miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cosas de la edad

A medida que pasa el tiempo uno comprueba, medio estupefacto, que la lógica parece marchar por derroteros bien diferentes a los que transitan, mero ejemplo, los políticos. Si es que los recorren, que lo mismo tampoco. Veamos:
Se aprobaron los presupuestos para 2011 en el ayuntamiento realejero. Y como escuché por la radio un fragmento de la sesión plenaria, me pareció que era Tomás, primer teniente de alcalde, quien la presidía. Ignoro la causa, en tal caso, de la ausencia de Oswaldo. Ya no repito lo que se comenta de manera harto significativa por el pueblo, porque lo mismo me dice que le tengo manía. Y se alcanzó tal trámite merced a la abstención de los dos grupos de la oposición: socialistas (a pesar de que Diario de Avisos informó de su voto positivo, sin que luego rectifiquen; la prensa de aquí es así) y populares. Con lo que, si las cuentas no me fallan, el voto afirmativo de ocho concejales (de una corporación de 21) ha posibilitado el que podamos presumir de ser uno de los primeros, si no el primero, en cumplir con tal precepto. Las elecciones parecen estar demasiado cerca y se atisban muy entretenidas.
Y precisamente por eso (cercanía electoral), ya se han comenzado a repartir 6.847 cheques por tierras venezolanas. Porque era una promesa –de justicia, por supuesto– de Paulino y no podía fallarles. Van destinados a personas que lo están pasando mal. Tanto como muchos que tenemos en territorios más cercanos y a los que Zapatero les ha quitado los 426 euros. Sí, el subsidio a vagos, que mentaron algunos que ahora ponen el grito en el cielo. Los mismos que han llevado a nuestro presidente a manifestar que si José Luis (el nacional) pretende que la gente salga a la calle a buscarse la vida. Expresión que no entendí muy bien, pues no es lo mismo hacer la calle que ir a buscar trabajo (diferente de cobrar algún tipo de prestación por desempleo y seguir con los cáncamos –¿economía sumergida?– generosamente retribuidos). Porque si el pacto que nos gobierna en estas islas desde que yo era mucho más joven, aprobó en 2007 la Ley de Protección Canaria de Inserción (PCI, que no Programa de Cualificación –Profesional– Inicial), ya va siendo hora de que la apliquen, ¿verdad, Willy? Te apuesto cincuenta céntimos (no tengo más) a que en un corto periodo de tiempo veremos a Rivero por los hogares canarios venezolanos tocando el timple. Y lo mismo se lleva a Chago Melián, Pepe Benavente y José Manuel Bermúdez. Por cierto, ¿viste la congregación del pasado fin de semana en el muelle? Me encantó Anita. Ella ni alcanza bien al micro, pero agüita. Ya lo decía mi padre: gente chiquita, gente currita.
El bochorno del Penitente merece echarle de comer aparte. Las fotos que circulan por ahí de Marcos Brito no admiten mayores discusiones. Por ello, al tiempo que le ruego encarecidamente que se vaya para casa, por el bien de una magnífica ciudad que requiere apuestas decididas de futuro y no estos denigrantes espectáculos, aprovecho la ocasión de que el Barranco de San Felipe desemboca en Playa Jardín, para señalarle al PSOE que también sobran algunos de sus concejales (y concejalas, que es lo correcto en los tiempos actuales). Aunque deba reconocer que en la presente ocasión parece que la razón está más de la parte socialista –me baso en las declaraciones de Jaime Coello, que no es de los unos ni de los otros–, y como amor no quita conocimiento, digo que en las refriegas plenarias las culpas se reparten por la cerrazón de posturas compartidas. No puedo, sin embargo, dejar pasar esta oportunidad para indicar mi modesto parecer en la actitud del alcalde portuense cuando se dirige a las concejalas de la oposición: cada vez retrata mejor el proceder de otro personajillo (coloquen ustedes la foto).
Empecé y acabo en mi pueblo. He ‘criticado’ los aprovechamientos ilícitos de los políticos cuando buscan réditos partidarios y/o electorales en este foro y en los artículos de opinión publicados en la prensa. No me pareció lógica ni adecuada la pantomima del PP en el controvertido tema del Realejo Bajo (con visita de Sebastián Ledesma), ni creo correcto que lo que está haciendo ahora con el de La Cruz Santa. Después de todos los circos montados en relación con el saneamiento de la Calle Real de ese núcleo poblacional, sale ahora Manolo Domínguez, para quedar bien ante el votante, declarando que está haciendo gestiones ante el consejero insular correspondiente para que dote de fondos al proyecto. Es decir, como Félix Sierra es de mi partido, que proceda a la asignación económica pertinente. Y luego criticamos la prometida lluvia de millones que caería sobre Los Realejos porque Amaro confiaba en que sus compañeros de Coalición le echaran una mano. ¿Es así cómo entendemos la política?
Y concluyo. Oswaldo tuvo razón. La lluvia vino. Y los millones también, pero para arreglar los desperfectos. ¡Ay, cerrados de mollera, cuánta falta está haciendo la salida por Los Cuartos! Me lo han dicho hasta quienes votaron por CC en 2007. Hasta mañana.