viernes, 10 de diciembre de 2010

La Gomera en el recuerdo (5)

En este pasado puente vacacional de principios de diciembre me dediqué a rebuscar en las dos hemerotecas que ya te di a conocer. Menos mal que me dieron esos días de vacaciones para entretenerme unos buenos ratos. Como el ordenador se portó bien y el buscador se mostró ágil, algunas curiosidades hallé. Todas ellas englobadas en la década de los cincuenta del pretérito siglo XX. Y como les comenté las reseñas de aquella tristemente famosa “arrastrada del 41”, he creído oportuno continuar con otros temporales que tuvieron reflejo en la prensa. Y en este instante me pregunto cuántos de los ejemplares de esos medios peninsulares llegaban a las islas en una época en la que los medios de transporte brillaban por su ausencia. Pero dejémonos de elucubraciones y centrémonos en la tarea:
La Vanguardia, 11 de noviembre de 1950 (sábado), página 6: La provincia de Tenerife sufrió los dañosos efectos de un violentísimo temporal. El temporal más violento desde hace un siglo.
Santa Cruz de Tenerife, 10. El violento vendaval y las tremendas precipitaciones que empezaron anteayer, han afectado a todas las islas de la provincia de Tenerife. Su violencia ha sido tan extraordinaria que no se recuerda de otro semejante en un lapso de tiempo de 100 años. Cinco mil personas han quedado sin hogar, según las noticias que se tienen hasta ahora. Las comunicaciones están interrumpidas con muchos puntos de las islas, por efectos de la catástrofe. Con Gomera no se ha podido establecer contacto por cable desde que se inició el temporal. Por medio de los barcos se tienen noticias de que han desaparecido más de siete kilómetros de carretera.
Tras señalar que hubo inundaciones en la capital tinerfeña y que se produjo la rotura del cable que comunica Canarias y la Península, informa:
El temporal tiende a disiparse
Santa Cruz de Tenerife, 10.  El temporal que ha afectado al archipiélago canario fue provocado por el paso de un frente frío que, partiendo de un mínimo situado al noroeste de la isla de Madeira, ha dado lugar a un área de mal tiempo entre el paralelo 35, África Occidental francesa y española y Canarias. Entre Brest y Finisterre hay una baja de mil milibares, que da lugar a un área de mal tiempo en la parte central y occidental de la Península, Duero y costa cantábrica. Según los últimos informes de Villa Cisneros y Cabo Juby el temporal tiende a disiparse.
ABC, 16 de noviembre de 1950 (jueves), página 20: Los estragos del temporal alcanzaron a un cementerio en La Gomera.
Santa Cruz de Tenerife, 15. Se conocen más detalles de los daños causados por el temporal de agua y viento que asoló días pasados el archipiélago canario.
Las pérdidas ocasionadas en San Sebastián de la Gomera, sobre todo en los cultivos, aperos de labranza, animales domésticos y fincas particulares, así como en las viviendas de modestos propietarios, han sido enormes. Se desbordaron los barrancos de La Laja, Seco, La Concepción y el de La Villa, y sus aguas arrasaron los terrenos de cultivo de La Laja, Chejelipes, La Hondura, El Jorado, San Antonio, La Pila y otros términos.
Un pasajero que llegó en el barco Sancho procedente de La Gomera, manifiesta que en la playa de Santiago quedó anegado el cementerio, y que las aguas, después de destruir el muro, removieron las tierras del sagrado recinto. El campo de fútbol de esta misma localidad quedó totalmente destruido, así como una finca situada junto al terreno de juego.
En La Vanguardia del mismo día, página 6, aparece algo más detallada la información del citado temporal:
Del temporal de lluvias en Canarias. Se van conociendo más detalles de los cuantiosos daños sufridos.
Tras poner de manifiesto los problemas habidos en Vilaflor, La Orotava (Benijos) y Güímar (calificado de auténtico desastre), pasa a detallar lo acaecido en la isla de La Gomera:
Se van conociendo nuevos detalles, aunque con dificultad por estar incomunicados muchos pueblos, sobre las pérdidas que los temporales han ocasionado en la Gomera. San Sebastián de la Gomera ha experimentado el mayor temporal de lluvias conocido hasta ahora, y son sensibles las pérdidas originadas, sobre todo a los cultivos, aperos de labranza, animales domésticos y fincas particulares, así como en las viviendas de modestos propietarios. Se desbordaron los barrancos de l a Laja, la Concepción y el de la Villa, y sus aguas inundaron todas o casi todas las calles. En algunos momentos, el agua llegó a alcanzar la altura de un metro. El pueblo presenta un aspecto desolador y gran número de pequeños propietarios han quedado sumidos en la miseria. La Guardia Civil y la municipal han realizado una labor digna de todo elogio en las operaciones de auxilio y organización de servicios que el delegado del Gobierno y alcalde les encomendaban. Los perjuicios en Hermigua se calculan es unos cinco millones de pesetas, dos de Agulo y los de San Sebastián en cuatro. Continúa la incomunicación con el resto de los pueblos de La Gomera, lo que impide puedan conocerse más detalles, pero se tienen noticias de no haberse registrado desgracias personales, aparte del hombre que fue arrastrado por la corriente en Hermigua.
En algunos pasajes nos percatamos de que la fuente de información era la misma: la agencia Cifra.