sábado, 15 de enero de 2011

Inconvenientes administrativos

En el previo inciso de rigor, hacer alusión a que por fin Dulce Xerach nos da la razón: en el Parlamento no dispara un chícharo. Sabíamos de sus distracciones blogueras, pero, además, ella mismita nos manifiesta: Tal como me sugieren escribo encantada sobre la ingeniería, cuestión que precisamente ocupa ahora mi tiempo que dedico en parte a terminar mi tesis doctoral sobre espacios industriales. Fíjense bien, no escribe ‘tiempo libre’, no, expresa con rotundidad que ‘ocupa su tiempo’. Yo entiendo que es todo (una porción a la tesis, otra al blog y otra a visitar Harvard), ¿y tú?
Vamos al comentario de hoy. Tardó poco Tomás Pérez, concejal de cultura del ayuntamiento realejero, en contestar a Miguel Ángel Regalado, concejal socialista, en el tema de las bibliotecas municipales cerradas. Y lo hace alegando inconvenientes administrativos, reconociendo, asimismo, que no son tres sino cuatro. Me suena a cierto recochineo. Hasta el ejercicio de 2010 se pagaban esos gastos con cargo a la Mancomunidad del Norte, pero como la pobre falleció, en los presupuestos de 2011 se consignaron las pertinentes partidas. Y uno se plantea ciertas dudas. Que la Mancomunidad tenía que echar el cierre se sabía desde hace varios años. Reuniones para la elaboración de los presupuestos del presente ejercicio económico, se jacta el equipo de gobierno en minoría de CC de haber hecho las necesarias y más. ¿Cuáles son, entonces, don Tomás, los inconvenientes administrativos? ¿Qué trámites quedan pendientes y por qué no se previó con la suficiente antelación la gestión a realizar si era objetivo prioritario el mantener abiertas las bibliotecas? Escribí ayer, recalco hoy, que es en los momentos difíciles donde debe demostrarse la diligencia de los concejales liberados, porque para eso les estamos pagando. De lo contrario, a dejar que el personal administrativo realice su trabajo y con el dinero que nos ahorramos de políticos y agregados, quizás no nos tendríamos que estar enfrascando en estas discusiones, sino que habría montante económico para abonar el sueldo de los encargados de mantener activas estas dependencias culturales. Menos mal que todos, absolutamente todos los candidatos para las próximas elecciones van a reducir el número de asesores y otros cargos de confianza. Qué poca vergüenza.
Otro recurso, demasiado utilizado por los que gobiernan, y, por lo tanto, sujetos a las críticas ciudadanas, es el de achacar siempre las culpas al que ya no está, pero que en algún instante de su vida formó parte de un pacto, de una coalición o apoyó puntualmente tal o cual asunto. Miguel Ángel y Manolo Domínguez algo saben del particular. Lo mismo se les ocurre señalarme por haber participado allá por los ochenta en eso de la ‘cosa pública’. Que fue, por otra parte, cuando dejamos la Casa de la Cultura para que bien tomaran aposento los que ahora mismo llevan las riendas municipales. Miren a ver si también creen que debo por ello permanecer en silencio, con el bolígrafo de adorno y con el ordenador apagado. Pues la llevan clara. Como dice Ángel Tristán Pimienta, un gran maestro: me van a tener que aguantar mientras tenga fuelle.
Choca este lento proceder del primer teniente de alcalde con las declaraciones de Oswaldo, quien culpa de todos los males habidos y por haber a los pactos, a saber, en el anterior mandato con el PP, y en el actual con el PSOE. Por lo visto Amaro no estampó su firma en los documentos que estipulaban las condiciones del contrato. Y ahora demanda mayoría absoluta para poder dar a conocer en estos próximos cuatro años lo que han hecho en los ocho anteriores. Para lo que ya jugó la hoja correspondiente en El Gato Negro, aunque no creo que su administrador sea la solución en este ya avanzado siglo XXI. ¡Ay, los mentideros! El polo opuesto de Tomás: celeridad a lo Fórmula I. ¿Nos estás tomando el pelo, alcalde? Intentas aclarar (o quizás oscurecer) que los pactos han sido tan  nefastos que incluso la Mancomunidad del Valle no ha podido ser relanzada. Y te sumerges en tal sendero de contradicciones, que lo mismo consideras al resto de contribuyentes, no médicos ni practicantes, que estamos en un tris de ser operados de idiotez aguda. Te voy a ser una simple cuenta con unas preguntas:
De estos últimos ocho años (2003-2011), ¿cuántos ha gobernado CC en solitario? Porque los éxitos de los restantes no serán propiedad exclusiva de los pseudonacionalistas. Es más, observando el caminar de la perrita en este tramo final del actual mandato, ¿qué habría sido de este pueblo si hubiesen gobernado ustedes solos? En conclusión, ¿si lo que han ejecutado en solitario cabe en una cuartilla escrita por una sola cara, ¿para qué demonios quieres cuatro años? Tú mismo, Oswaldo, estás mostrando en público tus escasas dotes oratorias, porque para explicar una tétrada de asuntillos, ¿qué, uno por año?
Lo que indicas como posibles objetivos de la Mancomunidad está inventado desde hace la tira de años y no arrojes piedras sobre tu propio tejado porque me veré obligado a recordarte lo de los gobiernos del mismo signo en el Valle, en el Cabildo y en la Comunidad. Dejaré la lluvia de millones para después de las elecciones. Oye, ahora que me acuerdo, lo de la inestabilidad política en la comarca no sé cómo le habrá sentado a Isaac. Se lo comentaré un día de estos.
Como vas a relanzar el empleo que se ha ido destruyendo con tus gobiernos (y los de Zapatero, por supuesto), te aconsejo apuntarte al curso de especialización en trabajo vertical o de formación en trabajos de altura. Algo que José Vicente Díaz captó el otro día fijándose en el guanche de El Lance y que piensa poner en práctica en los próximos desprendimientos en la playa de Los Roques y Acantilados de Méndez. Otros concejales ya presentaron la solicitud. Así, viendo los problemas desde lo alto, los inconvenientes administrativos serán solventados con mayor celeridad. Lo mismo sería conveniente apuntar al funcionariado.
Descansen, si pueden y los dejan.