viernes, 28 de enero de 2011

Acceso a las NNTT

No me puedo resistir a transcribir un comentario que recibí anteayer referido a una ya vieja entrada (Plaga de langosta-1) del realizador, entre otros, del programa televisivo ‘La bodega de Julián’, a saber, Alfredo Ayala: Dice así:
“Tenía 13 años. Económicamente lo pasábamos de manera angustiosa. Siete hermanos eran muchas bocas para un solo y raquítico ingreso. Vivía en lo alto de una panadería (El Pino). Desde Venezuela nos llegaban algunos bolívares para aliviar las penurias. Recuerdo que me vino un regalo: un cinturón con muchas monedas pegadas. Estaba de estreno y feliz. De pronto, mi hermano me llamó a la azotea: ¡Alfredo, mira qué cantidad de cigarrones! Y traía uno en la mano enorme. Subí como un volador: era una nube inmensa, negra; chocaban contra todo. Muchísimos aterrizaban en dos fincas plantadas de alfalfa. Mi hermano y yo nos pusimos al borde del hueco del tragaluz y con el cinto hacía giros en el aire. Caían como moscas. Eran tantos los que matamos, que el piso del tragaluz no se veía. Nos sentíamos como héroes y defensores del mundo. Para nosotros era una diversión, pero los campesinos de las inmediaciones hacían humo para espantarlas y recuerdo ver cacharros que golpeaban para asustarlas. Hoy, con el paso del tiempo, puedo decir que fue una tragedia. Mi padre, periodista fallecido, me hizo una narración de otra visita que hicieron en las zonas de Gáldar, Guía y Moya en 1811, hace 200 años. Fue en esta ocasión una lucha feroz en la que se combatieron con tambores, bucios y cajas de guerra de un ejército que estaba ubicado en la zona de Guía. Hoy el canario festeja hasta la tragedia, y es una de las fiestas mas intensas de Canarias y también una de las más desconocidas: la fiestas de las Marías, en honor a la Virgen que obró el milagro de enviar un fuerte aguacero cuando la desgracia se cernía sobre estos tres municipios”.
Y como Alfredo (gracias, amigo) se puso en contacto conmigo a través de ese invento informático que se engloba en las denominadas Nuevas Tecnologías (NNTT), me acordé de que por la mañana había escuchado en la radio que un reciente estudio ha venido a confirmar el desapego de la gente mayor a esto de la Internet. No tanto por el desinterés como por la falta de información y, por ende, de preparación. Y a renglón seguido recordé asimismo que hace un tiempo el entonces concejal responsable en el ayuntamiento realejero de esta faceta, Miguel Ángel Regalado, había iniciado un proyecto de informatización de los colectivos sociales del municipio, aprovechando la normativa dictada al efecto en la Ley de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a la Administración.
Si la memoria no me falla se trataba de instalar uno o más equipos informáticos, con acceso a Internet en banda ancha, y que llevaba aparejada una acción formativa dirigida, exclusivamente, para el sector de población antes citado. Además, era requisito indispensable que estos equipos estuvieran a disposición de los vecinos durante un mínimo de diez horas a la semana para que pudieran, entre otros, interactuar con el ayuntamiento. De nada nos valía tener una ayuntamiento con posibilidad de acceso multicanal de última generación, si los ciudadanos no podían acceder todos por igual.
Recurro a las fuentes de información pertinentes y hallo que se compraron 42 ordenadores y 21 impresoras multifunción. Tras la salida del gobierno del grupo socialista, y a requerimiento en una sesión plenaria del artífice del proyecto, alguien se acordó de que existían los aparatos en una dependencia consistorial y se llegaron a colocar algunos. El resto parece que duerme el sueño de los justos, con lo que la inversión habida para tan noble empeño (unos 45.000 euros) sigue esperando a que en un segundo intento se continúe con la ubicación que se tenía programada.
Y cuando alcancé el final del párrafo anterior, me dije que lo mismo Oswaldo me lee (porque sus asesores le pasan la reseña) y en estos meses que restan hasta el 22 de mayo próximo lo vemos cargando ordenadores e impresoras, y a modo y manera de rey mago al uso se dedica a realizar lo que tenía que haber hecho desde hace mucho tiempo. De ser así, y llevarse a la práctica estas sospechas, no me quedaría más remedio que pensar que en mi pueblo también se perdió la vergüenza. Y en ese caso las justificaciones de Nieves, la concejala de Hacienda, que no piensa volver a las frías aulas de Palo Blanco, de nada me valdrían. Solo faltaría, para completar la película, que Tomás fuera el actor encargado de la acción formativa, de poner al día a todo el personal de Mundo Senior. Luisa y Salvador ya efectuaron, creo, la preinscripción. Lo mismo me apunto yo también. Espero que a Camino Nuevo, la Cruz del Peral o La Sombrera les toque siquiera el reintegro. Lo manifiesto simplemente por la cercanía a mi casa.
Ahora mismo se nos sigue vendiendo las excelencias de las mejoras, verbigracia, en la biblioteca municipal. Pero pienso que enfocamos siempre este particular asunto hacia un sector poblacional que ya dispone en casa de todos los artilugios habidos y por haber, al tiempo que seguimos olvidando, o condenando al ostracismo, a quienes en su juventud solo conocieron el trabajo como medio de diversión y ocio. Época en la que el acceso a la cultura era poco menos que una utopía en los ambientes rurales. Y el Realejo lo era íntegramente.
Estaba yo pensando ahora mismo que como Zapatero llegara a enterarse de esta febril actividad que me ha entrado, lo mismo me devuelve al IES para general regocijo de Paulino y Milagros. Olvídate, Tomás, no me voy a apuntar. Con dos dedos y el ratón, seguiré escapando.
Hasta mañana. Y cuídense porque ya llegó el invierno.