamos circulando diariamente desde San Vicente a Las Llanadas. Y en guagua. A esa propaganda, señor alcalde, la llamo yo cinismo. Porque hace falta descaro, y mucho, para salir en esa foto. En unas obras que ni son suyas, ni de CC, ni del resto de los grupos políticos de la corporación, sino que son nuestras, de todos y cada uno de los que pagamos impuestos. Y mis euros no solo han financiado esas de las que usted presume, sino que también forma parte de las miles y miles extendidas a lo largo y ancho de toda la geografía nacional (con mis disculpas al editor-director). Que ya bastante las hemos observado en esos enormes carteles con la E de España, algunos de los cuales pasaron a ser propiedad de cierto empresario muy amigo suyo, por lo visto. Y el día después del mentado debate (al que tampoco pudo asistir, porque no se molestó, como si hizo Miguel Ángel, en conseguir una invitación. Y total para qué iba a hacerlo, si ya sabía lo que sus ‘compañeros’ tenían tramado.) se subió al tren del Norte y se dio otra vueltita, con un libro bajo el brazo y tocando el silbato, por delante de la Biblioteca.
Coincido plenamente con lo esgrimido en un párrafo del comunicado remitido a los medios de comunicación por la agrupación socialista realejera tras la negativa de los mentados CC y PP a apoyar la PNL (Proposición no de ley): Manuel Domínguez y Cristina Tavío no podrán presumir de fotografía cuando al principio de este problema se vanagloriaban de ser los que arrimaban el hombro, ya que,  visto lo visto, se han agarrado a argumentos mediocres para no aprobar la PNL propuesta por el PSC. Está claro que ellos sólo se representan a sí mimos. Por su parte CC, y en concreto Oswaldo Amaro, ha presentado su candidatura para salir por la puerta trasera del Ayuntamiento, pues ningún alcalde que se precie da la espalda a su gente, como la ha dado este señor.
Entiendo que los realejeros nos merecemos mucho más. Espero y deseo que con los ocho años de muestra de Oswaldo Amaro tengamos botón suficiente. Lo malo es que las mareas azules tampoco me inspiran demasiada confianza. Porque lo están viendo muy fácil y nos lo están pintando mucho más. Y tras la sonrisa de Tavío, el “déjalo así que ya me caerá la breva” de Rajoy y la carita de niño bueno de Manolo (con su equipo de cadetes), me temo se escondan cartas marcadas. Tengo ante mí una fotografía de hace bastantes meses, de cuando hubo una reunión de la que únicamente resta el recuerdo de la instantánea, porque lo que allí se habló se volatilizó y se confundió con el aire de Los Roques (y de La Pata). En ella se ve cómo Cristina mira atravesada a Manolo. Probablemente Domínguez estaba diciendo algo comprometedor. La sesión parlamentaria de anteayer lo ha corroborado. Manolo estaba en Madrid (allá sí puede poner a caer de un burro a Oramas y Perestelo, por pedigüeños) escribiendo en su pared (¿o muro de zahorra?), pero Cristina estaba aquí, en Teobaldo Power, abrazando el buen hacer de Jorge Rodríguez y subordinados más directos. Por supuesto, los realejeros somos unos totorotas y vamos a votar con los ojos vendados. Acabo con el consabido consejo a la grey (política): déjennos siquiera pensar que al menos podemos ser tan ignorantes como ustedes mismos. No hay por qué.
Hoy sábado me apetece solicitar la anuencia de cuantos ocasión tuvieren de asomarse a mi “Pepillo y Juanillo”: pasen (como esas cadenas que circulan por la Red) este enlace a todo realejero que conozcan. Si la información es abundante, toda la posible, con más conocimiento de causa acudiremos a la urna en mayo de 2011. La mía, bien clarita queda manifestada. Disfruten del finde.