domingo, 23 de enero de 2011

El abrazo

Dice un refrán que no por mucho madrugar amanece más temprano. Y viene esto a cuento de las prisas que parece tener el PP por alcanzar el tan ansiado sueño de La Moncloa. Y bajo el tamiz del cambio, lema siempre sugerente y atractivo (yo creo que ya lo usó Jesucristo en sus años mozos), se han lanzado a una carrera frenética cuando ni siquiera se ha abierto el plazo de inscripción para el posterior reparto de los dorsales. Para mí que están vendiendo la piel del oso antes de cazarlo y como las prisas suelen ser malas consejeras, independientemente de los silencios de Rajoy, están cayendo en contradicciones bastante significativas. Una de ellas puede ser la diatriba de Aznar en relación con el estado de las autonomías –es inviable, manifestó–, para luego, en la convención sevillana, poner la marcha atrás para evitar que Paulino, entre otros, le calentara las orejas. Y claro, cuando se rectifica hay que buscar otro culpable. Por supuesto, Zapatero, quién si no.
Y ya que me introduje en el cónclave popular, lo del abrazo ha sido el no va más. Aparte de una puesta en escena de vuelta al redil y un exacerbado protagonismo del jubilado de oro, los fotógrafos supieron captar el instante supremo y, sobre todo, cuál de los dos personajes era el importante en la reunión. Cómo se quieren, fíjense bien; uno cierra los ojos mientras siente en su cuello el aliento cariñoso del sucesor. Eso es amor verdadero, cochinos envidiosos. Y como me maravilla el discurso progre de los dirigentes de este ‘nuevo partido de izquierdas’ (a las reiteradas declaraciones me remito), les sugiero que fichen a Viciana, Odalys, Corrales… porque, a buen seguro, socializarán el panorama y regenerarán las instituciones como buenos y decentes que son. Tanto que sin dictarse el auto de la jueza ya habían fabricado nuevo pesebre. Lo de la ‘ciudadana por Santa Cruz’ raya el ridículo más espantoso. Hagan caso a su proclama: “contra la derechona, la izquierdona”. Y más de izquierdas que el PP (lo reconoce el propio Fraga), non plus ultra.
Volvamos a lo del cambio. Propuesto aquí mismo en Los Realejos por Alberto Ruiz Gallardón en su reciente visita. Y como pretenden pescar en río revuelto, el elector –yo mismo– se halla confundido porque no sabe si hacen referencia a los comicios del aún lejano 2012 o a estos inminentes. Entiendo que lo que ahora toca es el acudir a las urnas el próximo mayo. Y si demandan cambio, supongo que los votantes de las comunidades autónomas de Madrid, Valencia, La Rioja, Murcia, Castilla y León, incluso Navarra (lo de UPN se trata del mismo perro con distinto collar, qué refranero estoy hoy), además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, dispondrán de la misma libertad para actuar de idéntica manera. ¿O acaso en estas, amén de las alcaldías de Madrid, Valencia, Cádiz, Oviedo, Salamanca, Málaga, Santander…, deben permanecer tal cual?
Los españoles –perdón, don José– estamos cada vez más duchos en esto de ir a poner el papelito. Y como se nos presupone la capacidad de discernir, lo mismo va a resultar que las incongruencias de la velocidad impliquen desvíos no deseados. Olvidamos, o quieren hacernos olvidar, que en mayo dilucidamos qué alcaldes queremos al frente de nuestros municipios. Y necesitamos buenos gestores y no tramposos. Porque si desde antes de tomar asiento en los mullidos sillones ya estamos con falsas expectativas e intentos flagrantes de engaño, mal asunto. CC arremete contra el PSOE y el PP. Rivero, paradigma del nadar hasta en Las Cañadas, no se recata en poner a chupa de dómine tanto a Zapatero como a Rajoy. Se olvida de preguntarle a Ricardo Melchior cómo le va con Alarcó, y de contactar con Zerolo para que le diga algo de Cristina (al menos para que le señale cómo le va con Gorrín en Santiago del Teide y si se formaliza el paso de Esteban en Valle Gran Rey).
Por mi pueblo, bien, sin mayores novedades. Ayer fue San Vicente y la tropa municipal trasladó el pendón como cada año. Dejaron por un día (en los festivos se descansa) las rencillas y se fueron de tenderete. Lo mismo se mandaron unos buenos cachos de carne de cabra. El lunes, Oswaldo se olvidará nuevamente que ha gobernado casi todo el tiempo en coalición, y lanzará como siempre, incluso las obras del Plan E, que todo lo acometido ha sido fruto de su imaginación y mejor hacer. Porque desde 2003 dejamos de ser “indecentes” en Los Realejos.
Y finalizo con algo que observé ayer en La Orotava y me gustó. En la reciente inaugurada Avenida Mercedes Pinto de Armas, que conecta el casco con la zona del centro médico y desemboca por el campo de fútbol de El Quiquirá, los perros han hecho acto de presencia. Es una lástima porque las aceras ya dan asco. Y como hemos ganado muchos aparcamientos, debes tener sumo cuidado cuando te bajes del fotingo. No, claro que no, esto no me satisfizo. No obstante, en la farolas han colocado unos reclamos que dicen: “Si el perro es tuyo, la mierda también”. Bastante que me alegro. Porque los desaprensivos creen que el pobre animal tiene uso de razón. No sé de qué me quejo: algunos políticos tampoco. Vayan anotando todo lo que ahora se alega, porque el 23 de mayo tendremos que restregar muchas confesiones. Feliz domingo.