viernes, 14 de enero de 2011

Candidaturas, trasvases y ofrecimientos

Pues sí, amigos míos, Cristina Tavío ya es candidata oficial al ayuntamiento santacrucero. Como lo son José Manuel Bermúdez y Julio Pérez. Pero habrán comprobado que cuando un partido presenta a su cabeza de lista, nada se dice del resto. Esa segunda parte viene, normalmente, después del descanso. El caso de Cristina es bien distinto. Ella va de la mano con Pablo Matos. Como queriendo indicar que si ‘se estalla’, la culpa será compartida. Aunque nada deberá temer. Ni siquiera de Soriano, Llanos (quien dice sin tapujos que no ganará; no te preocupes, ella también lo sabe) o Torvisco. Se ha pateado la capital, con su camiseta azul, pantalón vaquero y tenis de marca, de norte a sur y de este a oeste, palmo a palmo, piche a piche (¿te acuerdas del piche y palmo?). Tanto conoce el terreno, y sus habitantes, que hará doblete. Como Zerolo lo hizo en las pasadas. El que vale, vale, y el que no p´a maestro de escuela.
Manolo Domínguez se presentará dentro de bien poco. Y lo arropará Gallardón. Eso leí. Jolines, pues yo me arropo solo. Lo más, mi mujer lo hace alguna vez, sobre todo cuando hace frío y se me queda el culo por fuera. Yo que él haría también doblete. Y si no, una vez Sebastián Ledesma se haya presentado en el Puerto, para eso nació allí, te lo traes para el Realejo de número dos. ¿No vale? ¡Ah! Vaya mariconada, con perdón, se inventa el PP para justificar estas incongruencias. Que todo un abogado (¿te va bien en Santiago del Teide?) argumente que nació en la ciudad turística, y que hizo mucho desde la dirección general que ostentó, para que los portuenses lo voten, me recuerda las solemnes estupideces que dice otro del gremio allá por el cauce medio del barranco de San Felipe. Ahora que me acuerdo: yo también nací en el Puerto, y me confirmó el Obispo en la Peña de Francia, y viví en La Dehesa. También en la Barriada de San Antonio (La Orotava). Aprovechen, estoy disponible. De asesor, of course.
En esto de la crisis estábamos, cuando se ponen a la venta las entradas para los concursos del carnaval chicharrero, que los menos noveleros veremos bien repotiados en casa por la tele de Willy y Paulino. Porque ya no es de Soria. Y en tal situación andábamos cuando el portento de María Dolores de Cospedal suelta lo de “lamentablemente, y digo lamentablemente, el próximo gobierno va a ser del PP”. ¿Cómo se te quedó el cuerpo, Mariano? Y lo recalca bien recalcado. Y valga la que ustedes saben. ¿Se imaginan ustedes, o si prefieren, os imagináis vosotros que 2011 se presente un fisco más decente que el anterior, que la economía comience a levantar cabeza porque un montón de millones de chinos se ponen a consumir jamón serrano, vino y plátanos como descosidos y que, en definitiva, la tortilla inicie su viraje, con lo que gana el PP las generales por una mayoría tan simple que nadie quiere ‘arrejuntarse’ con Rajoy, y…? Señor, señor, señor. Y a la tercera, otra estampida. Déjalo estar.
Los Verdes hacen proposiciones indecorosas, como no podía ser de otra manera, al denominado sector crítico y escindido del PSOE para ir juntos en las próximas elecciones locales del 22 de mayo. O ya no son tan cardenillos o no es tanto el follaje como lo pintaban. Cuando redacto estas líneas se está pendiente a que la jueza titular del Juzgado de Primera Instancia número 6 de Santa Cruz de Tenerife dicte el correspondiente auto acerca de la decisión de adoptar medidas cautelares para reponer en sus cargos a las ejecutivas suspendidas (insular y santacrucera). Después de las reiteradas salidas de tono (Viciana salió aún un poco más) y visto que la Fiscalía, al considerar legítima la creación de tales gestoras, se ha puesto del lado de lo argumentado por al abogado del Partido, me temo que algunos acabarán sus andanzas políticas allá por San Borondón, isla verde donde las haya (¿La Palma?, ni comparancia), en la que todos sus habitantes son como Hulk. Porque el juicio para entrar en el fondo de la cuestión lo mismo tiene lugar cuando en esta nacionalidad atlántica gobiernen los susodichos: Los Verdes. Al frente de los cuales estará, no lo pongan en duda, el singular Paulino. El mismo que se promociona en La Nuestra, entrevistado por cuatro de la casa y con las clásicas preguntas enlatadas. Me llamó sobremanera la atención el hecho de cómo no se dan cuenta los dirigentes autonómicos y nacionales del resto del territorio patrio no solo de lo bien que lo hace el ejecutivo canario, sino de los doctos consejos que lanza Rivero cada tres por dos. Él vio venir la crisis antes de que Obama y Merkel adoptaran medida alguna en sus respectivos países. Y la prueba está en que el número de parados en Canarias alcanza un porcentaje ridículo (mínimo) ante la media de otras naciones. Y como la entrevista ‘revoltosa’ obtuvo unas cuotas de audiencia superior al número de televisores existentes en Canarias (algo normal pues había que sumar los televidentes vía satélite a los que ni siquiera el partido del Barcelona de la Sexta hizo mella), aclaro:
Share es el porcentaje de espectadores que están viendo un programa de televisión sobre el total que tiene encendido su televisor en ese momento. Viene, por lo tanto, a indicar el total de la audiencia que se reparte entre las diferentes cadenas. La cuota de pantalla es la parte del share que cada cadena consigue. Normalmente se suele identificar ambos conceptos pero no es exactamente lo mismo. Para más embrollo nos tropezamos con el rating, o porcentaje de espectadores con televisores encendidos en relación al número total de aparatos existentes.
Y como en vez de esclarecer la situación, la lectura del párrafo anterior te dejó aún más confuso, te diré que en estos días la televisión autonómica canaria nos estará vendiendo en desayuno, almuerzo, merienda y cena (y como nos descuidemos también en cualquier tentempié), con gráficos incluidos, que hasta yo, por ejemplo, tenía los cinco televisores de casa (sí, qué pasa) sintonizados y debidamente conectados con la sede de CC (¿o era el palacete presidencial?) porque los alumnos no debemos ignorar las lecciones del maestro, y, bla, bla, bla.
Chacho, se nos va la semana.